lunes, 23 de noviembre de 2015

Dafne y Apolo y también Ícaro, últimos mitos del año.



Hoy en clase de latín han coincidido dos mitos, y no me refiero a Paula y Alberto, que podían ser, atendiendo a una segunda acepción de la palabra, sino a los mitos clásicos que ellos han expuesto:

Paula nos ha hablado del mito de Apolo y Dafne, de cómo Dafne pidió ayuda a su padre mientras la perseguía Apolo, a quien Eros había herido con su flecha de oro, que incitaba a amar, mientras que había herido a Dafne con la flecha de plomo, que inspiraba odio, por tanto, ésta aborrecía a Apolo.Su padre convirtió a Dafne en laurel, que es lo que significa "dafne" en griego. Apolo ya no podía marla como esposa, pero le prometió que la amaría como árbol, cuyas ramas coronarían las cabezas de los héroes y que emplearía sus poderes de eterna juventud e inmortalidad para que el árbol siempre estuviera verde.

Describí a los niños la escultura de Bernini llamada "Apolo y Dafne", imagen que subo ahora al blog.

Por otra parte, Alberto nos habló de Ícaro y sus alas de cera, construidas por su padre, quien le dio el consejo, desobedecido, de que no volara demasiado alto para que no se derritieran ni demasiado bajo para que no las mojara el mar. Ícaro voló tan cerca del sol que las alas se derritieron y así murió.

Éstos fueron los últimos mitos del año, que no del curso. En enero, si Dios quiere, seguiremos aprendiendo mitos grecorromanos en clase de latín.

2 comentarios:

cristina dijo...

Muchas gracias por contar estos mitos, la verdad es que nunca me han gustado los mitos y las leyendas, pero este me a gustado mucho :-)

Señorita Diana dijo...

Buenas noches y gracias, Cristina (¿qué Cristina eres?). Recuerda poner la "h" en el verbo "haber", como has hecho la primera vez que lo has usado en tu comentario.
Un saludo.