martes, 15 de septiembre de 2015

"In time"

Es el título de una película de ciencia ficción en la que las personas viven hasta los veinticinco años "gratuitamente" y a partir de esa edad no envejecen, siguen siendo jóvenes siempre. En cambio se activa en el la piel de  su muñeca un reloj digital que marca las horas que les quedan por vivir. Hay habitantes de ese mundo que tienen muy poco tiempo y otros que, sin embargo, tienen muchísimos días por delante. El tiempo es una especie de moneda de cambio. El sueldo se les paga en días, horas, minutos,  que se suman al reloj de las muñecas de los trabajadores. Los que tienen poco tiempo se ven obligados a realizar trabajos durísimos y cobran muy poco; sin embargo, otra parte de la población , una minoría, es "millonaria de tiempo", vive en lujosas mansiones, conducen coches caros, etc. Cuando uno se queda sin tiempo, muere.





Mucho he pensado en esa película y aún lo hago cuando reflexiono sobre el paso del tiempo. No somos completamente conscientes de que para nosotros es más importante el tiempo que el dinero. Les decía a los niños este primer día de clase que aunque todos quisiéramos tener millones de euros, seguro que no nos gustaría llegar a ser tan ricos si la condición fuera ser millonarios de avanzada edad. Y el millonario anciano pagaría lo que fuera por volver a los veinte años. El tiempo es riqueza. Como indicaba Paco Gil, "el tiempo es oro". Nadie puede comprarlo, ni siquiera las personas ricas pueden comprar el tiempo. Quiero que mis alumnos sean conscientes de la enorme suerte que tienen de ser jóvenes, de tener un tiempo por delante que han de aprovechar. Siendo conscientes de esta joya que es el tiempo, puede que lo desperdiciemos menos, que hagamos un uso más interesante de él.

Esta mañana también les decía a los niños que quiero aprovechar con ellos cada minuto de nuestro tiempo juntos. Quiero que aprendan. Entiendo que no hay robo peor que el del tiempo, pues nuestra vida, que es limitada, está formada por tiempo. Me parecería
una canallada robarles tiempo de su vida a los niños, me refiero a hacerles levantarse temprano para venir al colegio y no poner todo de mi parte para que esas horas que estén con nosotros sean productivas.
Es cierto que es necesario descansar también. En el colegio para eso existen los recreos. Las tres horas anteriores y las tres posteriores a éste, son de trabajo. El descanso, en el colegio o fuera de él, tiene sentido cuando uno está cansado (des-canso) y con vistas a  tomar fuerzas para la próxima actividad. Cuando el descanso se convierte en un hábito, hablamos de pereza. Y, ya sabemos, : "contra pereza diligencia".

Ya que tenemos que despertarnos temprano parar venir al colegio,  aprovechemos ese tiempo. Todo el tiempo que estemos atentos en clase, lo ahorraremos de estudio por la tarde o durante el verano. El curso es para estudiar; en el verano podemos relajarnos. ¡Y no al revés!

He colgado este mensaje, que me encanta, en uno de los murales de la clase para que no se nos olvide:

“This is the beginning of a new day. You have been given this day to use as you will. You can waste it or use it for good. What you do today is important because you are exchanging a day of your life for it. When tomorrow comes, this day will be gone forever; in its place is something that you have left behind. Let it be something good.”

"Éste es el principio de un nuevo día. Te han dado este día para usarlo como lo vayas a usar. Lo puedes desperdiciar o usarlo para el bien. Lo que haces hoy es importante porque estás cambiando un día de tu vida por eso. Cuando llegue mañana, este día se habrá ido para siempre. En su lugar habrá algo que has dejado detrás. Que sea algo bueno".



 Y como este año voy a hacer especial hincapié en la idea del aprovechamiento del tiempo, mi calendario de este año es representado por un reloj. En él las horas simbolizan los meses, los doce meses del año. Unas manecillas señalan el momento del año (la hora del reloj) en el que estamos. Junto a cada hora, las actividades más relevantes  que vamos a hacer este curso (Graduación, Confirmaciones, Semana del Libro, Semana de cultura andaluza...). También están señalados los periodos vacacionales y los días de fiesta. Hemos dicho que el descanso es igual de fundamental que el trabajo y así quiero que conste en el calendario.
Para completar la decoración de la clase, tenemos un cordel de lana con pinzas para ir colgando documentos, y una serie de pizarras adhesivas que usaremos para distintos fines, además de un mapamundi, el cual considero esencial en un aula que se precie. 

Cuando los niños entraron en su nueva aula en este primer día de clase, encontraron en su pupitre, sobre un impreso para rellenar con el horario del curso, una cuartilla de color con su foto, una estrella, una piruleta y una tira cómica de Mafalda referida a la escuela, una diferente para cada alumno.

 La piruleta y la tira cómica son un "kit" de declaración de buenas intenciones y buena disposición por mi parte. La piruleta supone una pequeña dosis de dulzura para contrarrestar los nervios del primer día y combatir el síndrome postvacacional. Mediante la tira cómica quise trasladarles el toque de humor que pretendo conferir al curso, si es que me lo permiten. Todo depende de ellos. A cambio de esto, necesito un contraprestación, a la que los niños han accedido: entre otras cosas, respeto del turno de palabra, trabajo y estudio, ingredientes los cuales la experiencia me dice que son necesarios para un buen curso.

En el dorso de la estrella, en cada punta, los alumnos escribieron un signo (una palabra, un nombre, un número, un color, una fecha...) que expresaba una realidad importante en su vida, la cual habían de imaginar, con los ojos cerrados, como un paisaje montañoso en que unos picos eran más altos que otros. Después se reunieron en grupos y cada uno trató de adivinar el significado de lo escrito o dibujado por su compañero, una puesta en común de información personal que sirvió para que se conocieran un poco mejor y yo a ellos. Colgamos finalmente las estrellas en el mural, de modo que éste ha adquirido el aspecto de un firmamento que nos acompañará durante el curso.


Una segunda actividad fue la de describirse  a sí mismos en su cuartilla de color para hacerme llegar esa información. Posteriormente, se reunieron de nuevo por grupos, según los colores de las cuartilllas, escribieron las impresiones de la tutoría e hicieron una serie de propósitos que espero de corazón que se cumplan para que pasemos un curso fantástico.

La directora y el capellán a primera hora de la mañana, cuando  dieron la bienvenida  a los alumnos de Secundaria en el patio del Ave María, les hablaron de lo bonito que era el curso de 4º para los alumnos y les recomendaron que lo vivieran con vehemencia y que participaran en todas las actividades.

Por último, tengo que decir que me encanta mi tutoría y agradecer a Mercedes Alonso que haya aceptado ser delegada hasta que tenga lugar la elección, dentro de unas semanas.


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