martes, 5 de mayo de 2015

Abraham Lincoln


Otro personaje histórico que asistió al baile del siglo XIX fue Abraham Lincoln. Más bien vino su fantasma, Jaime Johnson, que podía habernos hablado en inglés, debido a su origen, pero decidió adoptar el idioma español para que todos los presentes lo entendieran mejor.

Cuando la Compañía de María se fundó, en Estados Unidos no hacía mucho que se había emprendido una guerra para liberar a los negros esclavos de las plantaciones del sur. La priora del colegio y el padre Barrado eran jóvenes cuando se promulgó la abolición progresiva de la esclavitud en América.

Quisimos echar una vista al continente americano en ese día del siglo XIX y esto es lo que nos dijo Abraham Lincoln sobre él y sobre América, mientras sonaba el himno de Estado Unidos:

Fui un político estadounidense, posiblemente el más importante de todos. Nací en Hodgenville, EE UU, en 1809 y fallecí en Washington, en 1865. Descendía de una familia pobre.

Yo tenía 23 años cuando fui a combatir como soldado raso en la guerra contra los indios. En 1836 logré licenciarme en Derecho. Dos años antes, mi actitud contraria a la esclavitud me había conducido a intervenir en política. Debido a mi defensa para mejorar las  condiciones de vida para los negros, logré una gran popularidad en todo el país.

Decepcionado por no llegar a ser nombrado presidente, Lincoln me retiré de la política durante seis años. Mi regreso a la vida política se produjo en 1854.

Comprometido con la causa contra la esclavitud, me afilié afilió al Partido Republicano dos años más tarde. Fui derrotado de nuevo en las elecciones al Senado de 1858.

Al año siguiente, gané las elecciones a la presidencia de la Unión.

Aunque el estallido de la guerra civil parecía inevitable, Intenté detenerla y restaurar la unidad formando un gobierno de coalición con los sudistas. Iniciada la guerra de Secesión, pese a todo, el presidente promulgó en 1862 la Homestead Act, para la colonización del Oeste, y propuse una abolición progresiva de la esclavitud, con el íntimo propósito de promover un acercamiento a la Confederación sudista que acelerara el fin de la contienda.

El 1 de enero de 1863 decreté la emancipación de los esclavos en todo el territorio de la Unión. Al año siguiente, cuando las fuerzas del Norte ya dominaban casi por completo la situación y el fin del enfrentamiento bélico se veía próximo,  fui reelegido para un nuevo mandato con un programa de reconstrucción nacional que no pudo realizar: a los cinco días de finalizar la guerra de Secesión, fui asesinado mientras asistía a una función teatral en Washington por un actor sudista llamado John Wilkes Booth.


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