miércoles, 21 de marzo de 2018

Plantilla para el reparto de poemas 2018



Vamos a empezar a preparar la celebración del Día del Libro, que será en el próximo mes. Os dejo aquí la plantilla para el reparto de poemas. Arriba podéis leer la carta de agradecimiento que dirigió al periódico una señora que recibió un poema de los niños del colegio.

Lo que debéis hacer es seleccionar un poema de un autor de la literatura española, descargar esta plantilla al ordenador y sustituir el poema de Pedro Salinas que figura en la plantilla por el vuestro, manteniendo el mismo formato (estilo de fuente, subrayado, tamaño, espaciado, etc.). Fijaos en que el título del poema está en negrita y mayúscula y que el nombre del autor figura al pie del poema y subrayado. Las iniciales que están apartadas del poema serán sustituidas por las vuestras. Hay que conservar el escudo, el texto que va en azul y la frase de Santa Teresa sobre la lectura.

Una vez hecho todo, enseñádmelo y cuando os dé el visto bueno, pasádmelo al pen que os daré, a la carpeta de la clase, y por título del documento ponedle vuestro apellido y nombre (por este orden). Después, comprobad que lo habéis hecho bien y que se puede abrir el documento desde el pen.





De paseo por las calles y casas de Itálica




 Fotografías aquí.

El día 20 de Marzo de 2018, a unas nueve hora de la entrada de la primavera, un contingente de alumnos de 4º ESO junto a sus tutoras, partieron en autobús en dirección a la provincia de Sevilla.

Se preveía que los cielos estuvieran mayormente despejados, lo cual se cumplió, aunque alguno se mojó un poco. La temperatura osciló entre los 9 y los 15 grados centígrados y el viento sopló de nor-noroeste de 4 a 24 km/h.

Agradecí a los niños que nos acompañaran en la excursión, en la cual teníamos la intención de divertirnos, aprender y tener una convivencia feliz.

Comenzamos rezando en español y latín (incluso inglés) y recordando la planificación del día, que transcurrió así:


Nos dirigimos a Italica, donde, antes de entrar en el yacimiento, desayunamos. Una vez desayunados, dimos un paseo en tren por el pueblo de Santiponce y vimos el teatro, ubicado en el pueblo, alejado del yacimiento, pues se encuentra en la vetus urbs, que está ahora bajo el municipio de Santiponce. Después hicimos la visita al recinto del conjunto arqueológico de Itálica, una visita guiada, durante la cual aprendimos mucho sobre nuestra historia, nuestro patrimonio y sobre la vida de los romanos.


Después, partimos en autobús hacia el parque de María Luisa en Sevilla, declarado BIC (Bien de Interés Cultural) en la categoría de jardín histórico. Allí almorzamos y algunos montaros en las barquitas de la plaza de España. Tras ello, fuimos al centro de Sevilla a pie, donde los niños disfrutaron de un tiempo para pasear.

                                                     
Con respecto a Itálica, el objeto de la visita era imaginarnos la ciudad romana tal como era, ofrecer algunos datos que los orientaran acerca de la mentalidad de la época y los modos de vida de los italicenses, que es como se llamaba a los habitantes de Itálica, además de aprender más sobre nuestro patrimonio histórico cultural y artístico. En ese sentido, la contemplamos como una especie de museo al aire libre.

En lo tocante a la ubicación de Itálica, está situada a medio camino entre Sevilla (Hispalis en época romana, y Spal en tiempos turdetanos; por eso se trata a Sevilla como “Capital hispalense”) y Alcalá del Río (municipio donde nació la señorita Ada y que en la época romana se llamó Ilipa) y muy próxima al río Guadalquivir y a las rutas que conectan esta zona con las explotaciones mineras al norte de las actuales provincias de Sevilla y Huelva. En este sentido, Itálica desempeñó un papel estratégico en el ámbito político, económico y militar en algunos momentos.

Italica comienzó a ser romana cuando Roma acababa de llegar a la península en una lucha contra Cartago por el control comercial del Mediterráneo. Cartago era una ciudad de fundación fenicia ubicada en el norte de África (a 17 km de lo que hoy es Túnez) . Ambas potencias, Roma y Cartago, llevaban años luchando en diversos escenarios. Es lo que se conoció como Guerras Púnicas.

Al iniciarse las operaciones púnicas en la península Ibérica, el Senado de Roma envía a nuestro territorio a Publio Cornelio Escipión, un excelente estratega de poco más de veinte años que fue en buena medida el responsable de la victoria final romana.

Los orígenes de Italica se remontan al año 206 a. C., cuando el comandante romano, tras derrotar al ejército cartaginés en la batalla de Ilipa, estableció un destacamento de legionarios (para guarecer a los soldados heridos y asegurar el control del territorio) en las alturas de un cerro donde  ya existía una población turdetana, con la que los romanos convivieron en un principio.

En la batalla de Ilipa participaron de 50.000 a 70.000 hombres (equivalente a 50 o 70 colegios de la Compañía de María) y 32 elefantes que fueron puestos en fuga por los velites, unidad del ejército ligero romano.

Muchos soldados ya licenciados decidían quedarse allí en vez de marchar a Roma. Más adelante, Italica adquiere el estatus municipal y después, con el emperador Adriano, el de colonia.

De Itálica son oriundas las familias de Trajano (que nació en Itálica) y Adriano, apadrinado por Trajano, y hubo un importante número de senadores en Roma que partieron de Itálica.

En tiempos de Augusto, la ciudad fue mejorando urbanísticamente y arquitectónicamente y se construyó el teatro (que vimos desde el trenecito) y se amplió la ciudad, etapa a la que se asocia la construcción del anfiteatro, uno de los primeros en aforo de todo el imperio.

Itálica tiene, además de un momento de esplendor, un fin, que coincide con el ocaso de la dinastía de los Antoninos, en que tenía peso el elemento hispano y es cuando algunos edificios sufren desperfectos irreparables, debido, en gran medida, a la naturaleza del terreno, muy húmedo, y la falta de mantenimiento, con lo cual, se produce un repliegue hacia la ciudad antigua, la Vetus Urbs, que actualmente yace bajo Santiponce.

Con el tiempo, Italica se va olvidando. En tiempos islámicos, se le llamó Taliq y pasó a ser, abandonada, conformando los campos de Talca y luego, las eras del Monasterio de San Isidoro del Campo, fundado en 1301. Después se usó como una especie de una cantera de materiales de construcción y fue muy expoliada.

Tras centurias de abandono, comienza a recuperarse su memoria en el siglo XVI, en el Renacimiento, que recordamos, por el curso pasado, que fue una época de recuperación de los clásico. A partir de ahí, el interés fue creciendo y ahora el conjunto arqueológico es patrimonio protegido por el Gobierno.

Hay lagunas en el conocimiento de Itálica, pues la Italica primitiva turdetana, iberorromana, republicana e imperial está sepultada bajo el pueblo actual de Santiponce. Lo que se sabe y se observa de Itálica, que es lo que visitamos ayer, se corresponde con otra ampliación urbana entre el siglo I y II d. C., época de la que han quedado, algunos edificios emblemáticos junto al trazado urbano (losas poligonales de Tarifa).

Los edificios que vimos son públicos, semipúblicos y residenciales: el edificio de Neptuno, de la exedra, del planetario y de los pájaros, que toman su nombre del pavimento musivario (mosaicos). También estuvimos en  el anfiteatro, que tiene capacidad para 25.000 espectadores (25 colegios de la Compañía de María, ¿cómo un estadio?).
 En el autobús leí los primeros versos del poema de de Rodrigo Caro, poeta, hostoriador, abogad y sacerdote de los Siglos de Oro, nacido en Utrera y que habla así de la destrucción de Itálica:


 Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa.
Aquí de Cipión la vencedora
colonia fue; por tierra derribado
yace el temido honor de la espantosa
muralla, y lastimosa
reliquia es solamente
de su invencible gente.
Sólo quedan memorias funerales
donde erraron ya sombras de alto ejemplo
este llano fue plaza, allí fue templo;
de todo apenas quedan las señales.
Del gimnasio y las termas regaladas
leves vuelan cenizas desdichadas;
las torres que desprecio al aire fueron
a su gran pesadumbre se rindieron.
Este despedazado anfiteatro,
impío honor de los dioses, cuya afrenta
publica el amarillo jaramago,
ya reducido a trágico teatro,
¡oh fábula del tiempo, representa
cuánta fue su grandeza y es su estrago!

¿Cómo en el cerco vago
de su desierta arena
el gran pueblo no suena?
¿Dónde, pues fieras hay, está, el desnudo
luchador? ¿Dónde está el atleta fuerte?
Todo desapareció, cambió la suerte
voces alegres en silencio mudo;
mas aun el tiempo da en estos despojos
espectáculos fieros a los ojos,
y miran tan confusos lo presente,
que voces de dolor el alma siente,
Aquí nació aquel rayo de la guerra,
gran padre de la patria, honor de España,
pío, felice, triunfador Trajano,
ante quien muda se postró la tierra
que ve del sol la cuna y la que baña
el mar, también vencido, gaditano.

Aquí de Elio Adriano,
de Teodosio divino,
de Silo peregrino,
rodaron de marfil y oro las cunas;
aquí, ya de laurel, ya de jazmines,
coronados los vieron los jardines,
que ahora son zarzales y lagunas.
La casa para el César fabricada
¡ay!, yace de lagartos vil morada;
casas, jardines, césares murieron,
y aun las piedras que de ellos se escribieron.



Fabio, si tú no lloras, pon atenta
la vista en luengas calles destruidas;
mira mármoles y arcos destrozados,
mira estatuas soberbias que violenta
Némesis derribó, yacer tendidas,
y ya en alto silencio sepultados
sus dueños celebrados.
Así a Troya figuro,
así a su antiguo muro,
y a ti, Roma, a quien queda el nombre apenas,
¡oh patria de los dioses y los reyes!
Y a ti, a quien no valieron justas leyes,
fábrica de Minerva, sabia Atenas,
emulación ayer de las edades,
hoy cenizas, hoy vastas soledades,
que no os respetó el hado, no la muerte,
¡ay!, ni por sabia a ti, ni a ti por fuerte.

Mas ¿para qué la mente se derrama
en buscar al dolor nuevo argumento?
Basta ejemplo menor, basta el presente,
que aún se ve el humo aquí, se ve la llama,
aun se oyen llantos hoy, hoy ronco acento;
tal genio o religión fuerza la mente
de la vecina gente,
que refiere admirada
que en la noche callada
una voz triste se oye que llorando,
«Cayó Itálica», dice, y lastimosa,
eco reclama «Itálica» en la hojosa
selva que se le opone, resonando
«Itálica», y el claro nombre oído
de Itálica, renuevan el gemido
mil sombras nobles de su gran ruina:
¡tanto aún la plebe a sentimiento inclina!

Esta corta piedad que, agradecido
huésped, a tus sagrados manes debo,
les do y consagro, Itálica famosa.
Tú, si llorosa don han admitido
las ingratas cenizas, de que llevo
dulce noticia asaz, si lastimosa,
permíteme, piadosa
usura a tierno llanto,
que vea el cuerpo santo
de Geroncio, tu mártir y prelado.
Muestra de su sepulcro algunas señas,
y cavaré con lágrimas las peñas
que ocultan su sarcófago sagrado;
pero mal pido el único consuelo
de todo el bien que airado quitó el cielo
Goza en las tuyas sus reliquias bellas
para envidia del mundo y sus estrellas.



 Después fuimos al Parque de María Luisa, del que expliqué que en 1850 los duques de Montpensier compraron el palacio de San Telmo (hoy de la Junta de Andalucía, y que previamente fue obispado). Compraron también dos fincas junto a éste, para los jardines del palacio, que eran parte del antiguo convento franciscano de San Diego, expropiado por la ley de Mendizábal a la Iglesia.

En 1874 fue donado por la duquesa al pueblo de Sevilla y fue inaugurado el 18 de Abril de 1914 como Parque urbano Mª Luisa Fernanda.

Las plazas de España y América fueron construidas en 1929 para la exposición Iberoamericana y fueron integradas en el parque.

Fragmentos de teatro

Con vistas a ayudaros en vuestra elección del fragmento de teatro que vais a representar el día de los Siglos de Oro,dejo aquí algunas escenas, que representaron otros años, de "Fuenteovejuna", "La dama boba", "El perro del hortelano" y "La vida es sueño".













En clase hemos estudiados otras muchas obras, de autores españoles, como Tirso de Molina, Lope de Vega o Calderón de la Barca, y extranjeros, como Shakespeare o Moliére.

Otro fragmento interesante es el monólogo de Segismundo. A ver quién se atreve con "La vida es sueño". "Romeo y Julieta", "El sueño de una noche de verano"... hay muchísimas obras maestras para ser representadas.

Esta es la lista de las obras cuyos argumentos expusisteis en clase:


1.     Romeo y Julieta
2.     Hamlet
3.     Macbeth
4.     Enrique IV
5.     El sueño ed una noche de verano
6.     King Lear
7.     Tartufo
8.     El enfermo imaginario
9.     La mesonera del cielo,
10.  El esclavo del demonio
11.  El rey en su imaginación
12.  Peribáñez y el comendador de Ocaña
13.  Fuente ovejuna
14.  El mejor alcalde, el rey
15.  El caballero de Olmedo
16.  El castigo sin venganza
17.  El perro del hortelano
18.  El vergonzoso en palacio
19.  Don Gil de las calzas verdes.
20.  El burlador de Sevilla
21.  El mágico prodigioso
22.  El médico de su honra
23.  La vida es sueño
24.  El alcalde de Zalamea
25.  El gran teatro del mundo
26.  La dama boba
27.  La cena del rey Baltasar.
28.  El villano en su rincón.
29.  Lo fingido verdadero
30.  Los embustes de Fabia
31.  La malcasada
32.  La discreta enamorada
33.  El acero de Madrid.
34.  La hermosa fea.