martes, 31 de mayo de 2011

La muerte de don Pablo Neruda según su chófer

Os acordaréis, imagino, de haber estudiado a este miembro de la generación del 27, don Pablo Neruda, autor, entre otros de "Veinte poemas de Amor y una canción desesperada". También lo cita el libro en el capítulo que le dedica a la literatura hispanoamericana. Bueno, pues ésta es la polémica causada últimamente por declaraciones de su chofer, que dice que no murió de cáncer, sino que fue asesinado por razones políticas. Lo comentamos en clase ¿no?
Os paso también este enlace a youtube, en el que vais a escuchar la propia voz del poeta recitando sus versos. La primera vez que lo escuché, hace ya años, en un documental en la tele, me impactó la forma en que lo hacía.

INVESTIGACIÓN JUDICIAL EN CHILE

El chófer de Pablo Neruda dice que fue asesinado por Pinochet

CULTURA. El chófer y asistente personal de Pablo Neruda ha despertado nuevamente la controversia en torno a la muerte del famoso poeta chileno, al desmentir públicamente la versión de que el motivo de su fallecimiento se debió a un cáncer y aseguró que fue "asesinado" por el régimen de Augusto Pinochet (1973-1990).


Neruda, militante comunista, falleció en Santiago el 23 de septiembre de 1973 a los 69 años, apenas doce días después de que Pinochet asumiera el poder tras el derrocamiento de Salvador Allende --amigo del poeta--, cuya muerte está siendo objeto de una investigación judicial en Chile, ante la denuncia de varios grupos políticos y familiares que sostienen que también fue asesinado.
   Manuel Araya, asistente personal y chófer del poeta, aseveró que Neruda "no murió de cáncer de próstata sino que fue asesinado con una inyección para que no se exiliara y se convirtiera en un importante opositor al régimen de Augusto Pinochet".
   Neruda tenía un salvoconducto para viajar a México "por invitación del (entonces) presidente Luis Echeverría, que lo mandó a buscar y le puso un avión a su disposición", indicó Araya. El día antes, el escritor chileno llamó a su chófer para comentarle: "Estando yo durmiendo, entró un médico y me puso una inyección".
   Cuando Araya regresó a Santiago junto a la esposa del poeta, Matilde Urrutia, Neruda "estaba afiebrado y rojizo y volvió a decir que le pusieron una inyección en el estómago", según explica Araya en declaraciones a la web 'La Estrella de Valparaíso'.
   El médico pidió a Araya comprar unos medicamentos para Neruda, pero en el camino fue interceptado por supuestos oficiales del régimen que le dispararon en la pierna, le golpearon y lo trasladaron al Estadio Nacional, un centro de detención. Ese mismo día, 23 de septiembre, el afamado escritor chileno falleció.
   "Neruda no estaba para morirse porque tenía un cáncer de próstata, pero estaba controlado. Él estaba hospitalizado por seguridad, porque podían matarnos en la casa; fue el embajador de México quien se consiguió ese lugar", explicó.
   Araya cree que fue el propio Pinochet quien ordenó la muerte del poeta chileno, miembro del Partido Comunista, porque "no le convenía que se fuera" de esa nación sudamericana. "Pablo Neruda era un peso muy grande en el mundo. Él quería llamar a los intelectuales y a los presidentes del mundo para que lo ayudaran devolverle la democracia al país", insistió.
DESMENTIDO
   La Fundación Pablo Neruda ha desmentido la versión de Araya a través de un comunicado de prensa en el que aclara que "no existe evidencia alguna ni pruebas de ninguna naturaleza" que demuestren que el escritor chileno "haya muerto por una causa distinta del cáncer avanzado que lo aquejaba desde hacía tiempo".
   De esta manera, confirma la versión oficial de que el estado de salud de Neruda había empeorado. "El golpe militar del 11 de septiembre de 1973, la muerte de su amigo, el presidente Salvador Allende y la persecución desatada contra otros de sus amigos, agravó su estado de salud, hasta el punto que, en las difíciles condiciones creadas por la represión de esos días, tuvo que ser trasladado de emergencia desde su casa de Isla Negra a la Clínica Santa María, el 19 de septiembre", señala el texto divulgado por 'La Estrella de Valparaíso'.
   La fundación considera que no es "razonable construir una nueva versión de la muerte del poeta, sólo sobre la base de las opiniones de su chofer" el cual "viene insistiendo en este asunto sin más prueba que su parecer".
   "Nos parecen mucho más serios y confiables los testimonios de las personas que estuvieron junto a Neruda en sus últimos días de vida, especialmente el de su viuda, Matilde Urrutia, quien en su libro 'Mi vida junto a Pablo', entrega una versión que consideramos fidedigna sobre la muerte del poeta", concluye el comunicado.

lunes, 30 de mayo de 2011

Procesión y traslado de la Virgen de la O a Capuchinos

Conmemoración de los 400 años de la procesión de la Niña María. La Virgen de la O de Capuchinos había pernoctado en la capilla de nuestro colegio con motivo de la  efemérides, y se realizaría una procesión en el patio.
Para llevar en procesión a la Virgen de la O por el colegio tuvimos que sacarla, en las mismas parihuelas que venía, a la calle Compañía de María, lo cual hicieron los seminaristas y algunos miembros de la Hermandad de Capuchinos. Se veía muy emocionado al seminarista don Juan Antonio cuando cargó, que desde que ha llegado al colegio este curso (bueno, al seminario, que es lo mismo), es muy devoto de la Virgen de la O.

Entró al colegio por la puerta de la calle Zaragoza la Santísima Virgen de la O y todo su cortjeo: cruz de guía, estandartes, faroles, monaguillos, banderas...portado todo ello por alumnos de Secundaria del colegio de la Compañía de María.
 Tengo que decir que los monaguillos estaban guapísimos, algunos con los atuendos de la Hermandad, pues son hermanos de la Defensión y a pocos les llegaban los pies al suelo cuando estaban sentados, todos juntos  en un mismo banco de la capilla, fotografía que me encanta; las turíferas, portadoras de incienso y los alumnos que llevaban los ciriales, lo hicieron estupendamente, igual que el resto de alumnos que procesionaban. Fíjense en una foto en la que se ve que una niña de Secundaria tiene que reaccionar rápido y se contorsiona dificultosamente porque un cirial por poco no la cruza por la mitad.

Ya en el colegio, nos esperaba el resto de los alumnos: los de Infantil, en las gradas del campo de fútbol, atentos e ilusionados se esforzaban por ver a Nuestra Señora de la O, que pasaría por donde ellos estaban. Había muchos niños que se definen ya como cofrades y destacaba entre todos por su seriedad y formalidad el ya famoso en el colegio Manolito, capataz que fue del paso de la Virgen de la O de la procesión de Infantil en el colegio el viernes de Dolores. Mirando fíjamente hacia el lugar por donde debía aparecer la verdadera Virgen de la O, parecía que calculaba cuántos años tendrían que pasar para guiar el gran paso de la Virgen de Capuchinos, a juzgar por su tamaño (el del paso y el suyo, que todavía no concuerdan demasiado).

Tuve la oportunidad de recononocerle su fama en el colegio desde que salió de capataz, la cual conocían  perfectamente él y los que estaban cerca en la fila, cada uno de los cuales se afanó por decirme en qué parte de la procesión salía: ¡pues yo era costalero!¡y yo penitente!...Me parece a mí que aquí tienen cantera los Hermanos de la Defensión. Una niña pequeña me quiso ilustrar diciéndome que esta Virgen que venía tenía una "a", a lo que le respondí que, según lo que yo entendía de lectura y escritura, la palabra "virgen" no incluye "a", sino las  vocales  "i" e "e", mientras le repetía despacio la palabra para que viera que era cierto lo que le
decía, a lo que contestaba enfadada que no, que tenía "a"...Entonces caí en la cuenta de que lo que decía la niña de tres añitos es que tenía la letra "O", que aún confunde con la "A". Imagino que las profesoras, siempre extrayendo de todo una enseñanza que inculcar a los niños,  habían indicado a sus alumnos que la Virgen tenía una vocal que habían empezado a aprender en clase. Es maravilloso siempre hablar con los niños pequeños y de lo más distraído.

En cada lugar del patio, un alumno de distintos ciclos y etapas leía un poema que había escrito a la Virgen de la O. En Infantil lo recitaron todos juntos. En nuestra etapa, fue Alberto Cabral el que leyó la suya, serio y formal, como la situación requiere, y, aunque no se notó, algo nervioso por la presencia de la Hermandad y la Virgen de la O, que es la imagen de la Semana Santa que más le impone a este alumno, según explicó después.

He aquí la poesía que Alberto recitó:




Siguió la procesión por el patio del colegio, cuyos árboles son tan frondosos y verdes que parecía a veces que la Virgen estaba paseando por Hyde Park. Se presentaron algunos obstáculos que los portadores del paso supieron vencer con mimo, cuidado y pericia, como el techado cercano a la encina o alguna rama que se oponía a su marcha.
En este punto me viene don Manuel a la cabeza, y la manera en la que tiene que cuidar de la suya, cuya altura la pondrá en peligro en múltiples ocasiones...y don Manuel no dispone de capataz que lo guíe, lo cual es meritorio. Y como me acabo de dar cuenta de que he comparado a don Manuel con la Virgen de la O, lo cual significa que estoy desbarrando un poco, cambiamos bruscamente de tema.

Me refiero ahora a lo bonito que se veía el colegio, con la verdura del patio y el blanco de los polos de los alumnos, regados ordenadamente por todo el jardín y el color de los lazos del pelo que las niñas, que eran también blancos en su mayoría, pues todos sabemos que es el color de gala del colegio desde hace mucho tiempo,...Parecían palomitas sobre sus cabezas y proporcionaba una sensación de pureza en este mes de la Virgen,...Inimaginable para quien no haya estado presente, la aparición rápida, a la vez que graudual, de los de Infantil con sus profesoras detrás de las rejas del colegio al paso de la Virgen por la calle Zaragoza, cuando ya volvíamos al convento.
Los niños despedían a la Virgen saludándoLa con las manos y con palmas y alguno vociferó (se ve en la foto la posición de altavoz  de las manos cuando daba el grito): ¡guapa! No sé si compartirán mi impresión los que lo presenciaron cuando explique que acudían a mi mente antiguas y tradicionales imágenes de Semana Santa andaluza: viejecitas que ven los pasos desde sus balcones, religiosas detrás de las rejas, como las del convento de Santa María de Gracia, imágenes del colegio de la Compañía hace años, etc.

La lluvia este año se ha encariñado de la Virgen de la O, pues también nos acompañó en el camino hacia su sede, el convento de los Capuchinos, y tuvimos que acelerar el paso una vez llegamos al final de la calle Paúl , ya que la lluvia arreció (aún no tengo claro si el coro tuvo algo que ver, pues cuando paró de cantar, ya en la iglesia, salió un sol radiante, que duró el resto del día). Don Abraham Hernández demostró una vez más lo importante que su persona es para la Hermandad, lo que comentaba una antigua alumna cuando lo vio actuar en la procesión: está pendiente de todos los detalles, me ahorró una carrera hasta la cabecera de la Hermandad,
 solucionando con una llamada de móvil la inconveniencia que se había presentado, abrió con eficacia y rapidez la puerta de la calle Sevilla del convento para que la Virgen no se expusiera más a la lluvia,...Se ve en una fotografía la expresión tensa y compungida del resto de los hermanos presentes , que también reaccionaron con prontitud.

Cuando la Virgen cruzó el umbral de la puerta de Capuchinos, que la salvaba de mojarse, respiramos todos. Ocurrió un hecho histórico, pues tuvieron que despojarLa de la corona para que pudiera entrar por la puerta del convento, pero lo hicieron con tal maestría y rapidez, que fue visto y no visto. En la iglesia, Federico López-Cepero, hermano de la Defensión y alumno del colegio, leyó algunas palabras, y la directora, la señorita Elena Aguilar y el Hemano Mayor de la Defensión, don Guillermo Vallejo dieron un pequeño discurso de agradecimiento en nombre del colegio y de la Hermandad repectivamente.


En su intervención, la señorita Elena mencionó y agradeció al coro su trabajo, pues habían cantado mucho y bien (a pesar de que hubiera llovido-esto no lo dio ella, sino yo-), lo que los estimuló para seguir cantando hasta que nos fuimos, prácticamente, lo cual sucedió a las 11:15 de la mañana, aproximadamente.

Continuamos, pues, tejiendo ese manto invisible que desde la calle Compañía de María, y por la calle Paúl, nos une al convento de los Hermanos Capuchinos y a su Hermandad a través de Cristo y la Santísima Virgen.






























domingo, 29 de mayo de 2011

Carmesí

En la clase de 4º C en el concurso de vocabulario que llevamos a cabo salió la palabra "carmesí", adjetivo que no todos los alumnos conocían y muy pocos o ninguno usaba. Las posibles respuestas eran:
1.Dorado
2.Naranja fluorescente
3. Grana vivo
Acertaron al elegir la tercera, quizás por la relación léxica que guarde con el carmín de los labios. Aunque hay algunos que supieran la respuesta, es bueno repasar palabras del idioma, individualizarlas, detenerse a pensar en ellas, investigar, además, si se puede la etimología, de palabras como "carmín", que proviene del árabe qarmazí, que significa "del color del kermes", el cual es un insecto, parecido a una cochinita de cuyo cuerpo se obtenía el color en cuestión para los tintes.

sábado, 28 de mayo de 2011

Lorquino, no lorquiano

He escuchado ya varias veces en los medios de comunicación hablar de los habitantes de Lorca, con motivo del desafortunado terremoto, como "lorquiano", que es un adjetivo que relaciona la realidad que califica con el poeta y dramaturgo que hemos estudiado este año, don Federico García Lorca.
El gentilicio de Lorca es "lorquino" y su femenino "lorquina", pero nada de lorquiano.
Os dejo un enlace a una página de gentilicios donde aprenderéis curiosidades...¿Alguien sabe cómo se llama a los habitantes de Jerusalem?...Jerosolimitano...Y los de Andújar son iliturgitanos; egabrenses son los habitantes de Cabra;...Enlace a gentilicios y en Wikipedia también tenéis otra lista ¿Alguno más os llama la atención?
¿Qué son "topónimos"?
Entradas en las que se menciona a don Federico García Lorca en el blog:

La casa de Bernarda Alba
El falso espejo de Magritte
Eugenio Salvador Dalí
Recital de poesía
Entrevista a Rafael Alberti
Proyección película La casa de Bernarda Alba
¡María!
El granadino Federico García Lorca
Recital de poemas
El examen de las rosas
La casa de Bernarda Alba II
Corrección de las pruebas iniciales
Don Rafael Alberti en la tele
"El crimen fue en Granada"
Ponemos interés en La casa de Bernarda Alba
"Poeta en 4º C"
Día del Siglo XIX

viernes, 27 de mayo de 2011

La Virgen de la O en la capilla

El día de ayer, 26 de Mayo de 2011, la Virgen Santísima de la O, del convento de Capuchinos, fue trasladada al colegio de la Compañía de María, donde permaneció un día con motivo de la celebración del 4º centenario de la salida en procesión de la Niña María, en los colegios de la orden que fundó Santa Juana de Lestonnac, iniciativa promovida por la Hermandad de la Defensión y apoyada por el colegio, honrado con tal distinción.

El colegio de la Compañía de María se ha implicado de lleno en la procesión del traslado de la Virgen de la O desde su sede, el convento de los hermanos Capuchinos, hasta nuestra capilla, adornada de forma espectacular, con flores blancas que nos recordaban que es el mes de la Virgen María, Nuestra Señora.
 Una alumna me preguntó qué significaba "Notre Dame" y le respondí que esto era lo que significaba, "Nuestra Señora". Efectivamente, la Virgen es una sola, aunque tenga muchas advocaciones. En el caso de nuestros hermanos capuchinos, la Virgen de la O en realidad se llama "Nuestra Señora de la Expectación del Parto" y su santo es el día en el que fue bendecida la imagen, el 18 de diciembre de 1971 (cercano a la Nochebuena, día del Alumbramiento).

A primera hora de la mañana del día 26 los niños de toda la etapa de Secundaria, esto es, aproximadamente trescientos alumnos, salieron del colegio por la puerta de la calle Zaragoza hacia el convento de Capuchinos, donde esperaban hermanos de la Defensión, digamos, "en su salsa", con sus elegantes trajes de chaqueta, acompañando a los frailes del convento, en la puerta, desde donde iban viendo a todo aquel que llegaba dispuesto a participar en el acto: los alumnos, los profesores, la señorita
Elena Aguilar, directora del colegio, el periodista de Onda Jerez, que venía, junto al cámara a cubrir la noticia, el clero, en este caso, nuestro don Ignacio Gaztelu con su "sotana de gala", la de canónigo-no nos falta ni gloria-, don Francisco Párraga, nuestro capellán -ni gloria, ya digo, hasta sacerdote propio, tenemos, y con sotana también-
y nuestros amigos seminaristas, don Olivier y don Javier "campanero"-lo llamo así por conservarle el mote que lo distingue de don Javier Sin Par, porque el primero de los don javieres mencionados ya dejó de tocar la campana para estos actos y le endosa la tarea a quien puede; le duró un día su afición-.
Los jóvenes seminaristas procesionaron a la vuelta, con roquete, de la mano de alumnos de Infantil -por cierto que la niña que iba con don Javier no marchaba muy contenta- habrá "calado" al seminarista como la lluvia a nosotros-, aunque después don Javier la animó, con su inigualable sentido del humor (hay que reconocer que es gracioso, lo cual no quita que la campana dejara de tocarla hace tiempo).
El hijo de don Abraham Hernández, por otra parte, no lloró ni un poquito; al revés, está hecho ya un experto en la procesión de la Defensión. Ya se habrá encargado su padre de fomentarle el amor a la Virgen y a la Hermandad (aún recuerdo el mal rato que pasó cuando el Cristo vino al colegio con motivo de los 50 años de la erección canónica de la Hermandad, cuando no quiso salir en la procesión, por ser tan pequeño...el mal rato que pasó el padre, no el hijo...).

Todos los monaguillos disfrutaron esta vez muchísimo llevando la voz cantante en la procesión y en el Besamanos de la Virgen que tuvo lugar en la capilla durante la mañana. Encantados, limpiaban la mano de la Virgen primorosamente con el pañuelo y Marcos ayudaba a levantarse a los niños que se hacían la foto de grupo sentados alrededor de la Virgen (la fotografía es graciosa).

En Capuchinos rezamos una Monición y después el  Regina Coeli y el coro cantó varias canciones. Entonces, fray Antonio tomó la palabra y nos dijo que la Virgen había querido que lloviera para servirnos de refresco . Y es que al día no le faltó ni este elemento, la lluvia, tan necesaria para tener a las almas cofrades en vilo, con la suficiente emoción...
Ayer la O de la la Virgen era nexo disyuntivo que tenía suspendidos todos los corazones de los Hermanos y alumnos ¿saldremos o nos quedaremos de nuevo en el templo, como ocurrió el último Martes Santo? Pues finalmente nos encaminamos hacia el colegio, aunque caían unos goterones que  daban miedo, pero más curiosa era la estampa, pues no es habitual ver las imágenes de Semana Santa bajo ese cielo tan hostil. La decisión de la Hermandad fue tan valiente como acertada.


Se formó el cortejo de traslado, organizado por la directora del colegio, que fue invitada a tomar el micrófono de Capuchinos como si fuera suyo y con la misma soltura  con la que había hablado delante de las cámaras de Onda Jerez unos minutos antes, mandó (ella manda muy bien) a todo "quisqui" (que no existe en el DRAE) a formar parte de la procesión, indicando el sitio que tenía que ocupar cada "quisque" (que tampoco viene en el DRAE, pero es un latinismo curioso). Ayudados por don Jesús y el departamento de Pastoral, señorita Claudia incluida, los niños fueron saliendo, junto con los Hermanos, que sacaron a la Virgen en parihuela (con "h" intercalada) y que cedieron su puesto después a los alumnos de la Compañía de María, que se relevaban para cargar la imagen  (ni se "rebelaban", porque no son rebeldes, ni se "revelaban", porque fue Dios, por medio de un ángel, quien le reveló a la Virgen que iba a ser madre de Jesús...ellos se relevaban).

En la presidencia, la señorita Elena, don Ignacio Gaztelu, don Francisco Párraga, fray Miguel y el Hermano Mayor de la Hermandad de la Defensión, don Guillermo Vallejo. En la calle nos esperaban, deseosos de ver la imagen procesionar este año, gran número de jerezanos, entre los que había madres y padres de alumnos del colegio, muchos de los cuales son hermanos de la Defensión. En este punto no podemos dejar de mencionar a la alumna María Llovet, a quien yo llamo "little miss helpful", porque es la alumna de 4º ESO que participa de más actividades del colegio.
María quiere estar en todos lados: cargando el paso, llevando la bandera, leyendo, cantando en el coro... si Dios le concediera el milagro de la multiplicación de su cuerpo tendríamos Marías LLovets en cada rincón del colegio...menos mal que Dios sabe lo que hace y, de momento, lo que le ha concedido es portar la bandera de la Compañía de María en la procesión, un deseo que le causó en Semana Santa un disgusto enorme y
mucho llanto por culpa de la lluvia, pues, al ser la delegada en el colegio en todos los asuntos que tienen que ver con la Hermandad de Capuchinos, era un honor que se le concedía el de ser abanderada,  llevar nuestra bandera el Martes Santo, algo irrepetible para ella, que cursa el último año de estudios en el colegio.
Volvía a peligrar el pasado jueves la consecución de su ardiente ya deseo, y de nuevo por culpa de la lluvia, pero esta vez los Hermanos le "plantaron cara" a la molesta llovizna y procedieron a trasladar la imagen, con hermoso manto morado al templo.

En las calles Zaragoza y Compañía de María los disciplinados niños de Primaria e Infantil con sus profesores formaban, a cada lado de la calle, un pasillo para acompañar a la Virgen en su llegada...Somos la COMPAÑÍA DE MARÍA  y en días como éste,   y de una manera jerezana y cofrade, se pone de manifiesto, pues ni un momento ha estado
sola la Virgen en su caminar hacia el colegio ni tampoco en la capilla, donde entró como si fuera una mujer real, pues, al no estar bajo palio y ser portada en parihuela, la Virgen se hace más cercana. Parecía que Ella era la que andaba, en vez de ser transportada por esos magníficos costaleros que tal efecto conseguían. Cuando entró en el patio de la iglesia, delante de mí, hubo un momento que creí que se trataba de verdad de la Virgen en carne  hueso, la mismísima Virgen, que venía a visitar nuestra capilla,
a aliviar nuestras tristezas, a darnos consejo, y a ver a su Hijo sacrificado en el altar...Era una mujer aquella que sufrió horrores por su Hijo muerto y ayer venía a visitarnos a la capilla del colegio y miraba a quienes  La esperaban en el patio como saludándolos y apiadándose de ellos. No sé si en alguna fotografía he logrado transmitir lo mismo que yo sentí al acompañar a la Virgen, contemplando su manto desde mi posición, detrás de Ella y la parte trasera de la cota de sobremanto mientras entraba en el colegio. Le faltó hablar. Se veía humana, a la vez que recubierta de majestad y dignidad, soberbia, grande, altísima,... No recibimos visitas así todos los días.
No podría expresar con palabras aquel momento (se ve en el vídeo) cuando, ya a los pies del altar, Nuestra Señora de la O se giró despacio para situarse en el lugar donde recibiría a los alumnos, profesores, padres y  Hermanos de la Defensión que fueron a saludarLa y rezarLe una oración. Todos los cursos del colegio pasaron por la capilla. Los de Infantil, simpatiquísimos.

El coro aportó mucho, cantando canciones marianas, como aquella de "Madre", que aprendimos del seminario y tantas otras que no querían dejar de cantar cuando la señorita Elena les exhortó a que marcharan a sus clases para continuar con el trabajo del tercer trimestre ("Ora et labora", que dicen los benedictinos).

Don Francisco culminó el acto con la interpretación en el órgano de la canción "Iesus bleibet", llenando la capilla de notas de alegría que percibimos todos junto a la Virgen. Ya digo que no faltó ni gloria, pues hasta organista tuvimos...¡Ah! Y no faltaron las campanas, que dan un aire de solemnidad, alegría, dignidad y tradición y que son necesarias para saludar a la Virgen como Dios manda a la entrada del colegio.
Es una suerte que hace unos años a la señorita Elena se le ocurriera restaurarlas y que los seminaristas la ayudaran en esto, aunque don Javier ya no las toque...Don Francisco esta vez se ofreció para hacerlo. Un punto positivo para él. Para don Javier, carbón encendido y retirada de mote con el peligro de invención de uno nuevo.

Luis González tenía el incensario que nos había regalado la Hermandad con motivo del traslado del Cristo hace año y medio y lo agitó con una energía que no sé si conservará cuando se corte el pelo, porque le he hecho prometer que se va a pelar para la graduación, pues nos hace ilusión verlo con el pelo corto (yo nunca lo he visto). Luis es de los niños más encantadores que tenemos y disfrutó de verdad, según comentaba, con el acto de ayer. Es necesario inspirarles a los niños el amor a la Virgen y a Dios desde que son jóvenes, pues lo que conlleva siempre es bueno.

La capilla, no lo he dicho, una vez más estaba preciosa, con su pendón (que, para colmo, coincidía en color con la indumentaria de don Jesús), la Niña María y Santa Juana y el altar parecía una floristería, con esa cantidad de flores por todos lados y a distintas alturas, acompañando a la Virgen, que pisaba una alfombra roja...
La Virgen parecía un regalo de Reyes allí en la capilla y es, verdaderamente, un regalo de la Hermandad que consientan y ofrezcan a la Virgen para que pernocte en la capilla, pues lo más preciado que tienen,  la misma Madre de Dios,
fue depositada en nuestras manos para que al día siguiente  realizáramos  la procesión y la volviéramos  a trasladar al convento de Capuchinos, mucho más llenos nuestros espíritus de la pureza de la Virgen y con más fuerza para afrontar el fin de curso, que nos hace falta a todos.

El Seminario, al caminar por la vida junto a nosotros, también se beneficia de estas celebraciones: las monjitas estaban en la tribuna de una de las naves laterales, observándolo todo desde allí, en silencio y los seminaristas también estuvieron presentes, no sólo don Olivier y el excampanero del carbón ardiendo,
sino don Iván, don Juan Antonio, que ha participado, por cierto, en el ensayo de la procesión del día siguiente, don Pedro, que hizo fotos, seguro que muy superiores en calidad y originalidad a las mías, lo cual, concretamente, no supone mucho mérito, aunque el arcense lo tenga,...

Como referí, los niños de Infantil , Primaria y Secundaria fueron pasando al besamanos y a la hora de tutoría, delante de la Virgen, los niños que se confirmaron el viernes pasado recibieron las medallas de Santa Juana de Lestonnac como obsequio del colegio,
un detalle que los alumnos agradecieron poniéndoselas de inmediato, algunos, en la muñeca, junto con su cinta de los colores de la bandera de España (muy de la Defensión esta mezcla de valores fundamentales) y otros, alrededor del cuello, con cordones de colores que formaron alegre revuelo entre las que no se decidían por el color tradicional negro o cualquiera de los muchos  entre los que podían elegir.
Por la tarde, besamanos al que acudieron muchísimas personas y al día siguiente, más: laudes, via lucis, procesión por el patio y traslado a Capuchinos...
Pero eso ya será motivo de otro artículo.