viernes, 13 de noviembre de 2015

Peligros de las redes sociales

El pasado jueves 12 de Noviembre acudí junto a la doña Alicia Saenz, miembro del AMPA, a la presentación de una charla que impartía la Policía Nacional sobre prevención de los peligros derivados del mal uso de las redes sociales en el edificio de comisaría, en la plaza del Arroyo.

Ésta es una experiencia pionera en toda España; la primera vez que la Policía española imparte un curso de este tipo a miembros de los AMPA de los colegios, docentes, orientadores y otras personas relacionadas de un modo a otro con las comunidades educativas.

La siguiente sesión tendrá lugar  el día 3 de Diciembre en el Auditorio "Blas Infante", en Jerez. Animo a los adultos que leen el blog a que acudan al evento, comunicándonos de antemano si desean reservar plaza para este acontecimiento, de fundamental importancia si se piensa en las consecuencias tan graves que conlleva el mal uso de las redes sociales. El día 25 de Noviembre enviaremos un correo a la Policía Nacional en que confirmaremos el número de padres y docentes de la Compañía de María que acudirán al curso. Todos los interesados (padres y docentes) han de confirmar asistencia por medio del correo electrónico del AMPA (ampa@companiademariajerez.com)

El curso tiene muy buena pinta tal como ha sido presentado. La Policía conoce a la perfección este tipo de delito, maneja estadísticas y ofrece interesantes datos, que derivan de su dedicación, de su observación y estudio y análisis de la sociedad en la que vivimos. Conociendo bien el mal uso que se hace de las redes sociales podemos ayudar a prevenirlo, a proteger a nuestros hijos y alumnos de los riesgos que se derivan de este uso incorrecto de internet.

El jueves nos atendieron tres policías Nacionales, que fueron los encargados de presentar el curso.

Don Antonio, un policía nacional entregado a su profesión, mostraba, ademas de mucha cercanía y una gracia andaluza que nos entretuvo mucho en la charla, una gran experiencia en este tipo de temas. Comenzó su intervención afirmando que la mayoría de los niños no conocen la gravedad de delitos como una ofensa en la red, que podemos comparar a la colocación de una cartel con un insulto en la puerta de la casa de alguien, donde todo el mundo que pase puede verlo. Esto es delinquir, también en la red; por tanto, quien hace esto (no importa la edad), es un delincuente.

Desde luego, es curioso saber que hay niños con siete y ocho años que tienen ya smartphone propio (y muchos de ellos valorados en 600 euros). Sin embargo, no son aún maduros ni tienen formación para usar este utensilios, que en sus manos, se convierte en una bomba. En muchas ocasiones los padres permiten que los niños usen móviles y tablets para tenerlos entretenidos, en un tiempo en que la convivencia familiar, los coloquios en el seno de la familia, se han abandonado a favor de las pantallas. De esta manera se contribuye a que estos valores vayan desapareciendo.

Don Antonio fundamentó la necesidad del curso en la idea de que la función de la Policía era prevenir, además de actuar. La razón de existir del colegio es formar y la misión de la familia es educar. Me pareció acertadísimo. Hay niños que no vienen educados de casa, y en los colegios no se pueden hacer milagros. Si no tenemos el apoyo de casa y el ambiente familiar es inadecuado, los profesores tenemos las manos atadas, pues, insisto, nuestra misión es formar y la de los padres, educar.

La Policía ha de conseguir la seguridad en el colegio y en el entorno. Para ello no se puede eliminar internet, sin más, porque va a seguir existiendo. No se trataba de establecer un debate sobre las ventajas y desventajas de internet, sino de ser prácticos, de combatir el acoso en las redes sociales, de luchar contra la pederastia, etc.

Un joven policía, don Adrián, nos mostró su profesionalidad y e ilusión en lo que hace al hablarnos del tipo de delito que se está dando en las redes, principalmente, pedofilia y acoso escolar, mucho peor en estos tiempos porque las redes sociales consiguen que es acoso se extienda en el tiempo.

También estuvo contándonos este policía las curiosas estrategias de las que se valen para perseguir y luchar contra estos delitos. Nos contó que su objetivo al acudir a los colegios para hablar con los niños es hacer conscientes a éstos de estos peligros y pertrecharles de herramientas para poder combatirlos. La Policía quiere mostrar modelos , valores de convivencia, tolerancia, empatía. Se detuvo el policía para subrayar la importancia de esto último, de conseguir que los niños se pongan en el lugar de una persona que está continuamente hostigado, que es centro de burlas, que está machacado y hechos trizas moralmente. Detrás de ese perfil de Whatsapp, Facebook, etc. hay una persona que sufre, una persona humillada, que se ve a sí misma como un miserable, cuando son los acosadores y no los acosados los cobardes. Esto tienen que escucharlo también los niños que están sufriendo esta situación. También quieren informarles de que, aunque son menores, pueden acudir a comisaría, donde hay un equipo especializado en atender a menores y se tratan estos temas con una delicadeza especial.

"¡No se pueden tener 1500 amigos en Facebook!" -decía doña Rocío, otra policía experta en este tipo de delitos, que, además, tiene la perspectiva de madre de familia-.

Me gustó mucho algo que don Adrián dijo que sucedía hoy día por culpa del mal uso de internet: los niños aprenden la interpretación del mundo en internet. Si a esto sumamos que los hay que pertenecen a familias donde la fuerza es el principal valor, podemos imaginarnos el tipo de  los seres humanos que se están creando.

También tenemos que ser conscientes- insistieron- en que a veces hay que "judicializar", porque no siempre puede conseguirse detener algo por medio de los reglamentos de los colegios y las sanciones escolares. Muchas veces la cúpula directiva de los colegio tiene miedo a dar este paso y ha de perderlo. En muchas ocasiones se corta de raíz un mal cuando el niño y el padre han de comparecer ante fiscalía de menores.

Hay muchos tipos de delitos en los que incurren los niños:

Por ejemplo, delitos contra la propiedad de información excesiva en la red: hay niños que suben fotografías de su familia, dejan información de la que se puede deducir a qué horas su casa está sola, cuándo salen de vacaciones, etc. Se está dando un delito últimamente (en Jerez ya ha habido un caso) llamado "secuestro virtual", en los que llaman por teléfono a unos padres desde Sudamérica bandas dedicadas a esto y dicen que tienen secuestrados a sus hijos, y es mentira, pero los delincuentes tienen  muchos datos que hacen que esta información parezca creíble y que los padres paguen a los "secuestradores".

También hay muchísimos casos de ciberacoso escolar. Se publican en Whatsapp, Facebook, etc. vídeos ofensivos, etc.

Hay depredadores sexuales en la red. Esto ocurre en nuestra ciudad también. Muchas veces actúan del siguiente modo: el depredador se introduce con un perfil de Facebook  falso en un grupo de personas con gustos análogos, por ejemplo, y se van haciendo amigos de su víctima poco a poco. Al tiempo, les piden fotografías con poca ropa y cuando la consiguen, les piden más por medio de chantaje, amenazándoles con enviar la fotografía al colegio, a sus amigos, etc. La víctima acaba transigiendo por vergüenza. La policía les explica a estos niños (aquellos cuyas denuncias les llegan) que es mejor parar cuanto antes en estos casos, que no han de seguir cediendo a los chantajes, a pesar de que las consecuencias puedan horrorizar a la víctima.

La policía les explica a los niños que no deben citarse nunca con nadie que conozcan a través de la web. Se ha dado el caso en El Puerto de Santa María de un hombre que decía que era entrenador del Betis y de esta forma, atrajo a dos chicos, de quienes abusó.

Muchos niños consumen pornografía en internet y esto suele desembocar en violencia de género.

Los niños tienen que conocer la gravedad de estos delitos. Tienen que saber que no tienen privacidad si suben determinada información a la web. Los niños necesitan límites y los padres han de ponérselos. Y tienen que saber que muchas veces contribuyen a un delito simplemente con dar al botón de "me gusta". Por una cuestión como ésta pueden tener que vérselas en el juzgado.Nos recordaron los policías encargados del curso que se han dado suicidios motivados por el ciberacoso.

Don Adrián nos comentó que los niños tienen que saber la diferencia entre ser "molón" y ser cruel. No se ha de "machacar" a los demás para probar la fortaleza de uno.

De este modo, está sucediendo que muchos niños que socialmente son más marginados o menos populares se están haciendo adictos a la red, puesto que ven su autoestima reforzada si tienen un "me gusta" en su fotografía. Algunos están en Proyecto Hombre, en proceso de desintoxicación, pues el mono del teléfono es semejante al de la droga.

En la red hay sectas, hay grupos pro anorexia, grupos que animan a autolesionarse...Hay de todo.

Tenemos que prepararnos y no se me ocurre mejor manera que escuchar lo que tiene que decirnos la Policía, que está en contacto diario con estos delitos.

La Policía nos invitó a difundir la noticia de la próxima charla, que tendrá lugar el próximo 3 de Diciembre a las 18:00 horas. Así lo hago mediante este artículo. Creo que merece la pena que nos empapemos de la información que nos vaya a dar la Policía sobre este tema, que nos atañe a todos, seamos o no usuarios de las redes sociales. También hemos solicitado a la Policía nuestro deseo de que visite el colegio, esta vez para hablar a los niños (desde 5º EP hasta 4º ESO) de los peligros que encierra internet.

Para terminar, me gustaría decir que hoy, mientras yo esperaba a alguien en la calle, llegaron unas señoras (madre e hija) con una niña, hija de una y nieta de la otra. Se detuvieron a esperar a alguien también. Nada más llegar, la niña, de unos cuatro o cinco años, le pidió a su madre el móvil para enviarle un whatsapp a una amiga. La madre la animó a deicerle "hola" a su amiga por "whatsapp" y a que comentara con ella el plan que tenían el día siguiente. Mientras las dos señoras, abuela y madre de la niña, hablaban entretenidamente, la niña usaba el móvil, y lo usó durante unos diez minutos en que las dos mujeres estaban totalmente ajenas a la niña y a lo que hablaba por el móvil. Los invito a pensar en esto.

2 comentarios:

Alicia dijo...

Es increíble cuanto desconocimiento hay en estos temas, tanto por parte de nuestros hijos como por parte nuestra... En la charla insistían que cuando llamaban a los padres por algún delito cometido por los hijos, siempre aparece la frase de "mi hijo no ha podido hacer eso..." y ahí vemos la falta de comunicación, la falta de convivencia que por diversas causas existen en los hogares... Quiero felicitar a Diana por su artículo, donde resume con gran acierto todo lo hablado en el curso. Gracias!!

Señorita Diana dijo...

Muchas gracias, Alicia, por su comentario. Es increíble, verdaderamente, la negación de la realidad por parte de no pocos padres. Se vive en los colegios también. Hay veces en que los padres no aceptan los fallos de los hijos. En estos casos, cuando se les llama para corregir algún aspecto de la conducta de sus hijos, lo interpretan, en vez de como un intento de ayudar, como un conato de ataque y hay que ir con pies de plomo, midiendo las palabras para no herir susceptibilidades, y nos dificultan mucho nuestro trabajo, que es conseguir que los niños sean buenas personas y felices. Aquí los tenemos unos años, en que intentamos ayudarlos, pero los padres son los que se quedan con ellos para siempre ya. Ellos verán lo que hacen con la ayuda que se les intenta prestar. Creo que muchos padres de este tipo podrían aprender mucho de la charla de la Policía. Las redes sociales son el medio por el que se comunica una inmensa mayoría de niños y el que tiene problemas de convivencia fuera de las redes es muy posible que haga mal uso de éstas también. A menudo me pregunto por qué a un niño de quince años no se le permite el uso del móvil solamente el viernes o sábado si sale con sus amigos de noche. Esta duda mía causa, sin duda, sorpresa en padres y niños, porque mi propuesta implica ir contra el sistema, pero quizás es bueno planteárselo cuando vemos que el sistema va contra nosotros. Y no he hablado del aspecto académico, de la falta de concentración de los niños, la falta de hábito de lectura, de tiempo para cultivarse, la actitud contraria a la formación, la desmotivación, problemas visuales... todo potenciado por el abuso de los móviles. Lejos de frenar esta locura, se nos ocurre regalar móviles a nuestros hijos con nueve años, dándoles a esta edad una llave para que entren en un mundo desconocido y peligroso.
Muchas gracias de nuevo.