miércoles, 29 de febrero de 2012

El Señor Obispo don José Mazuelos se reúne de nuevo con el alumnado de 4º ESO


 Recordarán que el señor obispo, don José Mazuelos, inauguró el curso escolar el pasado septiembre en la etapa de Secundaria, dando una conferencia al alumnado de 4º ESO en el patio árabe. Ese mismo día se comprometió a volver al colegio en algún momento del curso para responder a las inquietudes religiosas de los alumnos.

Así ha sucedido. El pasado martes 21 de Febrero a las 11:00 horas, don José se reunía con el alumnado de 4º ESO en el Salón de Actos para dar explicaciones a lo que los alumnos encontraban complicado de entender. Comenzó haciendo referencia a la importancia de la duda, que hace crecer en el amor de Dios. Quien tiene miedo a la duda, decía, es el fundamentalista. Nosotros, sin embargo, pensamos que la duda nos ayuda a crecer, por lo cual no nos importa que se plantee. Hay católicos fundamentalistas con una fe tan infantil que no consiente que pongan su religión en duda.

Después de este preámbulo, dejó a los niños plantear las dudas que tuvieran.

El primero en preguntar fue Santiago más, que quiso saber si don José estaba de acuerdo con el aborto en determinados casos, por ejemplo, si  la continuación del embarazo pusiera en peligro la vida de la madre.  A esto respondió el señor obispo que él no está de acuerdo con el aborto en ningún caso, puesto que todos nosotros hemos sido un “alguien” y seguimos siéndolo: embrión, feto, niño, adulto…Esto significa que en el embrión o en el feto hay una vida. Él se pregunta qué es ser madre y si una madre en plenitud es la que da su vida por su hijo. Le preguntó a Santiago si él pensaba si su madre daría la vida por 
él llegado el caso, a lo que respondió, igual que el resto de alumnado, que sí  El error es que hagamos una distinción entre el “alguien” que tiene quince años y el “alguien” que tiene cinco meses. Ése es el error. Hay situaciones que efectivamente, son conflictivas. Puede que haya un riesgo en el embarazo, pero ese riesgo lo tiene cualquiera que esté vivo, ya que, decía don José, nosotros no podemos estar seguros de que no vamos a morir esta misma tarde. Puso el ejemplo de un cáncer de útero, una madre sangrando y el embrión, que no iba a sobrevivir, ante lo cual lo más lógico es extirpar el útero. Hay otro caso en la discusión sorbe el aborto, que es la del niño con deficiencias, ante lo cual se está actuando solapadamente como lo haría un nazi. Se da a entender que el síndrome Down tiene menos dignidad que nosotros. Don José defiende que en vez de eliminar al sujeto con síndrome Down el gobierno tendría que proponer una terapia psicológica para la madre y ayudar al niño, que el Estado contribuyera a que se hiciera autosuficiente y acogiera a esta persona cuando falten los padres, que es lo verdaderamente humano. Otro caso en que se defiende el aborto es la violación. Él conoce a muchas madres  violadas que han abortado. La madre es  víctima, pero el niño también lo es por tener un padre degenerado. Una injusticia, decía el señor obispo, no se cura con otra. Planteó la siguiente paradoja en su reflexión: en todo caso lo justo sería matar al violador, que es el que ha cometido la injusticia, pero, sin embargo, se mata al inocente, al niño. Matar al niño no va a hacer desaparecer el trauma de la madre. Sólo el amor de Dios puede curar esa herida. Todavía, si el aborto curara esa herida, podría ponerse en duda la legitimidad del aborto, pero matar al niño que no tiene culpa de nada no cura la herida. Cuando hablamos de esto, distinguía don José, hemos de diferenciar el plano legal, el planteamiento de la encarcelación de la madre del plano moral, que es del que estábamos hablando con don José. El aborto esta legalmente despenalizado en estos casos, lo cual puede ser lógico, pero desde luego, no es moral, porque lo moral es que una madre dé la vida por su hijo. Los políticos quieren confundir el plano moral con el legal y dar a entender que la Iglesia quiere cárcel para las madres que abortan, pero esto no es así; hay que diferenciar estos planos. Para empezar, la Iglesia da el perdón para todos. Lo de la cárcel es otra cosa. El que mata en defensa propia no va  a la cárcel, pero eso no significa que vayamos a legalizar el homicidio. Hay una sutil manipulación porque quieren llevar el campo de la moral al de la legalidad. El aborto nunca es moral, porque se mata a  un inocente. Como no vemos al niño es como si no existiera, porque en nuestro mundo materialista sólo existe lo que vemos, por tanto, lo podemos eliminar. Pero- apelaba a los niños- ellos han sido embriones, han sido un “alguien”, y ese cuerpo ha ido cambiando si bien el “alguien” no ha cambiado, el ser es el mismo desde que los fecundaron hasta que mueran y es el cuerpo el que va cambiando. Él ha realizado autopsias y cuando abre en canal y le saca los sesos al finado, ha visto que en ese cuerpo no hay ese “alguien”, que, sin embargo, sí que existe en un feto: el feto está vivo pero el otro no. La cuestión no es tan fácil como la presentan tres o cuatro  políticos cuando hablan del “derecho al aborto”.

Pedro Aránega preguntó si debería reformarse la educación  religiosa en los colegios y cómo reaccionaría él si la reformaran. El obispo le respondió que todo padre tiene el derecho a que su hijo se eduque en la fe, que es un tesoro que tenemos. La educación nunca es neutral, pues toda educación tiene detrás un pensamiento e impulsa un modelo de vida, basado en la concepción de Dios, el mundo y el hombre. Si digo que creo en la nada  eso es una fe que me implica un concepto de hombre (el que dice “bebamos y comamos, que mañana moriremos”) y un esquema de mundo basado en que el mundo es lo que veo y lo que palpo. Nosotros no queremos educar a nuestros hijos en la nada, sino en nuestra fe católica porque no queremos  que otros  den a nuestros hijos su visión sobre el cuerpo, el hombre etc. A las ideologías y Estados ideológicos molesta y repugna la libertad religiosa, uno de los grandes logros en una sociedad democrática. Todo gobierno intenta imponer su visión.  Esto es lo que pide la Iglesia: no a la educación a  la ciudadanía como estaba planteada, que era una educación en una ideología determinada en la que no creemos, en la ideología de género, una falacia. Queremos que se eduque en la verdad del hombre y la mujer, verdad que existe, pero no en esto. La formación religiosa es importante. Cristo revela el hombre al hombre, todo hombre que busque el bien del hombre va a ir de la mano del cristiano, creyente o no creyente, porque hay un sustrato común, que es la dimensión social humana. Los Diez Mandamientos no son  algo religioso (“no mentirás”, por ejemplo, brota de nuestro ser social). Uno cree a  su madre o al profesor porque hay un norma social que dice que no debemos mentir. Así que cuando alguien nos miente nos da una puñalada a nuestra dimensión social. Hay valores humanos que hay que crear en las personas: que  no somos indiferentes ante la vida de otros, que no debemos mentir, etc. Pero si además le quiero dar a mi hijo un “plus” de mi fe católica, porque es una riqueza, debo ser libre para hacerlo. Sabemos, además que la persona que ha sido educada en nuestra fe, disfrutará cuando vea catedrales o cuando visite el mueso del Prado porque el arte responde a una visión del mundo y en un país de tradición católica, para empezar, por cultura,  hay que conocer la religión. Al ver una alta catedral gótica veremos el acento en Dios, que está en las alturas, y al ver obras del  Renacimiento veremos el acento puesto en  Cristo; sabremos que un señor con pieles de cordero es Juan el Bautista y un  señor levantando un cuchillo para matar a su hijo, Abraham.

Para reflexionar sobre el aborto, la moral, hay que usar la razón. Se puede hacer  desde un plano diferente a la fe, puesto que la fe y la razón no están reñidas: todo hombre tiene una razón y conocimiento natural. El aborto es algo que compete al ser humano: o todo ser humano tiene dignidad o todo ser humano no la tiene. Cuando echamos una mirada atrás a la historia, cada vez que el hombre ha dicho que determinados  seres humanos no tienen dignidad, ha metido la pata: cuando dijo que los judíos no tenían dignidad, o los negros, o las mujeres… , metió la pata el hombre y ahora, en este momento actual de la historia, decimos que los seres humanos en el comienzo de su vida no  tienen dignidad, ni los síndromes Down, y para darse cuenta de que el enorme error de esta creencia no hace falta ser creyente. Partiendo de la base de que no todas las vidas tienen dignidad, cuestionaba don José, ¿quién decide qué vidas tiene dignidad y cuáles no? Así exterminaron a los judíos en el holocausto ¿Quién lo decide? ¿Las leyes del parlamento? ¿la modernidad? Otro problema es que hay muchos falsos positivos, es decir, los médicos dicen que son Down pero luego resulta que no lo son y al médico que se equivoca y mata al inocente –“con plena dignidad, porque no es down”- no se le penaliza, no se le pide responsabilidad. En Holanda son más “humanitarios”: como hay muchos falsos positivos, los dejan nacer y aplican la eugenesia prenatal, que es más segura. La ley del aborto nueva permite abortar hasta los 5 meses. Hasta los 3 meses ningún individuo tiene dignidad, depende de la madre que nazca o no; de tres y medio a cinco y medio,  hay que respetarlo pero se puede matar al síndrome de Down y también a aquel que presente malformaciones. El obispo razona que si todos los adolescentes son lo mismo –matar a un adolescente, sea cual sea está mal- lo lógico es que todos los fetos sean iguales y se pregunta por qué matar al síndrome de Down no está mal y al feto que no es síndrome Down a partir del tercer mes y medio no se le puede matar. ¿En qué se fundamentan par a decir que un síndrome Down puede ser asesinado? Es lo que se pregunta don José. Están defendiendo un racismo en nombre de la modernidad. Si el sujeto presenta  una malformación más importante, entonces se puede matar incluso a los 9 meses, eso sí, si firman tres médicos. Esto no es progreso, sino nazismo-protestaba don José.

Agustín preguntó qué pasa si hay un conflicto de opiniones: si uno impone su razón y piensa que algo está bien pero hay un conjunto mayor que al razonar concluyen lo opuesto y piensan que estás actuando de forma autoritaria. A esto contestó don José que nadie ha acertado a decir por qué se mata a los síndrome Down. Cuando nosotros razonamos, intentamos buscar la verdad y  hemos encontrado verdades en la historia , como que los negros  tiene la misma dignidad que los blancos, lo cual, obviamente, no vamos a poner en duda. En el conocimiento  hallamos  la razón, en el conocimiento científico: si soy un médico y aserto que el cáncer se cura bebiendo zumo de cebolla, tengo que demostrarlo, hay un principio de verificación, no son opiniones sino que en el método científico se usa un principio de verificación. Fuera de la ciencia tenemos la coherencia.  Si alguien tiene la hipótesis de que Dios no existe, eso hay que demostrarlo y es una hipótesis que no es científicamente demostrable. En el campo de la moral cuando don José habla de dignidad, pide coherencia. Todos los que aprueban las leyes que permiten el aborto de los síndrome de Down a los 5 meses y medio, cada vez que  ven a un síndrome Down les acarician el pelo y la carita y dicen que son muy lindos, cuando lo que debería hacer el síndrome Down es escupirle en la cara porque lo están despreciando desde lo profundo del corazón. Los políticos dicen que  desde que tenemos el diagnóstico prenatal estamos superando el síndrome de Down y  la razón real es que  se están cargando el 95 % de los Down y destrozando a las mujeres. Si usted piensa que hasta los 5 meses y medio no es digno el feto, tiene que desmostrarlo. Por el principio de la verificación y por el principio de la coherencia llegamos a la verdad, la misma a la que llegamos por medio de la fe.

Dejando aparte  la  revelación, quedándonos en lo humano, los griegos decían que el ser humano es un ser social e individual. Cada individuo es único, pero en cada individuo está la humanidad. El cristianismo acepta esa filosofía. E hombre es un ser social por naturaleza. La fe ilumina la razón, pero la razón la tiene todo hombre por el hecho de ser hombre. Cuando tuvo lugar el juicio de Nürnberg,  los nazis explicaban sus acciones de forma diferente: algunos decían que recibían órdenes y que por ello mataban a los judíos; otros, que los odiaban por ser seres inferiores, pues así lo opinaban; y otros, que de pequeños les habían dicho que los judíos mataron al Señor … Son opiniones. ¿Por qué se condena a los nazis entonces?, planteó don José. Según el pensamiento de hoy día, el relativismo, cada uno tiene su opinión y todas son válidas. Sin embargo a los nazis se les condenó porque se aplicó un criterio. Cuando un perro muerde a alguien no es puesto en prisión. Esto sucede porque el perro no es libre, pero el hombre sí. Y la libertad no supone  hacer lo que le apetece a uno. Cuando uno miente no puede después, quejarse de haberse quedado solo, porque ha mentido a todos. Tú elegiste cuando decidiste mentir. Existe una conciencia que tiene dos  partes, una de las cuales llamaban los griegos sindéresis, que supone que todo hombre por el hecho de serlo conoce una  ley en su actuar y es responsable de sus actos. Esa ley es: no matarás a un inocente. Por eso todo hombre que mata a un inocente ha de estar en la cárcel, ya que, o es un enfermo psicópata o es un asesino y en ambos casos es un peligro. Por eso a los  nazis los metieron en la cárcel.  El terrorismo no es una guerra, sino que se matan inocentes. No es humano. Para que no les martille la cabeza el hecho de haber matado a inocentes a los asesinos les introducen  un esquema, una excusa, un argumento, como la ocupación del Estado español. El aborto se intenta justificar (si no se ve , si está enfermo, para que no sufra..) Pero en el fondo han matado a un inocente y el único que puede curar esto es Jesucristo con el perdón: los psicólogos dan pastillas y ponen a las madres a funcionar, pero cada vez que ven un niño recuerdan al suyo.

Ana le comentó que damos latín en el colegio y aprenden plegarias y quería saber si él rezaba alguna vez en latín. A esto comentó don José que no sabía mucho latín, aunque le gustaría. Él lo estudió dos años en Bachillerato y después lo puso en práctica e la catedral de Sevilla, donde se cantaban los aludes y salmos en latín y también sabe decir la misa en latín desde entonces, pero  no traducir un texto. Sería buen o aprender latín, piensa don José.

Pablo le preguntó por su profesión de médico, previa a su vocación. Don José comentó que hay que morir y esto nos da miedo, pues a nadie le gusta la idea de la muerte. Procura uno alimentar el “yo” y no matarlo. Cuesta trabajo morir. Cristo viene a decirnos que morir es posible y que después se resucita.  Cuando Él te anima a morir te das cuenta de que la muerte tiene sentido y que te construye. De médico le llamó la atención cuando fue a las Hermanas de la Cruz a curar a una anciana encamada con úlceras y cuando la religiosa le iba a dar la vuelta para mostrar a don José las escaras, la anciana le escupía y le decía insultos horribles, pero la monjita de la cruz le sonreía y le daba ánimo. Él se preguntaba cómo era posible que aquella hermana, que no tenía relación familiar con ella, pudiera sonreír y querer así a quien insultaba a toda su familia, cómo era posible amar de esa forma. La respuesta es que tiene a Cristo instalado en su corazón. Por eso los santos que aman mucho temen muy poco a la muerte, porque están tan entrenados en morir a diario, que saben que la muerte es encuentro pleno con Cristo, que hace resucitar. La medicina, según don José, no le ha enseñado nada del otro mundo, pero Cristo y la religión, sí.


Laura le preguntó por los trabajos y empresas que se coordinan en el obispado. La Iglesia es como un cuerpo. El cuerpo tiene que tener una coordinación, una cabeza. Todo en el cuerpo es fundamental (las inervaciones, la arterias, etc.) pero se necesita también una coordinación. Todas las órdenes  dedicadas a la contemplación, como las de la Cartuja o las  Mínimas o carmelitas de los distintos sitios de la diócesis son coordinadas desde el obispado. Hizo don José un inciso: todo lo que hace Cristo se da en la Iglesia. Cristo se dedicaba a orar y hay gente que se dedica a orar; Cristo curó a los enfermos y hay gente en la Iglesia que se dedica a esto; se dedicó a los pobres, como muchas personas de la Iglesia. Todos, decía don José, formamos un cuerpo. El obispo está representando a esa  cabeza, sirviendo a todo para que todo pueda funcionar. Se coordinan lo sacerdotes, las parroquias, que funcionan como pequeñas diócesis (se dan catequesis, se celebran primeras comuniones, el culto…) . El obispo  visita los monasterios de clausura, celebra las confirmaciones se relaciona con las instituciones (Ayuntamiento, Junta de Andalucía..), se atiende a las misiones, porque la Iglesia es universal (sacerdotes y familias en la misión) , se coordina y se forma a los profesores de religión desde la Delegación de Enseñanza, que también se encarga de dar las clases prematrimoniales: desde el obispado se coordina también  la pastoral familiar, se atiende a las familias que están más necesitadas,  De obispo hay que ser arquitecto, gerente, maestro, cura, pero hay algo emocionante para él: introduce la mano cada día al corazón de esta anciana fea que se lama Iglesia, un corazón joven y que late con vida, de forma impresionante. Unos sólo ven el rostro anciano y feo, pero cuando se les muestra el corazón de deportista de la Iglesia, esto estremece. Cuando se ve a las hermanas de la Cruz o, por ejemplo, a las contemplativas, entre las cuales hay tres indias y seis españolas, rezando todos los días desde muy temprano hasta la noche, estremece. Es un milagro si pensamos que hoy día hay matrimonios que tardan poco en separase y casi no se ven, que estas personas, tan diferentes, no se cansen nunca de rezar y adorar al Señor y que pasen la vida juntas a pesar de sus diferencias. Hay cosas que hace también el obispo, por ejemplo, si se cae un techo o buscar dinero…

Alguien le preguntó cómo encontró su vocación. Bromeó don José con la idea de contar "la historia de su vida". De joven se confirmó. Tenía 17 años cuando se produjo en España la transición a la democracia, tras la muerte del Generalísimo Franco. Su familia era católica, él iba a misa. Entonces comenzó a estudiar medicina y en Sevilla se entonaba en aquel entonces el canto a la libertad debido al fin de la dictadura; existía un rechazo a la Iglesia, que se entendía que prohibía ese canto a la libertad. El problema, confesaba don José,  era particularmente suyo, porque había crecido en cuerpo y conocimiento, pero su fe se había quedado “del tamaño del traje de comunión”. La fe hay que ejercitarla. Él estaba estudiando medicina y comenzó a visitar a una parroquia y recibir catequesis y conocer mejor a Dios.. Entonces se dio cuenta de que  Él no venía a fastidiarlo, sino que hablaba con él y lo ayudaba en el sufrimiento, hasta el punto de que iba a misa no por obligación, sino por gusto, como el novio al que le apetece ver a su novia. Terminó la carrera y no quería ser sacerdote, sino casarse y tener hijos, lo que le hizo pelearse muchas veces con Dios. Fue a hacer la “mili”. En el proceso de ir conociendo a Dios le había llamado la atención la primera vez que hizo una autopsia, que le provocó una crisis existencial profunda,  porque se encontró de lleno con el misterio de ser hombre y con la vida. En este punto o se vuelve uno inhumano o se hace sensible. En esas crisis le ayudaba ese encuentro con Dios que sucedía  en las  catequesis neocatecumenales. Cuando estaba en la marina, en la “mili”, se peleó con Dios, lo “mandó a la porra” y le dijo que iba a buscar su vida según él entendía  y a partir de entonces, empezó  a descubrir el perdón de Dios y que lo llamaba no a  solucionar la vida terrena de las personas como médico, sino la vida existencial y futura como sacerdote, mediante el perdón recibido del Señor. Se planteó meterse a cura, pero no estaba seguro de si esto es lo que debía hacer; pasó algunos mese intranquilo, con una crisis existencial, hasta que un día se plantó y le dijo a Dios que a partir de ese día decidiría si sería cura o no, y le pidió que le hablara claro, que él haría Su voluntad. Se encerró en su cuarto y abrió la Biblia para ponerse a leer. Y entonces salió una lectura de Isaías que decía: “mis camino son tus caminos;  venid a  comer gratis y a beber gratis”,  y así descubrió el amor de Dios y que Dios lo llamó a ser testigo de su amor. Y ha visto a mucha gente que sufre no por dolores, sino existencialmente. “A partir de entonces”, decía con sencillez,  “soy cura”. Entonces se lo dijo a su madre y se fue al seminario.

Marta le dijo que todos ellos habían crecido espiritualmente y académicamente ayudados por Santa Juana de Lestonnac y la Niña María, por lo que querían confirmarse en la capilla del colegio, en presencia de estas imágenes y le preguntó si esto sería posible. Recordó don José que la primera vez que confirmó lo hizo en nuestro colegio y que en principio no había problemas. El año pasado , debido a la celebración de la JMJ, se confirmaron muchos jóvenes en la catedral, pero reconoció que fue excesivo. Este año serían sólo 50 o 60 jóvenes los que se confirmaran allí. La celebración de la confirmación en la catedral responde al deseo de  dar realce al templo en el mes de Mayo. Además, materialmente no hay tanto tiempo para hacer las confirmaciones en las parroquias. Todos quieren celebrarla un viernes o sábado -a nosotros no nos importa. comentaba la señorita Elena-, que aseguraba que todos los años la habíamos hecho en día entre semana. Hay 84 parroquias, comentaba el obispo, y falta de tiempo para hacer todo lo que tiene que hacer: visitas pastorales, preparar conferencias, preparar la semana de la familia, visitar a los presos en la cárcel, preparar homilías, artículos, y rezar, porque si no reza es como si fuera un coche sin gasolina. Hay muchas cosas que nadie ve: preparar una carta del Domund, un articulito que alguna Hermandad le pide, etc.

Fran le preguntó cómo era el día a día en el obispado. Nos contó don José que se levanta en Cuaresma a las 6:15, y en época no cuaresmal a las 7:00. Toma café y reza hasta las 9, que es cuando desayuna y lee el periódico, por el que se entera -bromeaba- de las revueltas cofrades-fue un guiño al hermano mayo de la Defensión, que estaba con nosotros en el salón de actos-, y de lo que  ha pasado en la ciudad (lee el Diario de Jerez y La Voz, y también el ABC de Sevilla), se informa de las noticias de su pueblo, etc. Sobre las diez menos cuarto llega su secretario, don Luis, al despacho, repasan la agenda del día y reciben a algunas personas. Alguna vez hay que venir a la Compañía de María a las once- bromeaba- o escribe alguna carta, etc. Almuerza a las 14:30 o 14:45 y duerme una cabezadita. A las 16:00 está en pie. Las celebraciones tienen lugar normalmente a las siete o las ocho y por la tarde se recibe a quien  sea. Después lee. Celebra la eucaristía a las ocho y media de la noche y cuando acaba utiliza el ordenador y cena y sigue trabajando con el ordenador hasta las once u once y cuarto, cuando ve algún programa de debate, porque las películas acaban muy tarde. A las doce y media se acuesta.

Esto fue todo. Don José se veía animado y gustoso de responder a las preguntas de los niños, pero había pasado una hora y era el momento de concluir, lo cual hizo animando a los niños en las confirmaciones a que se conectaran al “tuenti” de Dios.

martes, 28 de febrero de 2012

¡Qué comentario tan intempestivo!

En latín "tempus, -oris" es un sustantivo de la tercera declinación que significa "tiempo". Hemos estudiado ésta entre otras palabras, "intempestivo" para especificar que algo está fuera de tiempo y sazón, que es inoportuno. Como mis niños de Latín se están cultivando un montón, están tan instruidos en letras que tienen a sus padres asombraditos, pues han decidido hacer ostentación en casa de lo que aprenden en el colegio para que allí se lo valoren.


A Ana Ojeda le faltó tiempo para reprender a su padre por lo que tachó ella de comentario intempestivo. Su padre, según Ana, le contestó de esta manera: -Sí, ¿no?; pues vete a ducharte...No ha tenido fortuna nuestra alumna actriz en su casa esta vez... 


María Navarro tampoco tuvo mucho éxito en casa porque le dijo a su hermano que no hiciera comentarios tan intempestivos (habló de Messi) y éste (recuerdos a Ángel) se quedó mirándola perplejo.


No sé si los demás alumnos han introducido la palabra "intempestivo"  en el contexto doméstico porque aún no me han comentado nada...

lunes, 27 de febrero de 2012

Visita de don Daniel Casares Román

La manera en la que conocí al magnífico fotógrafo don Daniel Casares Román fue completamente accidental. La casualidad y el azar traen a menudo cosas más relevantes que la organización y la programación.

Don Daniel se hizo seguidor del blog porque es una posibilidad que le ofrece la tecnología para compartir su precioso proyecto, un libro de fotografías que se llamará "Color Humano" y para el que está haciendo una selección de las mejores fotografías que ha ido tomando a lo largo de su vida.
 
Entablamos contacto vía digital y tuve la suerte de conocerlo personalmente en una ponencia que dio en donde imparte (comparte, dice él) un curso de fotografía, en la calle Caballeros. Cuando se lo pedí, Daniel no opuso objeción a venir al colegio; todo lo contrario, se prestó de forma amable, cordial y desinteresada.

Desde el primer momento que entablamos contacto, supe que  a los niños les gustaría muchísimo conocer a don Daniel y efectivamente, aunque sólo han estado con él una hora, el fotógrafo ha sabido conectar con ellos perfectamente: su amena y fluida forma de hablar y el interesantísimo contenido de su discurso embaucan y muestran una persona con fuertes valores muy arraigados, consecuente, con ideas y metas claras y a quien le gusta su profesión hasta el punto del sacrificio, de estar trabajando hasta la extenuación por el propio deleite del trabajo y su recompensa, alguien humilde y natural, honesto y honrado, profundamente humano, observador y sensible a lo que le rodea que quise presentar como  modelo de persona a mis alumnos. Perseguía yo también con la visita de don Daniel mostrar un trabajo de altísima calidad a los niños, para que sepan distinguir  el trabajo bien hecho del que no lo es y también con la finalidad de que don Daniel nos instruyera en la materia de la fotografía de forma que alguno de los asistentes pudiera incluso sentirse espoleado a  iniciarse en ello. Hace falta recurrir a la exposición de trabajos que verdaderamente merezcan la pena, trabajos buenos, como el de este destacado fotógrafo, que, además, como comenté en su presentación, es el primer jerezano al que han publicado una fotografía en el National Geographic, reconocimiento de su talla profesional.

Don Daniel quiso comenzar mostrando a los alumnos de 4º ESO una proyección de fotografías, la cuales pueden consultarse en su blog y que podemos decir que sirvió de presentación de su notabilísimo trabajo. De esta forma dejó perplejos a los asistentes, alumnos y profesores y rompió el hielo para iniciar la actividad…

Y cómo lo rompió,… porque tras la presentación, los alumnos, incentivadísimos por lo que habían visto, comenzaron a hacer preguntas al fotógrafo, que supo contestar de manera precisa, conversacional y relajada e incluso concediendo ciertos toques de humor inteligente  a su intervención, de forma que la charla estuvo entretenidísima y fue sumamente instructiva para los niños, a quienes pocas veces he visto tantísima motivación para escuchar a alguien. De hecho, incluso se perdieron el recreo voluntariamente, puesto que el afán  de saber sobre el trabajo de don Daniel superó a las ganas de holgorio.

Pablo Carrizosa fue el primero en levantar la mano y preguntó cuál era la fotografía que había publicado la revista National Geograhic. Don Daniel, humilde, comentó que esta publicación era un hecho anecdótico. Él defiende que una foto no tiene más valor por haberse publicado en un sitio o en otro. Reconoció, no obstante, que esto abre puertas, lo cual es de agradecer. Él conoce a fotógrafos que publican en Diario de Jerez, cuyo trabajo está limitado a la provincia de Cádiz, y son grandes profesionales, de todos modos; en cambio hay otros que publican en sitios de más relevancia geográfica y su trabajo no tiene la misma calidad que el de otros fotógrafos con publicaciones menos notorias socialmente. La publicación de su fotografía en Nacional Geographic, continuó, conecta con un deseo infantil.

Entonces nos desveló nuestro fotógrafo cómo surgió su vocación. Los niños atendieron boquiabiertos a la explicación de don Daniel, el cual se remontó a la edad de once años, que fue cuando él descubrió la fotografía. El pequeño Daniel había ido a  Mallorca con su familia con motivo de la celebración de una boda. Recordó a los alumnos que en aquellos tiempos, las cámaras eran de carrete, el cual tardaba mucho tiempo en revelarse y presentaban algo que se llamaba error de paralelaje, que resultaba en un mal encuadre de las fotos, puesto que el disparo no se hacía a aquello que se observaba por la ventanita de la cámara, sino que había una desviación. Don Daniel (entonces sin el “don”) le hizo la foto a la catedral de Mallorca, pero pensó que si encuadraba la catedral, como siempre le ocurría cada vez que hacía una foto, saldría en la foto sólo la mitad del edificio, así que iba a descuadrar la foto para corregir esa aberración de la cámara, es decir, hizo deliberadamente una foto mal encuadrada por él y hasta que reveló el carrete, estuvo quitándole el sueño la incertidumbre de si saldría bien o, por el contrario, se sumaría el error de paralelaje al suyo intencionado, resultando entonces, para su descontento,  que en vez de salir media catedral, no saliera ninguna parte de ésta. Sin embargo, no sucedió esto, sino al contrario: ésta fue la primera fotografía que salió encuadrada. Durante todo el tiempo que tardó en revelar el carrete estuvo soñando con la fotografía. Eso de pensar cómo saldría el resultado fue lo que le motivó y le decidió a ser fotógrafo profesional. Tenía claro desde el principio que no iba a ser una afición, sino una profesión - don Daniel tiene otras aficiones, nos descubrió, como tocar la guitarra, pero esto  no le suscita el mismo interés que la fotografía-. Cuando hubo terminado la Educación General Básica (EGB, que coincide parcialmente con la etapa actual de Primaria) tuvo la opción de estudiar Bachillerato o bien, estudiar Formación Profesional. Como la fotografía era un área de FP, cursó estos estudios y hoy día es fotógrafo profesional.

Juan Fernando preguntó si era fácil ganarse la vida con la fotografía, teniendo en cuenta el agravante de la crisis económica que estamos atravesando. A esto contestó don Daniel que él tiene dos facetas: la fotografía comercial y los trabajos personales. Las imágenes que había expuesto a los alumnos pertenecen a la segunda faceta. Él pretende hacer un libro con estas fotografías, cuyo título será “Color Humano”. Don Daniel tiene una faceta comercial que le reporta los beneficios económicos y que  no tiene nada que ver con este tipo de trabajos. Recordó que él empezó a estudiar fotografía en el año 1991 y había muchos fotógrafos en ese momento, que podrían ser divididos en tres grupos: el del aficionado con cámara casera, el cual hacía fotos de no mucha calidad, puesto que este tipo de máquinas no ofrecían las posibilidades que hoy tenemos con las actuales; el profesional, que hacía reportajes de bodas, publicaba en  periódicos, etc.; y los grandes profesionales, que eran genios. Ese fotógrafo que podríamos llamar “intermedio”, el cual tenía una cámara mejor que la gente común y sabía manejar unos cuantos parámetros, se diferenciaba mucho de los aficionados, con lo cual entonces sí  se podía ganar dinero con la fotografía. Hoy día todo el mundo puede hacer fotos con resultados buenos, puesto que las cámaras han mejorado y una buena cámara es accesible a bajo coste, así que ese tipo de fotógrafo se ha extinguido. La fotografía digital ha causado la extinción del fotógrafo mediocre (dicho con cariño, apostilló don Daniel) y que los fotógrafos en activo se tengan que esforzar por hacer algo lejos del alcance de la persona que compra una cámara, pero no tiene formación. Por tanto, la evolución de las cámaras ha beneficiado a la fotografía. Hizo don Daniel una analogía con la literatura, y es que actualmente muchos son los que escriben (escribir puede hacerlo cualquiera), pero el escritor, lejos de ser “el que escribe” simplemente, es el que lo hace bien, el realmente esforzado. Dijo algo a lo que desde entonces estoy dando vueltas: hasta un mono puede hacer una fotografía. Inmediata e irremediablemente me identifiqué con ese mono que apretaba el automático, porque las fotografías que hago para el blog son escasísimas de calidad, puesto que no he recibido formación en ese sentido, así que tengo una sensación de ser un mono que no sé si voy a poder volver a hacer fotografías sin pensar en mí misma como un primate que aprieta un botón.

Alguien, interesado por sus viajes, le preguntó por alguna rareza, la cosa más extraña que había visto en su caminar por el mundo. Comentaba don Daniel que no hace falta irse lejos para ver cosas extrañas. Él intenta contemplarlo todo bajo el mismo prisma. Es extraño para nosotros ver gente con tatuajes y palillos en el rostro, pero él lo ve todo con los mismos ojos. Preguntó a los niños qué pasaría si un alemán u holandés viniera a España y se encontrara de noche en  una calle a una fila de nazarenos con velas, encapuchados, etc. Asimismo, en determinados momentos del año en España hay calles donde  se puede ver un grupo de mozos corriendo delante de  un conjunto de toros. El concepto de raro y extraño lo tiene don Daniel superado. Él trata a todas las tribus de la misma manera. Para él es tan “tribal” desde el punto de vista antropológico una celebración en el centro de África que una escena del Rocío en la que la gente se agolpa a ver a la Virgen y los bebés van y vuelven de transportados en volandas y pasados de mano en mano para proporcionarles contacto físico con la imagen. Si estas personas fueran de raza negra, pensaríamos que es una celebración muy interesante desde el punto de vista antropológico. De esta forma explicaba don Daniel, de forma muy respetuosa, que el concepto que implica el adjetivo “raro” es subjetivo. Y esto mismo me recuerda algo que le escuché en la charla  suya a la que asistí hace unos meses: el ser humano cuando nace es como una cinta virgen en la que se van grabando desde ese momento y a lo largo de los años una cultura, unas tradiciones, unas vivencias, que conforman una persona. Teniendo en mente esa idea podemos comprender que la fotografía elegida por don Daniel para que abra (y remate  a la vez) el libro que editará sea la de un parto, un ser humano en el momento de su nacimiento, cuando ese ser esté completamente “virgen”, sin datos grabados. Como veis, don Daniel, además de una persona muy grata de escuchar, es profundo en su pensamiento. Otra razón para darlo a conocer y presentarlo a los niños.

Alberto preguntó al fotógrafo cómo conseguía que los sujetos se dejaran fotografiar, pregunta que don Daniel celebró, por ser una cuestión interesante. En principio, explicaba, como el tipo de fotografía que hace es a seres humanos, hay que tener mucho tacto. Puso el ejemplo de un alemán que quisiera fotografiarnos en nuestro hogar, a lo cual probablemente no accederíamos en principio. El secreto, es no tener prisa, sino paciencia. Lo normal para él en un viaje es la duración de un mes y medio, aunque hay algún viaje que dura tres meses y el de Sudamérica duró casi diez. Él no es viajero, sino fotógrafo y prefiere quedarse mucho tiempo en una aldea antes que cruzar cuatro países en ese tiempo, puesto que  los conocería de forma más superficial y las gentes no se abrirían de la misma manera que cuando se centra en un punto geográfico determinado. Don Daniel prefiere, como dijo, permanecer mucho tiempo en un mismo lugar. De esta suerte, llega así un momento que se crea un vínculo con el sujeto que se fotografía. Él siempre necesita el beneplácito de las personas a las que va a fotografiar. El fotógrafo intenta ser uno más del grupo para que los fotografiados estén cómodos y poder hacer  fotografías así. Recordó el Jaripeo mejicano, que es parecido al rodeo americano, salvo que es el americano se usan protecciones de coderas y rodilleras y en el Jaripeo mejicano la única protección es una estampita de la Virgen en la boca mientras están encima del toro. Él se introdujo en ese grupo de jinetes con sombrero y botas; se conocía que no era uno de ellos pero estaba bien camuflado. Se dan muchas escenas que no se pueden fotografiar si uno permanece allí sólo un par de días. Él no les pide que posen, sino que tiene que esperar a que esas escenas se den y sólo ocurre cuando lleva mucho tiempo en ese lugar. Al principio, el “click” de la cámara les incomoda, lo notan, por tanto él es consciente de que las fotografías tomadas los primeros días no son válidas para ser escogidas y únicamente le sirven para acostumbrarlos a ser fotografiados. Pasados cuatro días, las mismas personas ni siquiera se percatan ya del ruido que hace la cámara al disparar.
Con estos ejemplos explicaba el fotógrafo la importancia de no tener prisa, y a ello añadió lo siguiente: si uno va al museo del Prado y pretende verlo todo en un día, al final no ve nada; es mejor decidirse por un área concreta y aunque uno haya visto diez cuadros en una mañana, ha disfrutado y ha podido hacer una lectura de estas obras. Si él viniera a España y cayera en Trebujena, intentaría hacer un reportaje bueno allí y no trataría de recorrerse media España. Esto me recordó, como le comenté luego a don Daniel, a un jardín en el que presencié una lucha entre un gusano y unas hormigas. Fue apasionante darme cuenta de cómo lo que yo pensaba que era un ataque del gusano, de mayores dimensiones que la hormiga, era en realidad una defensa ante el ácido fórmico que la hormiga le inyectaba a mordiscos en la cabeza, pues ésta sabía cuál era la parte más vulnerable del bicho. Pronto acudió una segunda hormiga y después una tercera y entre las tres, acabaron con el pobre gusano, mientras yo me imaginaba lo molesto que tenía que ser sacudirse a tres hormigas de la cabeza sin ayuda de brazos. Pobre gusano. Dejando sentimientos aparte, lo que quiero decir es que hay cosas interesantes de ver (también para fotografiar o grabar) en un espacio tan reducido como un centímetro cuadrado… ¿Cuántos más acontecimientos de este tipo sucedían en ese jardín a diario? Estoy totalmente de acuerdo con don Daniel en que hay que profundizar en las cosas para conocerlas bien y no perder oportunidades y me siento feliz de que se lo haya hecho ver a los niños con ejemplos de más entidad que el mío del malhadado gusano de jardín.

Pedro le preguntó cómo se organiza cuando llega a países, sobre todo los pobres, que carecen de infraestructura. Al decir don Daniel que tardaba un mes en hacer el reportaje, se refería al “trabajo de campo”, es decir, desde que llega al lugar hasta que se va. No obstante, hay un trabajo previo de documentación. Si no se documenta uno bien, hay cosas que ocurren y pasan desapercibidas. Recuerdo que cuando lo escuché en la charla de hace unos meses, comentó que si él no sabía que dos etnias africanas que vivían en el mismo sitio estaban enfrentadas, podría perderse una mirada entre dos miembros que estaría cargada de significado para él si hubiera conocido este hecho. También comentó aquel día que él leía mucho sobre los países donde viajaba. Puso un ejemplo cercano para los alumnos: si alguien trata de hacer un reportaje en España sobre las fiestas típicas, sabemos que  hay unos festejos muy localizadas en el tiempo y en el espacio. Así, si estamos documentados, sabremos que tenemos que venir  a este país en el primer semestre para poder fotografiar imágenes de Semana Santa y cuando planeamos ir a Pamplona para fotografiar los Sanfermines, tendremos que investigar la fecha concreta y momento del día para estar allí. Todo este trabajo de documentación, comentaba él, es previo al viaje, y es cuando hay que atar todo mucho. En cambio, una vez él llega al país en cuestión, no tiene nada hablado con nadie. Uno puede llegar a Sevilla en Semana Santa, pero tiene que arreglárselas para introducirse con la cámara en la Hermandad antes de la salida de la procesión, que es donde y cuando se cuece todo. Todo esto se resuelve  sobre la marcha; no se puede llevar preparado. Hay que poner en marcha distintas estrategias, usar distintas técnicas. Normalmente él localiza a alguien que puede servir de llave para abrirle puertas. Por ejemplo, si quiere fotografiar a una comunidad gitana, suele dirigirse primero a alguien que goce de autoridad en ella. A esta persona don Daniel le explica con el tiempo y energía quién es, lo que pretende hacer y los motivos para hacerlo y, aunque tenga que invertir dos días en explicar todo esto, a él le compensa, puesto que esa persona le puede abrir las puertas de la comunidad. Por tanto, si va al taller gitano donde hacen manualidades y el trabajador se inquieta por su presencia, la persona que va acompañándolo con un gesto de la mano indica que no hay peligro; un gesto que dura dos segundos equivale a toda la información que él ha tardado dos días enteros en transmitir. Ocurrirá lo mismo con el resto de componentes de la comunidad que fotografía. Don Daniel, inteligente y práctico, ha deducido lo positivo de derrochar tiempo y energía en una sola explicación, que ahorra muchísimas explicaciones posteriores y una pérdida de tiempo mayor. Esta persona es su “llave”. Es curioso que don Daniel habla a menudo de puertas abiertas y llaves, como si el mundo para él fuera un lugar de puertas cerradas, abiertas, habitaciones donde puede entrar y salir para introducirse en otras. Puro dinamismo y afán de exploración y aventura estimulados por el enorme amor a su trabajo, que le hace ver sitios en la distancia donde poder hacer fotografías interesantísimas… Llaves, puertas…Así de metafóricamente recuerdo que habló de su primera entrada en el presente blog. Lo que no sabía don Daniel era lo que apreciamos nosotros a personas tan sobresalientes como él y que no íbamos a dejar que cerrara la puerta que abrió el día que se hizo seguidor (postizo) del blog. Esperamos que pueda venir más veces al colegio. Los niños están deseando tener otra sesión de charla con él. Me quedé con ganas de que explicase la historia de cada una de las fotografías. A lo mejor otro día puede venir a hacerlo. Tendremos que llamar a “su puerta”, a ver si nos abre.

La tiernísima Marta le preguntó si hay alguna foto que aprecie más que otras, es decir, si tiene una fotografía favorita. Don Daniel respondió que hay muchas, pero que es necesario ser objetivos, porque hay veces en que se encariña uno con una foto que  no vale mucho o no ha de entrar en el proyecto del libro. Hay muchas fotos y trabajos que le gustan. Concretamente la del Nacional Geographic tiene mucho valor para él, pues le costó la salud, ya que salió de la selva extenuado. Don Daniel admitió no ser dado al deporte, aunque piensa que debería, y en ese viaje  puso su cuerpo al límite durante días caminando, comiendo, durmiendo mal y sudando, consecuencia del sofocante calor que hacía. Tal y como (otro nexo temporal para la colección) salió, acudió a un hospital, que en realidad era un cuchitril hecho de chapa, donde le aplicaron un gotero. Después de este tipo de cosas, uno se siente más contento. En estos casos hacer la foto implica vencer una serie de obstáculos, lo que hace a uno sentirse orgulloso de su trabajo. Hay fotos a las que se tiene un cariño especial porque hay sentimientos implicados: hay personas que colaboran muchísimo, le ofrecen su casa, le cuentan cosas de  sus formas de vida, le presenta a su familia, etc. Nos resultó curiosa la paradoja que explicó: él no sale en ninguna foto y sin embargo, aunque para la gente su trabajo es un portfolio profesional, él lo considera el álbum de su vida, pues se trata de un trabajo muy personal.

Ana Ojeda le preguntó por el photoshop. También le gustó a don Daniel la pregunta, que respondió diciendo que el 99 % de su trabajo está hecho con película fotográfica, porque le gusta más, entre otras cosas porque sigue soñando con la foto antes del revelado. Es más satisfactorio revelar con termómetro y líquidos que descargar una tarjeta, aunque afirmó que también utiliza la cámara digital, la cual es, como nos explicó, un instrumento muy válido que sustituye al laboratorio tradicional de la luz roja y cubetas. En muchas áreas de la fotografía es una herramienta muy útil, por ejemplo, en publicidad y en fotos de moda. No debemos subestimarla, pues. Sin embargo,  en fotografía  documental, que es a lo que él se dedica, la cuota de uso de photoshop es un 10 %: se usa para hacer reencuadres , tratar el contraste, pero lo que no se puede hacer es cambiar el cielo de Hawai por el de Trebujena, más que nada porque  no tendría sentido hacer un viaje tan largo para representar algo que no se corresponde con la realidad, no sería honesto tampoco consigo mismo y es más meritorio que la foto quede definida por el momento de la toma que por el trabajo de photoshop. Éste debe ser usado sólo para el remate (puso el ejemplo de una foto horizontal que había verticalizado) en fotoperiodismo o en fotografía  documental mientras las demás técnicas de photoshop se usan para la publicidad, foto de productos, etc.

Es, decía don Daniel, sumamente didáctico y claro, como la grabación de un disco, que no se concibe sin ordenador. Las herramientas, no obstante, son de madera. Que existan retoques no significa que se acaben los instrumentos de madera.

Alguien preguntó lo que más le ha llamado la atención de los viajes. Le llaman la atención la escena del Rocío antes comentada, los encierros de Pamplona,… Más sorprendente que estas celebraciones hay pocas cosas. Él se ha planteado costumbres como la colocación de palos en las caras de los indígenas sudamericanos, e incluso lo ha investigado, y la respuesta es que no tiene utilidad (no correrían ni cazarían mas por tener esos palos en la cara) pero sí podría servir, primeramente, para integrarse mejor en la comunidad e identificarse como miembro de tal y segundo, porque representa un estatus dentro de la misma. Para lucir esos palos en el rostro, la persona ha tenido que demostrar una serie de habilidades. A él le recuerda a la corbata, prenda característica de nuestra sociedad desarrollada, sin utilidad (no limpia ni abriga), pero dentro de una comunidad nos ayuda a integrarnos y representa un estatus, de forma que cuando uno coincide en un ascensor, ponía por ejemplo, con unos trabajadores de una empresa y uno va con corbata y otro no, se sabe quién es el jefe y quién el empleado. Por tanto, a él los palos del rostro le sorprenden tanto como la corbata. Mientras hablaba, imaginábamos la suerte que supone poseer tal conocimiento del mundo de primera mano y saber enriquecerse hasta tal grado con ese saber. Don Daniel parece haber llegado a alejarse de lo propio de su sociedad, a ser objetivo, a distanciarse y cuestionarse cosas de su propia cultura, que, cuando estamos inmersos ingerimos sin plantearnos las más de las veces. Esto lo convierte en una persona sumamente respetuosa y tolerante con todas las razas, culturas y religiones, a quien no le importa que las personas que le rodean en un momento determinado sean diferentes a él, antes bien, sabe extraer la riqueza de esa diferencia convirtiéndola en arte, ayudado por su cámara y gracias a una mente forjada a partir de la observación e interiorización del mundo. Es paradójico e interesante pensar en esa cinta virgen a la que se refiere don Daniel y ver que a fuerza de conocer otras culturas y reflexionar sobre ellas observándolas, él se va haciendo más libre, más alejado de prejuicios, más objetivo y más cosmopolita, pues al distanciarse de las tradiciones nuestras, es capaz de ser objetivo y parece que se libra así de esa grabación que la cultura hizo sobre él desde que nació. Está menos condicionado que nosotros por la cultura y la sociedad a la que pertenece. A más culturas que conoce, más virgen es su cinta. Esto conjeturaba mientras lo escuchaba.

Elam le preguntó por la foto que entrañó mayor peligro e hizo una referencia a las fotografías del Jaripeo. Don Daniel no atribuye nada a su valentía sino que lo relaciona con no pensárselo. No se puede decir que los mineros de Asturias sean valientes. Si piensan en el peligro constantemente no serían mineros. Hay sitios donde, efectivamente hay mucho peligro, no sólo porque te pueda coger un toro, sino porque exista la posibilidad de que te pique un mosquito, portador de enfermedades como el dengue o la malaria. El peligro muchas veces no es  tan grande o tan tangible: hay miles de virus ante los que no estamos inmunizados. Cuando don Daniel viene de un sitio así, lo hace minado de picaduras porque puede que la fotografía haya de ser tomada en un sitio rural donde los animales conviven con las personas, y muchas veces hay insectos como chinches, que, además son de un lugar diferente del mundo, por lo que nuestro organismo reacciona con más fuerza. Don Daniel dice que asume estos gajes o peligros sin siquiera pensar en ellos.

Agustín, uno de cuyos muchos fuertes son los idiomas, preguntó si en los viajes encuentra problemas con las lenguas. El fotógrafo comentó que tenemos la suerte de que el castellano sea uno de los cuatro idiomas más usados en el mundo. Aseguró que los idiomas son muy importantes pero también afirmó que tenemos que abandonar la idea de que para viajar es un requisito indispensable saber inglés perfectamente. Uno se puede defender con lo que sabe de inglés o francés y no esperar hasta los 40 años, cuando tenga perfección en su dominio. Otra curiosidad que nos contó es que el mundo está un poco cansado del inglés. Aconsejó a los  niños familiarizarse con más idiomas, porque sólo con el inglés no vale, ya que uno parece en un sitio como  África, por ejemplo, el típico americano que quiere usar su idioma donde quiera que vaya. Los nativos de allí no te escuchan ni siquiera cuando intentas explicar que no es tu idioma y que sólo lo usas para poder comunicarte. Es importante conocer el francés y el portugués. El italiano y el alemán son idiomas que se usan en un área relativamente reducida de la superficie terrestre, sin embargo, el portugués, por ejemplo, se habla, además de en Portugal, en Brasil, Angola, Mozambique o Indonesia.

Animó a los niños de esta forma al estudio de idiomas sobre todo, del francés y portugués. Otra estrategia que le sirve es hacerse con expresiones locales, porque esto gusta a los lugareños. Explicó con mucho sentido del humor que en Mozambique cuando alguien le preguntaba cómo estaba, en vez de utilizar una expresión portuguesa formal, usaba una expresión que sólo se utiliza allí . A la gente le hacía muchísima gracia escucharlo decir una frase tan de ellos. La sonrisa es lo que más puertas te puede abrir, decía. También se fabrica chuletas que coloca en la cámara, para dar instrucciones a los fotografiados, como que miren o que no miren, etc.

Le preguntaron por el viaje que consideró más fructífero. Él respondió que fue el que hizo a Sudamérica, que duró casi diez meses. Iba para quedarse seis y estuvo tan a gusto, que pasó cuatro meses más. Se debió no sólo al idioma, sino al carácter latinoamericano, que es más parecido al suyo que el de las culturas  reflexivas como la asiática, la budista, etc.

Alberto participó de nuevo para preguntarle qué consejos daría él a los que decidieran dedicarse a  la fotografía. El primero que dio el fotógrafo es la formación. Hoy en día todos el mundo es capaz  de comprar una cámara y accionar el disparador. Todos sabemos escribir pero eso no nos convierte en escritores; como había dicho anteriormente, ser escritor es mucho más que saber escribir. Igual ocurre en todos los ámbitos. La calidad de lo que hace alguien depende de cuál es su grado de dedicación y de amor a la materia.

También, añadió, hay que desmitificar  la idea de que hace falta un gran equipo fotográfico para hacer buenas fotos. No es necesario gastarse lo que la gente se gasta. Es como si un escritor se va a comprar una Olivetti enorme. Lo diferente no ha de ser el equipo, sino la mente, la persona, el autor. También, por otra parte, hay que asumir esa parte mala que el oficio conlleva, la exposición al peligro, es decir, estar dispuesto a disfrutar de la parte buena y también darse cuenta de que esa pena “merece la pena”, porque hace que el trabajo sea meritorio. Si lo asumes, tu trabajo ha merecido la pena. En cuanto a la formación, la mayoría de nuestros padres siempre han querido que sus hijos sean ingenieros, abogados, etc. pero si encontramos una vocación, tenemos medio camino hecho y sólo nos queda trabajar. Aunque a priori nuestros padres van a preferir que su hijo sea abogado en vez de  peluquero, hay que tener en cuenta que  un abogado mediocre puede acabar en sitios poco relevantes, o incluso puede no ejercer su profesión, acabar trabajando en otro campo. En cambio, un peluquero bueno puede trabajar en la televisión, en cine con Pedro Almodóvar, etc. Dentro de todas las profesiones, animaba a los niños, puedes ser muy prestigiosos, conseguir grandes logros o también ser mediocres. El estatus no está en la carrera, sino en la persona. –“En todas las profesiones si conseguís el máximo”- se dirigía a los niños- “podéis ser mucho”. Por ejemplo, hay un fontanero en la casa real. Es posible que el padre de ese fontanero en principio no estuviera satisfecho con la profesión elegida por su hijo. Insistió don Daniel en que hay que estar contento con lo que se hace, que el homo sapiens no tiene limitación y que si algo no nos gusta es difícil que nos esforcemos de esa manera tan entregada, que,  si nos gusta, no supone esfuerzo, sino, al contrario, vamos a estar incentivados para continuar trabajando y avanzando. Hay que tomar el oficio como una profesión y disfrutar.

Le preguntaron los niños si alguna vez recibía regalos de la gente que conocía en los viajes. Él comentó que a veces compra cámaras de segunda mano, que son muy baratas y cuando termina el reportaje, las regala.  Hubo una persona a quien le regaló la cámara y éste le obsequió a cambio con un collar. Muchas veces regala fotos, pero otras no puede, porque sabe que es un sitio tan rural o inaccesible que los carteros no llegan allí. Por ello, está pensando en comprarse una Polaroid  para regalar alguna foto instantánea, lo cual sería un gran regalo para personas que viven en ambientes donde ni siquiera hay electricidad. Hay veces que don Daniel vuelve con lo puesto y su equipaje apenas pesa,  porque a medida que va desarrollándose  el viaje, ha ido regalando pertenencias. Los regalos, piensa él, ha de ser algo fluido, no un intercambio por dejarse hacer una fotografía, sino algo enriquecedor.

Juan Fernando hizo una pregunta que yo tenía en mente: ¿que criterio se sigue para juzgar una foto como buena? Don Daniel dijo que la estética es importante, pero también hay unas reglas de composición con respecto a la imagen, al encuadre, colores, etc. y algo fundamental es contar algo como foto individual o eslabón de un reportaje. Algunas fotos son necesarias porque si no existieran, no se entendería el reportaje. Es un lenguaje, como el del escritor que contempla una introducción, nudo y desenlace en sus obras. Él intenta  contar con imágenes el desarrollo de la tribu. Un editor de una revista pide contenido.

Neha hizo una pregunta más: le preguntó si había tenido la suerte de viajar por todo el mundo. Don Daniel dijo que aunque le quedaba mucho por ver, no se angustia por pensar que hay sitios que no ha visitado, porque, como había dicho anteriormente, él es  fotógrafo  y no viajero. No se propone batir records, incluso hay países que ha visitado más de una vez. Por ejemplo, ha estado dos hace la siguiente reflexión: cuando uno elige un camino también tiene que ser consciente de que deja atrás muchas cosas. El primer trabajo que hizo fuera de España (en nuestro país ya había hecho varios) fue en el Sahara, para lo cual se documentó y cogió un avión, es decir, era un viaje ya importante. Fue con 21 años, cuando se había sacado el carnet de conducir, como sus amigos, los cuales habían comprado ya coches, y cuando él tenía el dinero ahorrado para la entrad del coche, prefirió ir a hacer este reportaje a los saharauis , trabajo que le encantó. Por tanto, más que afortunado por haber viajado y conocido tanto mundo, se siente afortunado de saber valorar lo que realmente quiere y no dejarse arrastrar por lo que la sociedad le dice que quiere. La sociedad, comentaba, dice que necesitas un coche pero yo prefiero irme al Sahara porque me gusta más. A la vuelta de ese viaje, continuó, siguió ahorrando y cuando consiguió un poquito de dinero se fue a Guinea.

Juan Fernado le preguntó si había patrocinadores de los viajes. Don Daniel dijo que sí, pero que él intenta no tenerlos. Ahora con la crisis es complicado, pero él siempre ha preferido no pedir becas a bancos y cajas de ahorros que tienen fondos para esto por no enfadarse si no se lo dan. Se sacrifica renunciando a cosas que son básicas para muchos e innecesarias para él. De todos modos, nos explicaba don Daniel que no salen tan caros sus viajes porque, por ejemplo, él nunca ha ido a un hotel de cinc estrellas, sino a hostales o se hospeda en casas de lugareños, viaja de mochilero y sin lujos, ya que no se puede ir al tercer mundo y dormir y comer como en el primero, entre otras cosas porque no salen las fotos, se pierden los momentos y escenas claves. Por lo tanto, como va al tercer mundo y se aclimata a lo que allí se hace, no sale caro.

En definitiva, sus palabras fueron dignas de escucharse y recordarse, por lo que decidí transcribirlas y dejar un enlace permanente en el blog a esta entrada. Don Daniel nos ha mostrado que, a pesar del sistema que nos arrastra, se puede, mediante la constancia, el tesón y el sacrificio, tomar otro camino diferente al que la sociedad señala y ser feliz con esa vocación, encontrando la satisfacción en el trabajo, en las cosas bien hechas.
Para esto, como nos decía, no se puede tener prisas, hay que dedicar mucho amor y tiempo al trabajo, en el que, sea cual sea la profesión, es posible destacar y ser bueno, el mejor, si uno se lo plantea en serio, pues, la persona es importantísima, más que el concepto de profesión o, en caso de la fotografía, que un buen equipo de fotografía. Lo que cuenta es la persona, a la que don Daniel respeta profundamente, sea cual sea su cultura, raza o religión. Don Daniel conoce tanto mundo y tan profundamente, puesto que es observador y ha reflexionado sobre lo que ha contemplado, que habla de su propia cultura como una más, porque ha desarrollado objetividad, lo cual yo asocio a la libertad, a estar libre de condicionamientos, no tener las trabas de los prejuicios. Esto hace de él un ser de los que se puede llamar “humano” en todos los sentidos: inteligente, sensible y respetuoso, agradecido y, me atrevo a decir, sencillamente bueno, además de culto y elocuente (no pasaron desapercibidas para nuestros alumnos, que lo comentaron luego, palabras pronunciadas por don Daniel, que habíamos estudiado en clase, como “beneplácito”, “a priori”, “a posteriori”, etc.). Además, su referencia a realidades de otros países, como el Jaripeo, Mozambique suscitaron gran interés entre los niños.

No es de extrañar, pues, la gran atracción que ejerció don Daniel Casares sobre los alumnos por lo que habló, la forma tan interesante en que lo expuso. Por eso quisimos tenerlo en el colegio con nosotros. Por otra parte, creo que don Daniel se ha hecho con una pandilla de admiradores en los que ha influido hasta el punto de estar emocionados algunos cuando subí a clase y me contaron que la visita del fotógrafo les había servido para darles fuerza en cuanto a la decisión de ser actriz (Ana) o cantar (Laura), aunque, ya sabemos, no basta sólo con decirlo, sino determinarse metas y cumplirlas con esfuerzo y afán de superación.


Más información en: http://alumnario.blogspot.com/2012/03/el-fotografo-nos-abrio-los-ojos.html



domingo, 26 de febrero de 2012

El latín en la taxonomía de las especies vegetales


El siguiente artículo lo extraigo del Castellano.org y lo dedico a mis encantadores alumnos de latín:

Desde este primero de enero el latín perdió otro de los pocos usos profesionales que aún se le daba en el mundo actual, ya que en su último congreso en Melbourne (Australia) el Código Internacional para la Nomenclatura Botánica declaró que quienes descubran una nueva especie vegetal no tendrán ya que incluir la breve descripción en latín para que sea aceptado internacionalmente, con solo hacerla en el idioma inglés será suficiente.

Aclararon, sin embargo, que el nombre de las plantas seguirá siendo en latín o en algo similar (vale cualquier nombre al que se le añada una terminación latina).

La obligación de incluir una descripción en esta lengua se inició en 1935, desde cuando los autores debían escribir una diagnosis en latín y el resto del artículo, en el idioma que utilizara la revista donde fuera publicado.

La norma afectaba sobre todo a investigadores de países no occidentales que con frecuencia desconocían el idioma y resultaban penalizados.

Nicholas Turland, uno de los responsables de nomenclatura del congreso en el que se adoptó el cambio, explicó a el diario El País de España que «describir las nuevas especies en latín era un anacronismo y un impedimento para catalogar la biodiversidad de la Tierra en un momento en el que las especies pueden estar extinguiéndose más rápidamente de lo que los científicos pueden describirlas. Además, la mayoría de los botánicos no conocen el latín lo suficiente como para escribir una descripción en esa lengua. Así que o destinan su tiempo a un ejercicio lingüístico (tiempo que podrían dedicar a investigar), o encuentran a un colega que sí lo sepa bien».

La decisión ha recibido críticas pues aunque no se utilice más, los investigadores tendrán que saber latín para poder entender la literatura ya existente en esta lengua.

Por su parte, Rafael Medina, investigador en taxonomía y filogenia vegetal, explicó que el latín en este campo había caído en una versión simplificada y empobrecida. «Digamos que el latín botánico es al latín clásico lo que un mensaje SMS a Calderón de la Barca (aunque sin faltas de ortografía)».

sábado, 25 de febrero de 2012

¡Felicidades, Agustín!

Hoy, en pleno puente de la festividad de Andalucía, Agustín celebra los 16 años que han pasado desde su nacimiento, o sea, que es su cumpleaños, vamos.
¡Muchas felicidades, Agustín!
¡Que te lo pases muy bien!

jueves, 23 de febrero de 2012

Cristina Bonilla y la pasarela flamenca


La señorita Mariola me ha enviado estas fotos de la pasarela flamenca, donde desfiló este mes la alumna Cristina Bonilla. Os dejo el enlace para que podáis leer la noticia, escrita por Ana Ojeda en el Alumnario.
Enhorabuena, Cristina, y gracias, señorita Mariola.
¿Cómo se dice "pasarela" en inglés?

No hay puntiagudo sin punta ni punto sin puntiagudo.

No es un punto de sutura ni un punto y coma, ni siquiera un punto y seguido o un punto y aparte...Es un punto en la nota global del segundo trimestre en la asignatura de inglés,nada más y nada menos.
Esto prometí en 4º A a quien ( o quienes-si se hacía entre varios, se repartía el punto-) resolvieran una  actividad titulada "word ladder" o "escalera de palabras".





La escalera comenzaba por la palabra "black" y concluía por "white". La primera palabra tenía que ser modificada, resultando una palabra que a su vez había de alterarse, y así sucesivamente, según la definición que hubiera para cada nueva palabra, de forma que una sola letra por escalón sería cambiada hasta llegar a obtener después de toda este número de modificaciones, una palabra completamente diferente, "white" desde la original, "black".


Desde el principio, los niños, que saben lo que vale un punto (y un peine) y que no los regalo fácilmente, sospechando la dificultad de la actividad, sabiamente decidieron aliarse en grupos, algunos grupúsculos de dos personas, que obtendrían medio punto por cabeza en caso de ganar, o grupos de tres, los menos ambiciosos, más inseguros o más sociables (no sabemos), que tendrían un 0,3333 (no suelo poner el periodo, pero don Carlos me ha dicho que no se puede poner en un procesador normal, que hay que dibujarlo...vaya con las ciencias).


La angustia se apoderó del grupo de Pedro, Adriana y Juan. A decir verdad la fémina fue la única que mantuvo la esperanza hasta el final, siendo el más derrotista Pedro desde el primer momento, que decidió que no ganaría y prefirió ahorrar esfuerzos y nerviosismo. Juan comenzó ansioso pero su actividad se cifró sobre todo en suplicarme que le diera una pista y decir que el punto lo necesitaba él más que otros.


Agustín estaba inquieto, sus piernas se movían, se abrían y cerraban a la misma velocidad que actuaba su cerebro, cuyo continente, el cráneo más privilegiado de 4º, se apoyaba , cabeza ladeada, sobre el pulgar de su mano izquierda, como el que sujetara liviano peso y no la poderosa arma que "natura" y "Salmantica" han forjado en su interior. Enrique permanecía de pie, parecían las dos partes, mental y física de un mismo organismo, uno pensando, otro moviéndose, recurriendo a ir a otras clases para recaudar diccionarios, intentando mantener alejados a los componentes de otros grupos para que no se copiaran.


En realidad fue el grupo que más se acercó, pues tuvieron bien todas las palabras menos una, el antónimo de "blunt" (romo), que no supieron decir que era "sharp" (puntiagudo, afilado) y que les costó el preciado punto. El nivel de las palabras, de todas formas, como se puede comprobar, era bastante elevado, así que les felicito por haberlo hecho tan bien.


Los otros grupos lo han hecho bastante bien, dado el nivel de dificultad de la prueba, pero finalmente el punto  me lo he almorzado esta tarde...otra vez será.

Semana andaluza IV

En comentarios a esta entrada, me gustaría que enviarais nombres de literatos andaluces para publicarlos todos en una entrada nueva mañana.

miércoles, 22 de febrero de 2012

I´d like to be under the see in an octopus´s garden in the shade

Así comienza esta canción de los Beatles:
 
¿A qué viene esto? Pensáis que ya no sé qué inventarme para publicar un vídeo de los Beatles, ¿no?... Más adelante lo descubriréis.
De momento, quería deciros que en la página www.ted.com hay muchos vídeos interesantes, como éste:

http://www.youtube-nocookie.com/embed/xHkq1edcbk4?rel=0"

También os recomiendo este otro, después de ver el cual, me gustaría que alguien inteligente y brillante, con capacidad de juicio y dominio del inglés me dijera por qué el vídeo se llama "hooked by an octopus":
http://www.ted.com/talks/mike_degruy_hooked_by_octopus.html

Semana de cultura andaluza III

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martes, 21 de febrero de 2012

The fantastic flying books of Mr. Morris Lessmore



¿Qué significado se esconde detrás de esta alegoría? Sabéis lo que es una alegoría, ¿no? Es uno de los recursos del documento de figuras expresivas que os di:

Figura que consiste en hacer patentes en el discurso, por medio de varias metáforas consecutivas, un sentido recto y otro figurado, ambos completos, a fin de dar a entender una cosa expresando otra diferente.

Gracias a la señorita Elena por enviarme el enlace del vídeo.

Semana de Cultura andaluza II

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lunes, 20 de febrero de 2012

Lucas y la harina (otra vez)

Hoy mismo publicaba una noticia en el blog para mostraros un vídeo cuyo enlace no funcionaba, por cierto (aquí) y que así pudierais ver lo que ya Lucas en 4º A nos contó el lunes, cuando le tocó exponer lo que había leído e le periódico.

Hace un rato me he enterado de que ya han creado un juego en línea que consiste en lanzar paquetes de harina al candidato a las presidenciales tantas veces como la destreza del jugador se lo permita en un tiempo limitado, mientras el personaje desaparece y aparece en distintos sitios de la pantalla.

La web acapara un montón de visitas diarias. Espero que mis alumnos no se vicien y por inercia les dé por embadurnar en harina a sus profesores desde sus asientos... No estaría muy bien.

Un examen para enmarcar

El examen de literatura de Curro está estupendamente: el contenido es correcto, ha respetado los márgenes superiores, inferiores y laterales, no tiene tachones, está limpio, en bolígrafo azul, con una letra clara, las líneas rectas, ...

Habrá quien, conociendo a Curro, diga que esto no es posible, pero se equivoca. Invito al incrédulo a mi clase para que lo compruebe, viendo el examen de literatura que Curro hizo en su casa tras entregársele el original corregido.

Le prometí que lo enmarcaría si hacía un examen digno de ser presentado. Sabemos ahora que Curro es capaz de hacer un examen soberbiamente, no sólo por la presentación, sino por el contenido también.

Curro ha visto y reconoce  la diferencia entre los dos exámenes y se ha propuesto ser más limpio en la entrega de los controles y trabajos y en las tareas de su cuaderno.

A ver si el próximo examen de Curro también lo puedo enmarcar, tanto por la calidad de la presentación como por el contenido, que será fruto del esfuerzo durante la segunda mitad del trimestre. Curro ha sido siempre un alumno excepcional y sus padres y yo nos hemos propuesto que siga siéndolo, a lo cual nuestro sujeto, hijo de unos y alumno de la otra, ha accedido...."La otra" soy yo, por si no han captado la sutileza.

La fotografía es de primeras horas de la mañana , cuando don José Luis aún no había estado en la clase para colocar una alcayata en la pared que pudiera sujetar el marco con el examen. Lo siguiente que vamos a enmarcar es el diploma que seguro que ganará Santiago Mas, cuya redacción ha sido seleccionada en un concurso entre otras ciento diecinueve, de las cuales serán ganadoras noventa y seis. Felicidades a Santiago y a María Enríquez, también finalista.

¿Alguien quiere enmarcar algo más?... El examen de Curro ha sido propuesto por mí para ser introducido en la cápsula del tiempo, un estuche en el que vamos a colocar al final del curso los objetos más significativos de este año académico para abrirlo cuando nos reunamos dentro de ...unos diez o quince años, nos hemos propuesto, porque ya dentro de veinticinco no sé yo cómo estaré (ni si estaré)...Pero no nos pongamos juanramonianos e intentemos pensar en más objetos que introducir en la cápsula del tiempo. Llevamos haciendo esta actividad varios cursos, y este año sé que va a ser especial, porque esta promoción es fantástica en todos los planos, académico y personal y se disfruta mucho en clase con ellos. No queda mucho ya para el final del curso, y lo que queda es "cuesta abajo"... (aunque en Junio la cuesta experimenta una pequeña subida).

 Aprovechemos al máximo estos meses de unión y convivencia que nos quedan antes de despedirnos hasta dentro de diez o quince años (no de veinticinco, por favor).

Nexos de las oraciones compuestas



En la entrada que escribí sobre sintaxis subí por error otro documento, no éste que os doy ahora. Perdón. Ahí lo tenéis.

Bañan con harina a un político francés

Ésta fue la noticia que escogió Lucas  para comentar en clase. Una señora indignada con el partido que representaba Hollande, quiso expresar su desacuerdo e ira bañándolo en harina después de un discurso del político.


En la noticia nos llamó la atención la palabra "emborrizar", que el DRAe define como:


Dar la primera carda [a la lana] para hilarla.
Rebozar [lo que ha de freírse].
(And.) Dar [a los dulces] un baño de almíbar o azúcar.


En realidad, el rebozado implica pasar el producto por huevo y harina (ésta ayuda a que el huevo permanezca adherido) ; el enharinado sería pasar el producto por harina para freírlo directamente y en el empanado, se usa huevo, harina  y pan rallado, normalmente.

Semana de cultura andaluza

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domingo, 19 de febrero de 2012

Un stent

Seguimos leyendo el periódico en clase de lengua todos los lunes. 


Como se puede comprobar, la lectura diaria del periódico está resultando una actividad muy beneficiosa: contribuye al fomento del hábito lector, al poner a cada alumno individualmente en contacto constante con la lectura del periódico, ya que cada semana han de traer una noticia recortada y pegada en el cuaderno, de la cual han tenido que hacer un resumen y uno o dos alumnos explican al resto sus noticias. Después las leo en voz alta y hago preguntas sobre las mismas. Finalmente y cuando tenemos tiempo, establecemos un debate en clase.

El contacto con la realidad que refleja el periódico nos ayuda a conocer  un montón de cosas e interesarnos por multitud de temas de diferente índole: política, ciencia, medicina, tecnología, etc. Esto da riqueza y a la vez creo que estar informados de la actualidad y la realidad que nos rodea hace que estemos más despiertos, que tengamos más ganas de aprender de todo, de extraer e intentar comprender la información que tenemos alrededor, amplía la mente al presentar horizontes lejanos en que poder profundizar.

En una noticia que leímos el lunes pasado en 4º B mencionaban el "stent" (aunque el periódico decía "stend"). Comenté a los niños que era una especie de  muellecito que se colocaba en el interior de una arteria, que se introducía generalmente por la ingle, y era transportado por el flujo sanguíneo hasta el lugar donde se colocaba, pero he buscado en internet para dejar aquí la definición correcta y precisa, ya que alguno se interesó por el dispositivo:

El stent ayuda a corregir el estrechamiento de las arterias.

La ateroesclerosis produce estrechamientos que impiden que la sangre fluya dentro de las arterias arterias coronarias, lo que puede causar angina de pecho o infarto de miocardio. Existen fármacos muy eficaces, pero a veces es necesario resolver el problema mecánicamente:
Mediante cirugía, conectando a las arterias coronarias otros conductos que puentean la zona bloqueada. Es lo que se denomina bypass.
Mediante angioplastia coronaria. En la mayoría de estos casos se coloca un stent.

Los stents son dispositivos metálicos de diferentes diseños que se introducen en las arterias coronarias y actúan apuntalando su pared. De esta forma se evita la oclusión o cierre brusco de la arteria posterior.
¿Cómo se implanta un stent?

A través de una angioplastia que se realiza sin anestesia general. La angioplastia consiste en introducir un balón en la arteria femoral a través de un pinchazo en la ingle y llevarlo al corazón guiándose por rayos X. Al inflar el balón, la zona estrechada se dilata y la sangre fluye normalmente. Tras realizar el inflado del balón, se coloca un stent coronario. En la mayoría de los casos, el paciente recibe el alta entre las 24 y las 48 horas posteriores al procedimiento.
Tipos de stent
Stent convencional, normalmente de acero o cromo-cobalto.
Stent recubierto de fármacos o liberadores de fármaco. Proporciona el mismo soporte estructural que los stents convencionales, pero además está concebido para que lentamente libere la dosis exacta de fármaco y, de esta forma, contribuya a prevenir la reestenosis (la reproducción del estrechamiento de la arteria). El fármaco actúa limitando el exceso de crecimiento de tejido dentro de la arteria.
¿En qué casos está indicado?
En pacientes con infarto agudo de miocardio.
Cuando se implanta en centros con mucha experiencia, permite un tratamiento seguro y eficaz de los pacientes con enfermedad coronaria compleja o con afectación de varias arterias. De esta forma se puede evitar la cirugía a corazón abierto.
Riesgos del tratamiento con stent


Algunos estudios han alertado a cerca de la posibilidad de que estos stents liberadores de fármacos se trombosen con mayor frecuencia que los convencionales, por lo que en estos casos es importante que el paciente siga correctamente el tratamiento que le prescriba el cardiólogo después del alta (aspirina y clopidogrel).

Formación de coágulos, aunque hoy se sabe que si el stent se implanta correctamente no existe apenas riesgo de que la sangre coagule.
Obstrucción del interior del stent, es decir, reincidencia de la estenosis con el stent puesto.