domingo, 7 de junio de 2015

Días de levante


De levantarse  de la silla e irse  a otro sitio más fresquito. Esto es lo que hicimos el jueves pasado en hora de tutoría. En esta zona del mundo, el levante, sobre todo en estas fechas, es agotador, los niños se ponen "patosos" y algo mustios, y eso no lo podemos permitir. Todavía quedan dos semanas de curso y hay que seguir en la brecha. ¿Qué hacer para combatir este clima?

Pues el otro día, como nos asfixiábamos en  la clase, pensamos en algún sitio del colegio donde poder dar la hora de tutoría y ganar fuerzas para las dos horas de clase que quedaban. Seguro que en este enorme colegio, con edificios de gruesos muros aislantes, habría una zona sombría donde poder cobijarse de este calor...¡La cafetería! Allí invité a mis alumnos a un refresco reparador mientras hablábamos de temas interesantes.

Espero que llegaran a las siguientes clases mucho más "entonados" y con las mentes más ágiles. Así fue en mi caso.

Queda pendiente la invitación a las niñas de mi clase, que estaban ensayando la canción de "La Barcarola" con don Francisco Marín y también a Jerónimo y Jaime Johnson, los cuales estaban con el seminarista don Juan Antonio.

Esperemos que el poniente sustituya al levante. Igual que el levante suena a "levantarse e irse a la cafetería", el poniente suena a "ponerse a estudiar". ¡Ánimo, que queda poco! Y los ventiladores de  don Jesús ayudan mucho.


1 comentario:

Jaime Johnson dijo...

La verdad que este regalo que nos dio fue muy bonito, y nos alegré a muchos el día. Yo no tuve la oportunidad de disfrutar de mi refresco, pero seguro que a los que faltamos también nos invitará algún día...
Deberían incluir más aires acondicionados en esta clase, para que los futuros alumnos no sufran como los actuales. y también permitir la utilización de pantalón corto (es una opinión)