domingo, 22 de noviembre de 2015

Cuidado con las figuras expresivas


En Lengua estamos estudiando las figuras expresivas. Hemos visto que no sólo se usan en obras literarias, sino que hacemos uso de ellas con muchísima frecuencia en nuestro día a día.

Hemos de tener cuidado con muchas de ellas. Por ejemplo, con las exclamaciones. Subimos el tono de voz motivándonos a esto muchas veces un sentimiento que no podemos ocultar. A veces la alegría nos impulsa a gritar, otras veces es el enfado... Tanto si está causada por un sentimiento como si lo esta por otro, hay que saber cuándo contenerse. Reprimir una exclamación supone la contención de los sentimientos. A veces es necesaria esta contención, sobre todo, en contextos formales, como el colegio. Cuando gritáis a alguien, le podéis estar mostrando vuestra rabia, lo cual puede ser perjudicial para vosotros. No conviene mostrar los punto débiles al enemigo, recordadlo. Frecuentemente, cuando gritáis, permitís que descubran vuestros sentimientos.

En la literatura romántica hemos visto muchos ejemplos de exclamaciones, puesto que es un tipo de lectura en la que priman los sentimientos. Recordaréis los fragmentos de "Don Álvaro o la fuerza del sino" que habéis representado en clase. Os pedía que subierais el tono cuando leíais una exclamación. Se expresan así los sentimientos de una manera más vehemente o intensificada.

Otra de las figuras que hemos estudiado es la optación. Cada vez que expresamos un deseo, hacemos uso de esta figura retórica. ¿Cuántas veces me habéis dicho que ojalá fuera ya viernes? Eso es una optación. A vuestros interlocutores es preciso hacerles ver que no les deseais nada malo y no al revés. A veces, un enfado puede llevarnos a expresar sentimientos que son temporales y productos de la ira. Cuidado con dejarse llevar por esos sentimientos.

La súplica es otra de las figuras retóricas, la cual incluye una desesperación a menudo. Suplicamos algo cuando las circunstancias nos pueden. Cuando suplicamos demasiado algo que no es digno de tanta súplica, nuestra súplica resulta pesada. hemos de darnos cuenta de cuándo estamos molestando con ello.

Seguimos estudiando figuras expresivas. Nos interesa saber reconocerlas en un texto y conocer cuál es su motivación o la finalidad de su uso, qué conseguimos con ellas. Todo esto forma parte de aquello de saber leer en el libro de la vida.

Otras figuras expresivas estudiadas en este curso son la interrogación retórica, ,a invocación, la sujeción, la hipérbole, la prosopografía, el retrato, la etopeya, la prosopopeya, la animalización y la cosificación.

¿Qué dos figuras encontramos en estas imágenes publicitarias?

2 comentarios:

Toñi Mateo dijo...

Buenas tardes señorita Diana,
pues respondiendo a la pregunta final, creo que la primera imagen está relacionada con la personificación (ya que un árbol, aunque tenga vida, es en parte inanimado ya que le es imposible ponerse a andar), así como la segunda imagen es una hipérbole, es decir, una exageración o una visión desmesurada de un hecho (en este caso, la sed).

Saludos,
Toñi.

Señorita Diana dijo...

Buenas tardes, Toñi. Perfecto, como siempre. Gracias por tu intervención.