domingo, 12 de julio de 2015

Y ahora sí, adiós a los "froguirolos".


Hace ya unas semanas desde que terminamos las clases y hasta ahora no he tenido la oportunidad de sentarme delante del ordenador para despedirme de esta promoción que después de este tiempo de distancia, miro ya con mucha melancolía.

Ya expliqué  en el blog que la graduación de estos niños para mí giró en torno al trece, que es el número de años que llevamos en el colegio, sintiéndome yo como parte graduanda.  Hasta ahora, todas las promociones en cuyas graduaciones había estado presente me llevaban la ventaja de haber pasado más tiempo en el colegio que yo: cuando empecé a dar clase en el colegio, había alumnos que recordaban el tobogán rojo en el que se deslizaban hasta el patio del Ave María; durante años, mis alumnos han mencionado nombres de profesoras que sólo he conocido en fotografías; hablaban de la señorita Mari Pepa, de la madre Sánchez de Alva (no estoy segura de si llegué a conocerla)... Eso de ser profesora de la Compañía de María y, sin embargo, llevar menos tiempo en el colegio que mis alumnos, no me gustaba, me hacía sentir novata y me molestaba el no poder compartir con ellos recuerdos de tiempos en que yo no estaba aquí, sentía  lástima de no poder conectar sus recuerdos con los míos. Ésta promoción ha sido la primera con la que he disfrutado de todos sus recuerdos, puesto que llegaron al colegio a la vez que yo. A partir de ahora ya siempre llevaré más tiempo aquí que cualquiera de mis futuros alumnos. Esta promoción, por ello,  ha supuesto para mí un punto de inflexión.

Uno de esos recuerdos que hemos revivido juntos este año es, indudablemente, es la rana "Froggie" (así la llamaba yo para que los niños aprendieran la palabra "frog"). Cuando yo entraba en cada aula de Infantil, con una maleta de lona azul en que llevaba todos mis útiles para la clase, estos niños sonreían ilusionados, como si hubiera entrado allí un rey mago y, aunque ya en  4º ESO la reacción era algo diferente, mi aparición en la clase en aquel entonces iba acompañada de apertura de bocas y ojos y palmas, y revuelo...¡la señorita de inglés! "Inglés" me llamaban algunos , pensando que era el nombre propio de su señorita y alguno me preguntaba: "¿y la todtuga?. La todtuga, la rana o el bicho (todas estas denominaciones sufrió la marioneta), descansaba en mi bolso y ellos lo sabían. Yo entonces cantaba "Where is Froggie, where is Froggie?" Y los niños, con cara de pillines, señalaban a la bolsa mientras gritaban: "Wake up, Froggie!" Y Froggie hacía su aparición diciéndoles con voz chillona y destemplada, a la vez que se desperezaba: "Good morning, children"...Así empezaba siempre la clase de inglés en Infantil.

Esta ranita para mí queda asociada a estos niños. También la canción de la Barcarola, que por fin conseguimos cantar de nuevo en el colegio. Esta es la razón de que llame a esta promoción, promoción de los froguirolos, palabra que he formado a partir de "Froggie" y de "barcarola". Curro, por fin se ha revelado el secreto. Éste será para mí el nombre de vuestra promoción espero que os guste.


Volvamos a la graduación...la de los niños y la mía.... En ese 12 de Junio, cuando vi a los niños ya sentados en la capilla, ellas guapísimas, con el uniforme, ellos, con sus chaquetas de color oscuro, paralelamente,  los estaba viendo en sus clases de  Infantil, sentados en torno a las  mesitas verdes, diminutas como ellos. Son unos cuantos años más, apenas trece,....para ellos toda una vida; para los que hemos vivido varias décadas, simplemente una más, un "decenio" más, que dirían mis alumnos, muy versados en el libro de vocabulario...Ellos se ven a sí mismos muy diferentes a aquel entonces, pero ¿qué pensaríais si os dijera que ...

...que yo miro a María Ragel y le sigo viendo la misma carita que en aquel entonces y sus manitas no  son mucho más grandes que aquellas que yo apretaba en los recreos del patio de Infantil, cuando me hablaba de su hermano mayor, Alejandro, por quien sentía admiración ...Y Curro,...Curro no ha parado desde entonces, sigue siendo un líder, como siempre, rodeado de amigos.......;Jero, que es al que más impresionaba el gorila de la serie de Tingo, sigue sintiendo curiosidad por los animales...estoy segura de que será un magnífico veterinario...; a Ana González me han dado ganas este curso de cogerle una colita en el pelo, a un lado para verla como la misma niña amable, risueña y buena que tenía delante hace trece años...en todo obedecía, aún la veo bailando en aquel escenario las canciones que ensayábamos, siempre la elegía a ella, nunca me fallaba, igual que este último curso; Blanca es buenísima en inglés, ya lo era entonces, era ya toda una diva con tres años.

Enrique Soler ha mejorado bastante sus técnicas artísticas desde aquellos dibujos hechos con plastidecor, pero, ¿acaso no sigue siendo tan fantásticamente original como entonces?...

Y poco a poco, me he colado en el patio de recreo de Infantil. Estoy viendo a Malena, junto al tobogán, con mirada serena, analizando el comportamiento de sus compañeros...¿Quién iba a decir que ya en ella estaba germinando la semillita de poesía que su abuelo y su padre le han legado? Miro a lo lejos y veo a Paula Arriaza Paula Aguilar corriendo muertas de risa..Alguna travesura habrán hecho...El patio de Infantil empezó a unirlas y creo que ya nunca se separarán; bueno, ¿y ese que le da la patada a la pelota quién es? Es Manu Castro, ¿quién si no? Y está jugando con Alberto Zapata, otro peso pesado de la promoción...; un momento... alguien se ha caído,... Es León, pero no importa, no llora, ¡él es feliz! Por ahí viene Alejandro Revaliente, comiéndose su bocadillo de mortadela: "señorita, me voy a poner muy mu gande..." y Antonio Pazos me grita al pasar: "¡qué guapa, señorita!"...Este niño va a ser todo un conquistador.


Ahora siento un tirón en la mano y una vocecita se escucha desde arriba: "mañana voy a ponerme mi traje de lino rosa..."Muy bien , Paula, estarás preciosa y no te preocupes por tu pececito, que ya te he dicho que te lo guardo yo". A Paula de la Barrera  no hay quien la iguale en propiedad expresiva y buen gusto. A mi lado pasa Lucía Sevilla, me mira  temerosa: "Lucía!!! How are you??"...Lucía no parece tener muchas ganas de pegar la hebra conmigo, y menos en inglés...Julia María Sánchez, que la siguen, me miran y sonríen, son niñas tranquilas, buenísimas. Ana Aguilar, con su babi, pasea mirando hacia arriba, soñando mundos imposibles y por ahí viene Elvira, tan femenina ella, con una muñeca que ha cogido de la clase.


Antonio Mora no se acerca, pero me vigila de lejos. Se hace entender perfectamente; Rafa va por ahí, dando vueltas por el recreo, pensativo y despistado, y a veces se choca con Elena González, que se traslada a saltos (imposible que engorde esta niña, no para). Carmencita, cada vez que pasa, nos sonríe. Juanma , en cambio es más serio, y se pone rojo cuando Froggie lo mira con esos ojos redondos...Y Javier Gómez,...Javier, ¡cómo aprende! Es inteligentísimo. Ahora miro a una niña de tez pálida, sonrisa eterna , pura ilusión, es Marta Álvarez y José Antonio Ramírez, curioso y con ganas de diversión, me pregunta: ¿Has traído la rana? Cayetana sueña con enseñar a Forggie a tocar el piano un día. Y desde lejos veo los ojos azules, alegres y serenos de Marina.

Sergio  tiene un año más que estos niños y canta todas las canciones que Froggie le ha enseñado, aunque con ritmo de rap, mientras Miguel  observa ensimismado a sus compañeros y, aunque algo tímido, también juega y canta como el que más.

Con un diminuto uniforme llega corriendo Carlos Trenado, llorando porque se le ha metido algo en el ojo...Pero es que este niño tiene unos ojazos...En Infantil en seguida se pasa la pena. Fueron momentos maravillosos los que viví con vosotros. En el momento en que entraba en vuestras clases me convertía en una niña más, me arrastraba por el suelo, cantaba, saltaba y me reía muchísimo. Ahí quedó todo eso. Recuerdos atados a esa zona del colegio y a esta promoción, la cual fue completada por otra serie de alumnos:

El recuerdo que ato a Laura Gallardo es la finura, la elegancia, la constancia y la fabulosa expresión escrita; a Mª del Mar la tengo vinculada a la inocencia más divertida que conozco; a Gloria, a los ataques de risa...¿o de llanto?; a Jaime Conde, a un ordenador construido por él pieza a pieza...¿habrá alguien que sepa de informática más que él...?Dicho esto, me acuerdo del mayor hacker de la Historia de las computadoras..., Pedro José Fernández Marín (todo seguido). A Borja Cid lo relaciono con una gran sonrisa; y a Sofía Torres...¿con el violoncelo?...¡Pues claro!...A Adela Macías la veo escribiendo una  carta a un soldado español; y uno el recuerdo de Pedro Lucas a una canasta de baloncesto; José Ignacio Goma,...¿cómo voy a poder sobrevivir el curso próximo sin ti? Nos hemos habituado a ti, a tu forma de ser...creo que te conocemos mejor que tú mismo...Delia para mi va a ser siempre Clara Estevez, esa maravillosa maestra que un día me recogió a las ocho de la mañana para llevarme al colegio y que se ha despedido de nosotros de una forma tan bonita...;Alberto García Sixto es Amadeo de Saboya, cuya valentía nos salvó a todos el día del siglo XIX; Celia Nieto...¡qué niña más linda!¡qué curso me has regalado!, hay alumnos que hacen la vida fácil y el curso llevadero y tú eres una de ellas; hay una palabra que siempre me va a recordar a  Alejandro López dermografismo ...¡será posible lo que aprendo yo con los alumnos!; Paula Riscardo no sé si aprenderá inglés pero a mí  me enseñó estos dos años un idioma: el "constancio", que nunca olvidaré, ni a ella tampoco; y los maratones de la Niña María no serán lo mismo sin Alba Campos; de Antonio Domínguez me llevo una interesante conversación; y me quedo con todos los triunfos de Jaime Johnson, los que ha tenido y los que seguirá teniendo; Daniel Pereira es el mejor "Billy the kid" que pudiera haberme imaginado; y a Olivia la voy a tener presente el curso próximo cada vez que coja la antología, pues el dibujo de la cubierta es suyo; Cristina Sampalo...¡qué dulzura!: "señorita, me acordé de usted el otro día cuando..."No veas la de veces que e voy a acordar yo de ti; de  Manuel Riquelme me acuerdo cada vez que veo a un chico peinado a la moda; y a Fran José Manuel Sánchez los tengo unidos a Bornos, ya no habrá vez que mencionen ese municipio que no los recuerde; ¡Valle Rincón!..la Virgen del Valle no va a ser nunca la misma para mí, se ha cubierto de connotaciones este año; a Naila Naara las uno a Oscar de la Renta y Vitorio y Luchino; cada vez que vea una bailarina clásica me acordaré de Julia Vargas; y Eduardo Ramírez está unido a una sotana... con un traje azul y un delantal blanco (yo me entiendo)...; ¿de quién creéis que me acordaré cuando escuche la expresión "a tope"?...De Agustín, lógicamente, que tan "a gustín" ha estado en el colegio estos dos años; Lucía Marín es otra de las alumnas que van configurando mi idea de la pedanía de Guadalcacín, que sólo conozco por alumnas del colegio y que por ello y por la calidad de estas alumnas, me va gustando; César Mena este año fue general...difícilmente podré desvincularlo de este rango, un general muy particular (¿cómo se llama esta figura expresiva?); Elena Villaça, magnífica gimnasta; a Fran Calderón lo relacionaré con las fichas de refuerzo...tantas hizo, y al final consiguió su objetivo, ¡enhorabuena!; y a Mónica Aliño la vinculo al centro, a la calle Higueras, a la calle Medina, pues muchas veces la vi transitar esas calles y espero seguir viéndola por allí; Emilio Gálvez ha sido un alumno encantador, cariñoso, que nos ha amenizado las clases con su precioso acento de ultramar; Alicia Hong...¡aún espero una receta que te pedí!; Águeda Trigo es la niña más deliciosamente original que he conocido nunca, me encantó darte clases; Fátima Sierra, ¡qué cambio este año!; José Andrés, la prudencia personificada; María TeresaLaura Eugenia muy buenas niñas; Fran Aguilera es la tranquilidad, la serenidad ..¡y vienen más aguileras!; Luis AlfonsoAnaísSilviaAlejandro Javier completan este grupo de alumnos que no olvidaremos jamás y que forman ya parte importante en la historia del colegio.

Me he resistido a decir adiós a esta promoción y ha tenido que llegar el mes de Julio para recordarme que ya es hora, que a pesar de que hemos pasado juntos tantísimas horas, ha llegado el momento de la despedida. En estos años, más de una década, les he dado clase, los he visto correr por el colegio, los he visto hacer la primera comunión, acompañar a la Niña María año tras año, cargar a la Virgen de la O, participar en concursos, hacer excursiones, les he vuelto a dar clase ya de mayores y ahora que se van, me siento más sola, puesto que es como si fueran mis compañeros de promoción, sólo que yo me quedo en el colegio...

...y ellos se van.

Buen verano y hasta pronto.