domingo, 4 de octubre de 2015

DCL

Soy tan de letras que mis iniciales corresponden a un número romano, el 650. En 4º ESO "C" hay otra persona cuyas iniciales son un número romano, Carlota del Río Valverde (CDV), que ostenta el número 405. En 4º A no hay nadie en esta situación, ¿y en 4º B?¿Será esto privilegio sólo de las personas de letras?

En todo caso, nos puede servir para repasar la numeración romana, diferente a la arábiga, que es la que usamos actualmente. Los números romanos nos sirven para nombrar las ediciones de los concursos, para escribir de una forma más culta o elegante los meses del año, enumerar los tomos de una misma obra, el número de los siglos, esquemas, etc.

La numeración que usamos hoy día es arábiga, aunque en realidad procede de la India, por lo que se llama también indoarábiga. Los árabes la tomaron de India y se extendió por Europa su uso en la Edad Media desde el norte de África, debido a la intensificación del comercio y al uso de la imprenta, entre otros factores.

Y ahora sí...Que escriba un comentario, por favor, la persona con nombres cuyas iniciales formen números romanos. El de Cecilia Muñoz Doña no valía, ¿alguien me dice por qué?

2 comentarios:

Toñi Mateo dijo...

Buenas tardes señorira,
soy Toñi, de 4º "B", y aunque mi nombre no pueda ser un número romano, creo que sé porqué el de Cecilia tampoco puede: aunque perfectamente puedas restar M (mil) menos C (cien), quedándote con novecientos; D equivale a quinientos, así que, no existe ningún número llamado "novecientos quinientos".

Saludos.

Señorita Diana dijo...

Buenas tardes, Toñi: tú lo has dicho. Hasta la "M" todo bien, pero la "D" hace que el nombre no pueda ser tan "romano" como el mío. Tengo que publicar lo de las fábulas, no se me olvida.
Un abrazo y gracias.
Diana.