lunes, 30 de noviembre de 2015

Muerto el perro, se acabó la rabia

Cuando la causa de algo se suprime, dejan de existir los efectos que ésta conllevaba.
Éste es nuestro refrán de la semana. ¿Podéis pensar en alguna situación en que tenga cabida esta expresión?

2 comentarios:

Toñi Mateo dijo...

Buenas tardes señorita Diana,
un ejemplo a este curioso refrán podría ser la muerte del monarca Fernando VII (1833), tras la cual todos los españoles "afrancesados" pudieron volver a su país, ya que no estarían bajo la constante amenaza de ser perseguidos.

Saludos,
Toñi.

Señorita Diana dijo...

Buenas tardes:
¡Qué buen ejemplo, Toñi!
Inmejorable, gracias.
Saludos.