lunes, 1 de junio de 2015

Primero "confirmandos" , ahora "confirmados" estos "graduandos" aún no "graduados".

El miércoles pasado, en la capilla del colegio, confirmaron su fe de manera solemne, como la ocasión merecía, los alumnos de la Compañía de María del curso de 4º ESO. Padres y otros familiares, amigos, compañeros de otros cursos, catequistas y profesores los acompañábamos en este momento tan importante de sus vidas.



Un mes y pico llevaban anunciando que la  e la Confirmación estaba cerca,  las conversaciones que las alumnas compartían sobre el atuendo, que, aunque no es lo fundamental, tiene bastante peso en este tipo de acontecimientos. Pensemos que los niños quieren estar impecables en este momento que ellos consideran necesario para su vida. E impecables estaban, ya que se prepararon para ello en un acto penitencial que el colegio organizó unos días antes.


Todos eran conscientes de lo que iban a hacer, pues llevan dos años recibiendo catequesis de Confirmación, y todos conocían a la perfección cada paso de la celebración, pues ensayado se había con los profesores del departamento de pastoral, a los que hay que atribuir gran esfuerzo, si se piensa en la cantidad de eventos que 
preparan al año, desde la eucaristía de principio de curso, el día de la Niña María, la eucaristía de los Difuntos, la de antiguas alumnas, la Eucaristía de Adviento, las Adoración del Santísimo, procesión y Via Crucis del Viernes de Dolores,Santa Juana, ....  para llegar, con muchísima 
energía, a pesar de todo, a final de curso, para el que nos tienen preparada la procesión de la Virgen de la O, la eucaristía de la graduación de los de 4º, la de final de curso, la de la clausura del 125º aniversario este año, y, cómo no, las Confirmaciones de los alumnos de 4º ESO. Y me quedo corta.

Este año, como viene siendo habitual, con alguna excepción, las Confirmaciones han tenido lugar
en la capilla del colegio, la más bonita de las capillas en el más bonito de los colegios. Para contribuir a la gala de la ocasión, no sólo los confirmandos, padrinos y familiares estaban elegantísimos, sino que además, la capilla lucía preciosa, con la alfombra roja, a juego con las estolas y casullas y con las rosas rojas que se colocaron a ambos lados del altar.



El obispo llegó, con el séquito de sacerdotes y monaguillos, y el coro empezó a cantar. Felicidades a las alumnas del coro y a don Carlos Martínez, porque lo hicieron estupendamente y, como, le gusta a don Carlos, nos regalaron alguna canción de las que  nunca les escuchamos.

Don José habló a los niños sobre la importancia de ser cristiano hoy día, y sobre los pecados de la sociedad actual, que no se diferencian en absoluto de los que Jesús y sus apóstoles combatían en aquellos tiempos. "Nuestra sociedad"- decía el obispo- "es la sociedad de los microondas y los frigoríficos", una sociedad egoísta, en que se les da todo hecho y a  gusto de nosotros, lo que hace que no estemos preparados para soportar la frustración cuando no conseguimos algo o no lo
hacemos de manera inmediata. Este mundo de palos de selfies, como yo lo califico, de frivolidad, de egoísmo, es el que estos niños, con su Confirmación, han de analizar y ese mundo es el que ellos han de combatir, defendiendo el mensaje que ellos se han comprometido a abrazar, y
haciéndolo mediante la abnegación, el esfuerzo, la cultura, mediante el sacrificio, mediante el buen juicio, el amor a los demás, la caridad. Durante estos dos años de catequesis los niños han aprendido esto y muchos más. Además, en el colegio, intentamos siempre mostrarles el camino de la virtud y creo que en nosotros sienten ese cariño que sentimos hacia ellos y que hace que los profesores nos emocionemos en momentos como éste, en que vemos a nuestros alumnos diciendo sí a Jesús,a eso que día a día desde que son pequeños, les señalamos como bueno. Todos los profesores nos alegramos de la Confirmación de nuestros alumnos, porque todos contribuimos en mayor o menor medida a que se confirmen, porque es parte de nuestro proyecto, del de Santa Juana de Lestonnac.

Recuerdo haber comentado momentos emotivos de la celebración, como la unión , para confirmarse, de César con su abuela, que sería su madrina, o también el apadrinamiento de Ana González por parte de Fran, su amigo  el cual vino de Sevilla con este propósito (el de los gemelos bonitos). Después, pasamos al patio del Ave María a felicitar a niños, padres, padrinos y demás familiares y amigos. Los padres habían organizado un refrigerio para que conviviésemos todos un rato y así fue, en una agradable tarde noche.

Así es como los niños fueron confirmados el día 27 de Mayo, en la víspera de la visita de la Virgen de la O. Todavía queda la Graduación, la clausura del 125º aniversario y otras muchas cosas.

Cuando devolvamos a estos niños a sus padres, a finales de Junio, se los entregaremos ya confirmados, graduados e incluso bailando el vals. Completitos, completitos. La capilla habrá sido testigo de todos estos momentos (del vals no), por eso es tan emocionante celebrar la Confirmación aquí, con las imágenes de Santa Juana y la Niña María, con ese ábside tan especial, con las pinturas sobre la vida de Santa Juana en la parte superior de las paredes, elementos todos con que estamos familiarizados, los niños desde pequeños.

Pero antes de esto, quedan unas semanas de clase, de exámenes y de muchas actividades y eventos, como la Graduación, por ejemplo.

¡Qué poco queda para la Graduación!

1 comentario:

Jaime Johnson dijo...

Que día más emocionante y especial que guardaré por siempre en mi corazón, nunca olvidaré este precioso momento el cual espero que a muchos nos haya reconfortado y que muchos hayan sentido la fuerza del Espíritu Santo caer sobre ellos. Un día maravilloso.