jueves, 30 de abril de 2009

Tarde de toros en Sevilla

Como sabéis, ayer estuve en la Maestranza. Por culpa de los atascos debido a la feria, casi no llego a tiempo (no está bien llegar demasiado tarde, aunque la corrida no haya empezado, porque tienes que levantar al público de las gradas para sentarte tú). Así y todo, en cuanto llegué y antes de dirigirme al tendido, pude sacarle una foto a "Gonzalo", el de "Yo soy Bea" ¿veis como la novia no es gran cosa? Sin embargo él gana en persona: es muy alto (pero algo "horterilla", todo sea dicho). Tenéis que saber el origen del toreo y de las plazas de toros: el toreo comenzó siendo a caballo, en el siglo XVI y no fue hasta principios del siglo XVIII cuando los diestros torearon a pie. ¿Dónde creéis que empezaron toreando antes de construir para ello las plazas de toros? Pues en las plazas mayores de los pueblos, que, al ser cuadrangulares, tenían muchas desventajas (peligro para los toreros, debido a las esquinas, menor visibilidad y capacidad de aforo).
Sigo con lo nuestro: entramos por la puerta grande (expresión que se usa en lenguaje coloquial, pero al revés, "salir por la puerta grande", que se utiliza en su contexto original taurino, cuando un torero hace buena faena y lo sacan a hombros y en la jerga coloquial significa "triunfar con honores"). Subí al tendido junto a Curro Romero y su mujer, Carmen Tello. Curro olía estupendamente: una mezcla de "aftershave"(del bueno, suave) y colonia de señor mayor. Los detalles son importantes en las descripciones, y en estos sitios hay que tener despierto hasta el olfato,...bueno, el olfato no,que me tocó al lado una señora que se fumó un cigarro por toro, y me dejó una peste en mi pelo recién cortado que ni os imagináis lo desconsiderado que resultan estas faltas (apuntad). Además, fueron ocho toros en vez de seis, porque los toros salieron tan malos, que devolvieron dos. Si pudiéramos hacer eso con los alumnos... A los toros que sustituyen a los originales se les llama "sobreros", y no puede haber más de dos.
Y ya cuando una se ha percatado de todo el famoseo, y se ha instalado en su asiento, feliz porque la corrida va a empezar e impaciente, por la tarde que se avecina, el presidente, desde su palco, saca el pañuelo blanco, y aparecen en la plaza los toreros, con sus cuadrillas (de banderilleros y picadores) precedidos por los alguaciles (señores montados a caballo, vestidos de negro y con sombreros con plumaje).Todos vosotros estáis familiarizados con el nombre que recibe este desfile: "el paseíllo". En el paseíllo, como en toda la corrida, hay un protocolo, un orden y se tiene en cuenta para la colocación de los matadores la antigüedad en la toma de la alternativa.
La presencia de los alguacilillos es un simulacro de lo que hacían antaño: los guardias (alguaciles) despejaban la plaza del pueblo antes de empezar la corrida para no lamentar desgracias.
Y al terminar el paseíllo, comienza la corrida, siendo el primer torero en lidiar el que tomó primero la alternativa. En este caso, el Cid, a quien un gracioso dio un grito llamándole "Rodrigo Díaz de Vivar". Mirad qué foto más buena del Cid. Y es que, ya os digo, estoy empezando a tener complejo de ver el mundo a través de una cámara de fotos, para después contaros lo que veo, añadiendo mi aportación (función referencial, expresiva, poética, típicas del lenguaje de los textos humanísticos, concretamente de los ensayos ¿verdad?). Magnífico homenaje a Larra el que le hacemos desde este blog.Bueno, cuando el toro sale de la puerta de chiqueros, empieza la lidia (como la señorita). El verbo lidiar, del que hablamos en clase, supone aprovehar inteligentemente los movimientos espontáneos del toro y los provocados en el toro por los toreros."Torear", que es un verbo que usamos en la jerga común cuando hablamos de "torear a alguien", es decir , evitar a alguien estratégicamente, supone incitar al toro a que acometa y sortearlo cuando lo hace. Al principipo, torear era luchar contra el toro por cualquier medio para matarlo (Hugo Agarrado), pero a través de los años la técnica se ha depurado, convirtiéndose en un arte (Inmaculada Parra), mucho más complejo y rico de lo que pensáis algunos. Hay que estar pendiente de todo: los ojos del torero, sus pies, sus manos, la postura con respecto al toro, el toro mismo, su forma de salir de chiqueros y de desenvolverse por el ruedo, Curro Romero y Carmen Tello abajo en barrera... Al principio, se trata de dar capotazos al toro para fijarlo, y conseguir que "entre al trapo" (expresión que usamos muchas veces, no me digáis que no), que humille y embista, y el torero tiene que acompasarse con el toro, los pies quietos en la arena, con elegancia y empaque (diccionario), casi galantería, con gestos casi chulescos y masculinos. Se me pone la piel de gallina...que todavía se valoren estas cosas en el mundo en el que vivimos... Bueno, esto es el toreo de capa.Dentro del primer tercio,la suerte de varas, en la que el picador, a caballo, pica al toro para modificar su comportamiento o corregir defectos del toro al embestir. La gente silba enseguida, porque si lo pican mucho, lo dejan sin fuerza para embestir. El instrumento para picar se llama "puya". ¿Quién no ha usado nunca la expresión "lanzar puyas"?¿Qué significa? Después de este primer tercio que, resumo, implica el toreo de capa y la suerte de varas (picar al toro), viene el segundo tercio, la suerte de banderillas.
Durante esta suerte hay que estar pendiente de cómo se colocan las banderillas y de la reacción del toro ( lo ideal es que acuda al cite galopando, que no se pare o mire al tendido, que persiga después al banderillero, pues son síntomas de bravura). Y no queremos toros mansos (los alumnos sí que han de serlo, o, por lo menos, nobles). A ver quién es el valiente capaz de salir corriendo hacia el toro así, como éste.Y después de la suerte de banderillas, y como remate, el tercer tercio.
El último tercio es el del toreo de muleta y la estocada. Esta es la pieza más importante de la lidia, en la que el diestro tiene que engañar al toro para matarlo después, con una estocada certera. Es muy difícil matar al toro. En una mano el torero tiene la muleta (tela roja) y en la otra, el estoque (espada). Al entrar a matar, tenemos que estar especialmente pendientes de la mano de la muleta, pues con ella engaña al toro para que agache la cabeza y pueda clavarle el estoque en el sitio correcto. Todo esto ocurre en movimiento, podéis imaginaros la dificultad. Para que lo entendáis, mirad estas fotos:









Y si el toro no se muere enseguida, le dan la puntilla (también usamos esta expresión coloquialmente). Trofeos si procede (oreja, dos orejas o rabo) y vuelta al ruedo (si hay trofeo).
Así seis toros, cada uno de su padre toro y de su madre vaca. Una intriga, cómo serán y cómo se harán con ellos los toreros.Ahora os doy otras fotitos de la corrida que me gustaron:
Los cabestros, que salen a la plaza cuando se devuelve un toro, para envolverlo y llevarlo a los corrales (curiosísimo de ver, cómo el toro se deja llevar por los que creo que considerará congéneres suyos y dignos de fiar, en un ambiente tan hostil para él).
El torero Castella citando al toro (ampliad la foto para ver la postura del torero, ¡ole ahí!).En la siguiente, en base a lo que habéis leido, ¿qué suerte creéis que es?.







En ésta, un señor que, soliviantado porque el toro era malo, increpa al presidente para que lo devuelva. Ésta es la otra parte: lo que sucede en los tendidos, pues la gente se pone muy nerviosa y aquí ,en Andalucía, los comentarios que en momentos puntuales y acertados, rompen el silencio de la tarde, procedentes de las gradas, revelan una agudeza y sentido del humor que los hacen dignos de ser mencionados. Un señor,por ejemplo, gritaba al empresario si había comprado los toros "en el Ikea".
Y por último, un señor,de los muchos que se ven en la plaza, con un sombrero de ala ancha, que nos remonta al siglo XIX, a la época de Galdós y Clarín, y al pasado siglo, que con tanta modernidad se ve ya lejos. Casticismo y tradición. Frágiles tesoros que hemos de mantener, antes de que los nuevos tiempos nos devoren.

Para profundizar en el mundo del toreo, en cuyos aledaños me he quedado en esta entrada, pues habría tanto que decir, y además, yo estoy comenzando a aprender, es muy recomendable el libro de Jose Antonio del Moral "Cómo ver una corrida de toros", básico, sencillo y muy aclaratorio para los que se quieren iniciar en este arte. Y, cómo no, una charla con la señorita Elena. Tenemos a la cabeza del colegio a una vedadera experta, muy reconocida en el mundo taurino, a la que podríamos explotar (no poniendo dinamita en la puerta de su despacho) un montón, y pedirle que nos de conferencias en las que nos ilustre sobre todo esto.

Fotos del viaje

La loca de vuestra amiga Paloma me envía algunas fotos del viaje que me encantaron. Me da mucha pena no poner todas, porque son preciosas. El viernes me van a solucionar lo de los archivos en la página web (yo me entiendo).





Ésta, para que veais que tengo razón cuando digo que está loca. Aunque no hay más que conocerla.No hacen falta pruebas. Debe de ser genético, pues su hermana Teresa (un besito) se ha torcido el dedo pegando brincos en casa.Y el acompañante, también está un poco "tocaete". Menos mal que en clase se comportan.







Salen muy bien todos,¿verdad? Incluso la mosca Wilborg, la ardilla comilona y la jirafa Paca, que son de 4º B, junto con Míkel.
Ahí, dejando el pabellón alto... qué vergüenza, qué vergüenza...,
"poniendo el mingo", como decimos aquí. La expresión me encanta, porque era muy de mi abuela, y creo que, como otras (ya les dedicaré una curiosa entrada), está próxima a desaparecer. Sería bueno dedicar una clase a recuperar exprexiones que van a pasar de moda... Buena idea ¡Dios mío!¿Cómo puedo ser tan perfecta?
Estad atentos, porque pronto publicaré una entrada sobre este tema y sería importante que todos participárais.¡Que regocijo!

Abraham se separa de su amigo

Abraham y Miguel Ángel han descubierto que no tenían tanto en común como pensaban y han decidido separar sus identidades en el blog.
Parece que Miguel Ángel se resiste y sigue usando los dos nombres unidos.
Gracias, Abraham. Comprendo que habrá sido duro, pero has tenido valor para afrontarlo...
¡Y somos 37!

¡Dani Delgado!

Se ha hecho seguidor del blog. Va a ser un medio pollito para mí toda la vida, hasta cuando lo vea y tenga él cuarenta años... irremediable ya.

Gracias, Dani.

¡Somos 36!

miércoles, 29 de abril de 2009

¡Mercedes Cervilla!

Buenas tardes: gracias por hacerte seguidora, además ¡en clase de informática!

¡¡¡Somos 35 seguidores!!!

Me he propuesto llegar a los 55. ¿Qué creéis?

Animaos los que no lo sois todavía.

¡Abraham y Miguel Ángel, ya sabéis!

Los tres cerditos...

...y el lobo, al que las grandes orejas de cartulina le hacían de parasol, en este enclave maravilloso del colegio, que los niños hasta que sean mayores relacionarán sin duda con el cuento de los tres cerditos.

Primero se fue el cerdito nº 1, que hizo su casa de vegetación (al fondo se puede divisar). Deténganse a observar la postura del cerdito nº 2. No es un gesto muy porcino (esta palabra la voy a tener vinculada a ti Javi Ramírez, "per saecula saeculorum", y no por nada personal tuyo).
El cerdito nº 2 pone en juego sus estrategias dramáticas para decirle al cerdito nº 3 que se va a construir una casa de madera.
Craso error, porque los descubre el lobo y han de huir todos a la casa del tercer cerdito, que los niños chicos intentaron, a petición de los actores, destruir soplando (crueldad absoluta de los tiernos niños).
Si no se ve no se cree: miren a la niña al borde izquierdo de la foto, soplando para derribar la casa.
Menos mal que no pudieron destruirla y al final los cerditos bailaron (con mucho "arte") y aplaudieron contentos.

El enano saltarín

Comprobad cómo saltaba el enano del cuento, con coloretes de purpurina azul y vaqueros (enano moderno).
Los niños estaban esperando ya al grupo con unas ganas tremendas de que se les contara el cuento, preguntándose cuál tocaría hoy. Se están acostumbrando a lo bueno, igual que los de Secundaria, de forma que a ver quién les dice que ya las actividades del Día del Libro están terminando... Y los de Infantil, todavía, pero los de 4º, después de este divertido paréntesis, les espera un duro ascenso hasta el mes de junio, incluido éste en el ascenso (y sin ascensor: a pie y con esfuerzo). Nos ha venido bien, de todos modos, el descansito que supone ver la cara más lúdica de la asignatura en estas actividades.
En la imagen, momento de la representación en el que el enano de los vaqueros intenta arrebatar al niño a su madre (entre risas, pero bueno), mientras Cristina (el atuendo monísimo ¿de dónde lo sacaste?) se esforzaba por narrar el cuento con claridad, para que todas las compañeras de la clase de su hermana, y ésta también, comprendieran lo que estaba sucediendo.


Después, les pintaron las caritas a los niños, que se sintieron felices cuando se enteraron, porque estaban deseando que les tocara a ellos, ya que habían visto a compañeros de otras clases pintados (vease la entrada de "Carmen Caperuita Caparroja"). En la foto, la hermana de Cristina haciendo cola para ser maquillada.
Estas hermanas son dignas de encomio, porque la chica no gozó de trato de favor ninguno, pues ahí la ven, la última de la fila, esperando como las demás.
Y como premio,les dedico esta foto, donde se las ve a las dos juntitas (para vuestra mamá, que el Día de la Madre está ahí ya).


Al final, regalaron a los niños globos ,en los cuales rotularon los nombres de los pequeñines. Estaban encantados, como si no hubieran visto un globo en la vida. Pero es que cuando las cosas se hacen con cariño, se nota.
Y...¡Ay la que se lió con los globos! No sé cómo la señorita Carolina los pudo "meter en vereda", porque allí la dejamos, on la clase tal como se ve, y nos fuimos a seguir con la nuestra...un poco movida, ya que por muchas razones nos ha costado corregir los ejercicios ¿verdad?
Enhorabuena, niñas. Cristina: creo que hoy la chica se sentirá orgullosa de su hermana mayor...

Caperucita Roja

Aquí estoy, recién legada a casa después de una dura jornada de trabajo y ya esribiendo en el blog. Pero no podía defraudar la las cuatro simpáticas componentes de este grupo, que hace un rato preguntaban ansiosamente cuándo iba a publicar su entrada.
Como pueden inferir por el color carmesí de las ropas de la protagonista, el cuento era "Caperucita Roja".
Después del cuentacuentos, para regocijo de los niños, les pintaron las caras para disfrazarlos de los distintos personajes de la historia y todo fue divertidísimo para los pequeños: los cazadores perseguían al lobo, el lobo perseguía a Caperucita, y Caperucita perseguiría a su abuelita, yo qué sé...
En la foto, niños "cotilleando" en la cesta de Caperucita. Y es que, los tiempos cambian y los niños saben ya latín, y se codean tranquilamente con los personajes de sus cuentos favoritos.

martes, 28 de abril de 2009

Fatimilla

¡¡¡Bienvenida, Fátima!!!
La chica que se ha lanzado hoy al estrellato como fantástica narradora, la escritora de "El cumpleaños de Mifi", se revela hoy como seguidora de mi blog. Gran honor para mí.

Gracias, Fátima!!!

¡¡¡Y somos treinta y cuatro!!!

¡Abraham, Miguel Ángel, desdoblaos (por segunda vez)!

Señorita Paloma

¿Cómo calificar la explicación que nos ha hecho la señorita Paloma de lo que hoy he repasado en clase en relación al "texto"? Mejor no lo voy a calificar.
Lo vais a hacer vosotros. Por favor, definid y opinad sobre la intervención de vuestra nueva señorita (a la que no habéis pasado ni una, pobre), a quien le gustan tan poco las fotos como a Ana Cristina la charla...
En comentarios os espero.

Ricitos de Oro y los tres ositos

Bueno, aquí tenemos a las dos narradoras. Ninguna de ellas con rizos de oro, pero ambas muy monas y buenas lectoras, las cosas como son. Fátima, con postura de bailarina clásica y Marta, a punto de entrarle la risita floja.









Ésta era Ricitos de Oro, con el pelo lacio en esta versión, pero ella no estuvo nada lacia, se paseó por el bosque dando saltos como lo haría la mismísima Ricitos de Oro de haber existido. En este punto del cuento, probando la mecedora de la mamá oso (repárese en sus pies, cuyo movimiento ha sabido captar la magnífica experta en fotografía que escribe ahora).
Y cómo no, los tres osos. Muy bien entonadas sus ropas de oso en azul y amarillo. La mamá osa es una marujilla total, y el papá oso se paseó orgulloso de su pinta por todo el colegio. El osito pequeño, Bruno, lloraba y gemía muy bien (cuando se enteró de que tenía que llorar).
Al final del cuento y cuando Mercedes tomó resuello de la carrera que había pegado por los bosques, hicieron preguntas a los niños, que contestaron estupendamente, por lo que se ganaron el premio que osos, narradores y Ricitos de Oro les habían preparado:
¡Repartieron caramelos! ...o chuches, como adivinaron los niños. ¿Se puede concebir un final mejor? Ya a los niños ni les importaba que Ricios de Oro hubiera salido corriendo despavorida minutos antes. Allí estaban ellos comiéndose los caramelos tan codiciados a esa edad (si no, miren las manos pedigüeñas).

Pulgarcito

Cuentacuentos a los niños de cinco años en el que estas dos alumnas (tienen mérito por lo reducido del número del grupo), se valieron de guiñoles realizados con papel y madera. Los niños esperaban y acogieron el cuento gustosos, aunque hasta que no dijo Maricarmen la consabida frase "colorín colorado...", los niños no se dieron cuenta de que la fiesta se había terminado.
Y al final del cuento, los niños pidieron ser examinados por medio de preguntas... resulta inconcebible desde el punto de vista de un alumno de Secundaria ¿no? Y Noelia tuvo que improvisar las preguntas, menos mal que estas niñas tienen recursos.

El honrado Abraham

Otra cosa no sé (estudioso, esforzado...), pero honrado sí que es el tal Abraham. Lástima que en este momento del cuento había desaparecido de escena ya Miguel Ángel, con el manto (como él dice) de su madre por encima.

Los párvulos los esperaban ansiosos y no los defraudaron, pues en vez de uno, les contaron dos cuentos, el segundo, de más fácil comprensión y mejor acogida por los chicos. Durante la lectura del segundo cuento, mostraron a los niños las imágenes del libro de Aitor, muy vistosas y bonitas.

lunes, 27 de abril de 2009

Marta

Por fin contamos con esta verdadera actriz entre nosotros... Esperamos su frecuente participación en el blog, señorita Marta
¿Te adueñaste del login de tu hermana?
Nos vemos en clase.
¡¡¡Treinta y tres!!!
¡Abraham y Miguel Ángel! ¡Desdoblaos!

Debut de don Javier como profesor

Durante un rato, Javier y yo intercambiamos los roles para que, adoptando el papel de profesor, nos explicara las características textuales, las mismas que acababa de explicar yo. Se comprobó que había estado muy atento durante la explicación y nos hizo una demostración estupenda de cómo tiene que ser un profesor, aduciendo brillantes ejemplos, muy aclaratorios, y resolviendo dudas. De esta manera, el alumnado pudo fijar los contenidos de la clase al escucharlo dos veces de forma diferente. Lo mismo hizo Hugo Agarrado en 4ºC, pero, lamentablemente, no dispongo de documento gráfico que lo atestigüe. Don Hugo, tiene usted un punto positivo en cambio. Y usted también, don Javier, no se me enfade... y manifiéstese, que lo esperamos en el blog con los brazos abiertos...

Cuentacuentos de 4º de ESO para Infantil

Fabulosas representaciones las de los alumnos de 4º .Y es que me tienen acostumbrada a lo mejor. No quiero ni pensar cómo va a ser de triste el año próximo sin vosotros...¿Por qué no repetís todos?
Si dicen que la risa es saludable,veros pergeñados de esta guisa me ha proporcionado veinte años de salud.
Dicho queda, para empezar, que el "atrezzo" es increíble. ¡Bien por vosotros!... Y luego veros tan serios haciendo los exámenes y preguntando las dudas de sintaxis, literatura,... ¿cómo me voy a cruzar yo ahora con vosotros por los pasillos sin soltar una risita?
Esta actividad nos ha servido para aprender de forma experimental las características textuales: de la adecuación del mensaje al destinatario, a la situación, al medio (habéis tenido que declamar, lo cual habéis hecho muy bien, os habéis hecho entender genial, que es de lo que se trataba y era difícil con un público de parvulario), la corrección (en la pronunciación, y en general en todos los planos lingüísticos de los textos, que os habeis aprendido maravillosamente), la coherencia y los mecanismos de cohesión que habéis empleado, quizás sin saberlo, para participar en la obra... Además, habéis puesto en funcionamiento vuestra memoria y atención, las habilidades para trabajar en equipo, las estrategias de superación de la timidez, la imaginación, una fantasía que yo definiría como ilimitada...y, en definitiva, todas las técnicas para una exitosa comunicación.
Gracias por tomaros tan en serio cosas que, aunque parezca que no, lo son realmente. Y gracias por hacernos sentir bien trabajando con vosotros.