martes, 15 de octubre de 2013

"El Pirata Garrapata" y "Don Juan Tenorio"


 Dos libros , dos edades, un mismo colegio.
Cada cosa tiene su edad, pero la motivación por la lectura ha de ser común a todas ellas. En el colegio intentamos que los niños adquieran un hábito de lectura, que nos parece muy importante porque es un medio de conocimiento fundamental del mundo, además de porque es clave para expresarse bien y comprender el lenguaje, que a su vez, está relacionado directamente con el pensamiento.

Comienzan los niños escuchando cuentos en Infantil que les leen las profesoras, cuentos con diferentes formatos y multitud de personajes, con atractivas ilustraciones y es en esta etapa donde los niños aprenden las letras cuya mágica combinación da lugar a las palabras, entidades 
que portan significados. El premio al esfuerzo de aprender las letras y su combinación es la satisfacción de conocer realidades a través de ellas. ¡Qué emoción debe experimentar un niño cuando comprende que la lectura de una sílaba más otra desemboca en una imagen determinada de un animal, una persona, un objeto o una acción!
Ya asumido este código, en Primaria se perfecciona la lectura: se da importancia a la entonación, a la secuenciación, al  significado de  palabras determinadas que van encontrándose los niños diseminadas por el libro. Cuanto más atractiva y placentera sea la actividad de la lectura en estos momentos, más interesados estarán los niños por ella, no sólo en las obras que se plantean en el colegio sino en las que los padres leen con ellos o les ofrecen para leer. 

 Es bueno que desde pequeño el niño encuentre libros por la casa, que los considere un juguete más con los que entretenerse, que pase las páginas, que se enrede en las imágenes, y después, en el texto. Aconsejo a los padres que dejen siempre algún libro al alcance de sus hijos, de los que piensan que puede interesarles o que lean con ellos en caso de que los niños no quieran hacerlo solos, cada uno un párrafo, por ejemplo y que de alguna forma, transmitan a los niños emociones en el momento de la lectura, insistiendo siempre en el léxico que no se comprenda, pues cuando el niño encuentra una dificultad, palabras que le son difíciles de entender, cuando no encuentra allanado el camino, al no entender bien lo que dice el libro, suele cansarse, así que es importante que el cuento esté nivelado para su edad.
En Secundaria el niño tiene que saber leer con buena entonación y de corrido (no trabarse demasiado en las palabras), con un ritmo adecuado (ni muy lento ni muy rápido) y se cuida mucho la intensidad de la voz, además de tener en cuenta todos los aspectos que se han ido mencionando. Los niños suelen avergonzarse cuando leen, porque a veces no se sienten seguros y esto hay que superarlo leyendo juntos.
En los últimos cursos de Secundaria, que suponen la culminación de un proceso iniciado muchos años atrás, se puede disfrutar mucho en clase de una lectura ya de adultos, de obras como "Don Juan Tenorio" de d. José Zorrilla; la"Canción del pirata" de don José de Espronceda (no del pirata Garrapata, sino otro al que Garrapata iguala en fiereza y que depende de este pirata en la medida en que el aprendizaje en la etapa de Secundaria está apoyado en la de Primaria);  "Don Álvaro o la fuerza del sino", de don Ángel de Saavedra y tantas otras obras clásicas que son ya lectura de adultos, de hombres y mujeres hechos y derechos profundizando sobre la filosofía o sobre las características de una época histórica y deteniéndose a aprender palabras de un nivel ya bastante alto, como "falaz", "perfidia"o "lobreguez", por poner ejemplos de palabras vistas en las últimas clases.
Es la historia de la formación de personas, nuestros hijos, a través de la lectura, que tanto aporta y a la que Santa Juana de Lestonnac, por este mismo motivo, dedicó en su pedagogía un tiempo de práctica y aprendizaje, clase que nombró "Santa Ana", pues ésta era la madre de la Virgen María, la cual aparece en los Evangelios apócrifos como maestra de costura , lectura y escritura de la Madre de Dios.

La señorita Maribel Daza, don Sebastián y la señorita Demelza le dan a la lectura la importancia que debe tener, creando una actividad denominada "Leemos en familia", con participación de padres en las sesiones y con originales recursos como los pañuelos de pirata con los que los niños, encantados, leen la historia del pirata Garrapata sintiéndose ellos mismos piratas dentro de su aula, convertida por un tiempo en una nave pirata, con sus compañeros como tripulantes, junto a ellos en esta aventura emocionante hacia la cultura y el saber.

En el vídeo, Don Álvaro y doña Leonor, papeles interpretados por Águeda Trigo y Paula Riscardo, pleno siglo XIX, que también representaremos en la semana del libro con un vals, recitaciones de poemas, representaciones de obras teatrales y disfraces. Leer es una actividad entretenida y de las más instructivas y provechosas que hay. En La Compañía de María nos lo tomamos en serio.




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