lunes, 2 de septiembre de 2013

¡Cero!


Dos de Septiembre, empezamos a trabajar. Primero tengo que especificar que el título de la entrada es un número completamente opuesto a la nota que quiero que los niños que se examinan en Septiembre saquen en sus exámenes. ¡Mucha suerte a todos! 

En unos pocos días ya estamos enredados con los forros de los libros, los cuadernos, los uniformes y todo el equipamiento para el nuevo curso, que empezamos con la fuerza de un cohete.

Hay que dar gracias a Dios por cada minuto que estamos aquí y pagarle lo que nos regala con nuestra ilusión: un curso nuevo, la posibilidad de sentirnos útiles ayudando a los demás y cambiando el mundo en la medida que podemos, un año de aprendizaje también para nosotros, la suerte de conocer a muchas personas y de reunirnos con nuestros compañeros otra vez...

El curso que se erige hoy ante nosotros como una gran montaña que hay que escalar, es un proyecto nuevo que comienza Septiembre y acaba en Junio (o en Septiembre, según se mire). A partir de ahora cada actividad, cada idea que surja y que se lleve a cabo, cada granito de arena, cada esfuerzo, quedará recogido en ese proyecto. La falda de la montaña se presenta como un primer trimestre muy atractivo, salpicado de fiestas y coronado por el Adviento y todas las actividades que comporta en el colegio la celebración de estas fiestas; el segundo trimestre, con más pendiente, pero no por ello menos atractivo, incluye, además de la Semana de Cultura Andaluza, la Cuaresma. Y el tercer trimestre, la feria (olé), el día de Santa Juana de Lestonnac, Pentecostés y muchas actividades que, como siempre, hacemos para que el último trayecto resulte grato a los alumnos, a pesar de los exámenes. Cuando lleguemos a la cima habremos acabado el curso. ¡Y a conquistar otras cimas!... Después, eso sí , del merecido descanso del próximo verano. Pero ahora toca trabajar, entre otras cosas, para que el descanso tenga sentido, pues el descanso que no es precedido de esfuerzo es un ocio indeseable que ni tiene razón de ser ni conduce a ningún sitio. Sabemos que aquí estamos para multiplicar talentos, no para, inmóviles, ver la vida pasar.

Vamos a comprometernos a conseguir que este año sea agradable y provechoso para todos. Ilusionándonos nosotros, podremos contentar a los demás. Lo que demos a los demás nos es devuelto multiplicado.

Comparto ahora esta reflexión, aunque consabida, con los profesores, esos alpinistas consumados que en Junio están consumidos: pensemos que, aunque se acaban las vacaciones, nuestra vida sigue, gracias a Dios, entre papeles, ordenadores, pupitres, pizarras, reuniones,...Es mucho más gratificante y sano psicológica y espiritualmente aceptar con alegría lo que viene, como un regalo de Dios que nos llama y nos convoca un mes de Septiembre más para que contribuyamos al proyecto que Santa Juana de Lestonnac Le presentó, para formar cabezas bien hechas más que bien llenas, para educar en comunidad desde un proyecto común, para educar en la vida y para la vida  mediante una relación que acompaña, integra y hace crecer. 

Éste es nuestro proyecto, el de la Compañía de María. A esto somos llamados,...Suerte que tenemos.

¡Ánimo a todos!

¡Ajustémonos los cinturones! ¡Despegamos!

3 comentarios:

Señorita Laura dijo...

Un placer viajar con esta maravillosa tripulación. Intentaremos entre todos que nuestros pasajeros lleguen a buen puerto.

Señorita Diana dijo...

¡Ay, señorita Laura! ¡Cómo me alegran sus comentarios! Y también que firme usted parte de este viaje. Muchas gracias.

Señorita Diana dijo...

Forme, no firme. Firmo por que usted forme parte formando y poniendo firmes a los alumnos de esa forma.
Un abrazo.