viernes, 18 de octubre de 2013

Facta, non verba

O "Res, non verba"...

Esta frase pone de manifiesto la importancia de los hechos por encima de las palabras. A pesar de lo que éstas me gustan, escogí esta frase para leerla en la pizarra de la clase de Artes y Letras durante todos los días de esta semana, porque, aunque las palabras sean interesantes, no podemos permitir que nos enreden y confundan y, siempre se ha dicho, las obras, las acciones, valen más aún que las palabras.

No vale decir que hay muchas personas pasándolo mal: hay que ayudar. Y ahora me ha venido a la cabeza el ejemplo de Paula Riscardo, que hace dos semanas regaló su tiempo del sábado para ayudar en la "II Velada Solidaria con Corazón", a beneficio de Cáritas, donde trabaja su madre como voluntaria.

Ejemplos así hay que seguir. Facta, non verba.

Envío un saludo desde aquí a Paula y a su madre, ante las que me quito el sombrero.

Otro ejemplo que hemos visto hace poco es el del padre Juan Carlos, que hace una labor encomiable en el Hogar de San Juan.

Bueno, pues ayer me enteré de que un alumno mío, Ignacio Bajo de Ysasi va todos los viernes a ayudar a dar de cenar a los internos en el Hogar de San Juan. Son tres horas de su vida, de su ocio, que regala a un prójimo que lo necesita. Él ha empezado a colaborar allí porque su madre también lo hace, aunque ella va un día diferente. Me ha impresionado lo callado que tenía esto, ni siquiera nos lo comentó cuando fuimos allí de convivencia y fue ayer y casi de casualidad, cuando me enteré, porque pedimos a los niños que hicieran un horario semanal para señalarnos cuáles eran sus hábitos para planificar así mejor su tiempo de estudio. Ignacio, mientras charlaba conmigo, me dijo que iba a ayudar allí.

El de Ignacio es un ejemplo de  "que no se entere tu mano izquierda de lo que haga la derecha" y también de la frase de esta semana, "Facta, non verba". Felicidades también a Ignacio y a su familia por ser así.

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