jueves, 1 de octubre de 2015

Ya son las diez



El reloj-calendario de nuestra clase marca ya las diez, el décimo mes del año, el octavo mes del calendario romano anterior a Julio César, aquel en el que el mes de septiembre era el "séptimo", de ahí su nombre; el mes de octubre de aquel calendario romano primitivo era el octavo (ídem en lo relativo al nombre); el de noviembre, como su nombre indica, el noveno, y el décimo era diciembre ("decem" es "diez" en latín).

Julio César sintió la "imperiosa" necesidad de introducir un mes entre el sexto, dedicado a la diosa Juno (Junio) y el séptimo (el mes siete-septem-). El mes debía llevar su nombre, y así fue: el mes de Julio se llamó así en honor a Julio César. Posteriormente, a César Octavio Augusto se le antojó también ponerle a un nuevo mes su nombre, y este mes fue Agosto (Augustus).

El nombre de nuestro mes de Octubre, pues, etimológicamente procede de "octo", "ocho" en latín. Cuando decimos que en nuestro de clase reloj son las diez, significa que hemos consumido ya el mes de septiembre, el noveno mes del año. Quedan atrás ya los nervios de principio de curso, la extrañeza de llevar el uniforme de nuevo después de la época del estío, el calor desde las siete de la mañana, la incógnita de qué profesores nos darán clase, de cómo será  cada uno,...

En este mes que ha pasado hemos ido familiarizándonos con el curso, los alumnos han comenzado a conocer a los profesores y nosotros a los alumnos; hemos visto qué  necesidades educativas o académicas tiene cada uno, de qué nivel partimos; hemos planteado los criterios de las asignaturas, expuesto a los niños los objetivos que pretendemos en este curso que vamos a compartir e intentado contagiarles la emoción y pasión que sentimos por nuestras materias para que nos sigan con la felicidad del que hace algo porque le encanta y porque sabe que es beneficioso para él. Nos hemos puesto a disposición de los niños para lo que necesiten.

En mis asignaturas, los alumnos han empezado a comentar en este blog, tanto en el apartado "El club de la lectura" como en artículos de esta pagina inicial; se han publicado ya las primeras noticias en El Alumnario, que me han satisfecho muchísimo; hemos repasado muchas cosas aprendidas en el curso anterior; hemos comenzado a explorar el refranero español y también el inglés; hemos escrito ya la primera frase latina en la "pizarra romana"; hemos formado los grupos para la liga de vocabulario, la cual  comenzamos esta semana; tenemos la clase repleta de delegados para que todo funcione a las mil maravillas; hemos empezado a rezar en latín, además de seguir rezando el Padrenuestro y Ave maría en inglés; hemos aprendido muchísimas palabras en inglés, con nuestros juegos diarios (crucigramas, escaleras de palabras, etc.); hemos comenzado a leer nuestro libro de inglés, "Titanic" todos juntos en clase; hemos empezado a explorar el siglo XIX en Literatura; hemos visto cuadros de esa época y leído fragmentos de obras, de forma que la antología está ya esperando vuestras aportaciones pictóricas; hemos aprendido quién era Fernando VII, qué ocurrió con los intelectuales opuestos a su reinado, en qué consistió la Guerra de la Independencia (ésa que Trueba ha vuelto a poner de moda con su intervención al aceptar el premio de Cinematografía en San Sebastián); ya están en marcha las primeras palabras para las paredes y también los primeros cuadros de nuestro museo del Prado; hemos comenzado la liga de vocabulario; esta semana empezaremos a traducir el libro de Pepito; nos hemos adentrado en la mitología grecorromana; hemos recibido una misteriosa carta; y algunos alumnos están a punto de aprobar las asignaturas pendientes de otros cursos y comenzar este curso de una forma limpia, aterrizar en 4º para sacar el mejor provecho de este curso...Hemos arrancado.

Parece imposible que hayamos hecho tanto en tan poco tiempo. Hemos aprovechado las clases al máximo. Los alumnos están por la labor de ayudarme a hacerlo, lo cual es buen pronóstico para el curso que ha empezado, un curso que espero cargado de sabiduría, de cultura, de caras amables, de sobresalientes, de cooperación y buenos sentimientos.

Ha comenzado también el otoño, que se quedará con nosotros tres meses. En esos meses celebraremos, al igual que hemos celebrado el día de nuestra patrona, la Virgen de la Merced, el día del patrón, San Dionisio, el día de la Hispanidad; con un largo puente; celebraremos también el día de todos los santos, y daremos la bienvenida al Adviento como merece, con muchísimas actividades; antes, la Niña María, con la que nos identificamos plenamente, será protagonista el 21 de Noviembre, junto a los alumnos de 4º ESO, que tendrán un papel especial en este día. Para ello trataremos del valor "María" previamente (hemos preparado varias actividades y esperamos pronto ya a las antiguas alumnas que vendrán a dar testimonio a los niños de lo que para ellas ha sido el colegio en sus vidas).

Aprovechemos este tiempo de otoño, de noches que se adelantan, de humo de castañas, de primeras lluvias con olor a tierra húmeda, de frío en la nariz, de estufa en el salón, de botas de agua, de nostalgia y melancolía,... El otoño de 2015 es un trocito de nuestra vida y hay que exprimirlo, hay vivirlo con plenitud y felicidad, con plena consciencia de lo que vivimos. Es nuestro momento, el de otros ya pasó y en el futuro nuevos individuos vivirán nuevos otoños, pero el de 2015 es  nuestro. Aprovechemos las clases, descansemos lo suficiente para estar despiertos durante el día, trabajemos en casa para entender todo bien y tener una buena disposición siempre, disfrutemos con la familia y con nuestros amigos, dejemos una bonita huella en las personas que nos conocen, ayudemos al prójimo, reconozcamos al éste como si fuera uno mismo, una persona con los mismos sentimientos que nosotros, con los mismos miedos, con los mismos afanes y con peculiaridades que hacen del prójimo también alguien diferente que puede aportarme mucho y al que podemos enriquecer con nuestros talentos multiplicados. ¡Multipliquemos nuestros talentos! Cada uno de nosotros es capaz de mucho. Sólo hay que proponérselo y ser constante; levantarnos cuando nos caemos. Como Gema Vilarreal nos recordó en El Alumnario: caminando, corriendo o arrastrándonos, hay que seguir siempre hacia adelante.

Me gustaría aportar, ya que hablamos del otoño, una nota etimológica. La palabra procede del latín "autumnus". Hay etimólogos que piensan que ésta procede del latín "augeo", que significa "aumentar". "auctus (participio) annus" significaría algo así como "el año aumentado", "la plenitud del año". De la unión de las palabras "auctus" y  "annus" podría derivar "otoño". Y , a su  vez, ¿qué expresiones ha dado la palabra "otoño"? Una muy bonita, el verbo "otoñar", que significa, si lo decimos de una persona, "pasar el otoño" y si lo decimos de la hierba, brotar en otoño; si nos referimos a la tierra significa adquirir sazón, tempero, buena disposición  por haber llovido en otoño...¿Y qué me dicen de la palabra "otoñada"? Ésta se puede referir al otoño o a la riqueza de pastos en el otoño. Por supuesto, la palabra "otoñal" también viene de "otoño".

Ya que estamos en otoño, otoñemos, pues.

Las diez en el reloj...

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