miércoles, 23 de diciembre de 2015

Ya son las doce.

Hace ya unas semanas que en el reloj que hace las veces de calendario en 4º A, colocamos las manillas en  las doce horas, lugar equivalente al mes de Diciembre.

Así, el mes número doce del año se ha abierto paso entre los muchos madrugones, clases, estudio, , momentos alegres y otros no tanto, esfuerzo, etc. Esta año está ya próximo a despedirse de nosotros para siempre,  al igual que nuestros niños, que no volverán a ser nuestros alumnos ya más a partir de Junio de este nuevo año que pronto nos saludará.

Este mes supone un punto de inflexión en nuestro almanaque de clase, puesto que pronto las manecillas que con tanto esfuerzo han ido subiendo, ahora irán cayendo poco a poco para dar la una, las dos, las tres... y llegaremos así, casi sin darnos cuenta, al verano de nuevo, para, después de éste, empezar un nuevo día.

Comenzó el mes de Diciembre con el colegio alfombrado por una capa de hojas que se extendía por todos los rincones del patio, amontonándose delante de las ruedas de las mochilas de los niños de Primaria a medida que avanzaban a primera hora de la mañana hacia sus aulas.

Estas hojas señalan el final del otoño y el comienzo de un invierno que, aunque se presente templado, en la Compañía de María será frío con casi total seguridad a partir de enero, pues siempre los meses invernales son fríos en la Compañía de María. ¿Será posible que nuestro colegio se entregue con tanta generosidad a todas las estaciones?

Es el mes doce, pues, el del comienzo del invierno y el de la Navidad. El invierno es una época de nostalgia. La Navidad, un tiempo precioso, de alegría para los cristianos, pero también de recuerdo  melancolía para quienes han perdido a seres queridos.

Cuando uno va cumpliendo años, recuerda con añoranza los elementos que caracterizaban sus Navidades:

El olor a abeto en mi casa; la ilusión con la que apagábamos las luces de la habitación para contemplar, asombrados, las bombillas de colores del árbol de Navidad; los belenes para cuya elaboración se usaban el papel de alumninio, el algodón y las lentejas; la alegría con que animaban el espíritu los villancicos en las calles del centro,
invitando a hacer compras y a pasear disfrutando, mirando hacia arriba para ver qué decoración de luces destacaba en cada calle sobre el fondo oscuro de la noche, que llega tan pronto en este mes;  la programación televisiva, afín a los niños en las mañanas de las vacaciones (recuerdo siempre los dibujos animados de "Mujercitas"  u otros que tenían que ver con el fantasma de las Navidades  pasadas); la misa del Gallo, con frío y sueño; la Navidad en familia, alrededor de una mesa; el salón lleno de regalos envueltos en papel celofán y  estratégica y estéticamente colocados sobre el sofá, la mesa, el suelo, junto a los zapatos rebosantes de caramelos que dejaban los Reyes Magos;  la abuela sentada en la sala de estar, o yendo y viniendo con platos y viandas; los nervios por comerse todas las uvas al ritmo de las campanadas; el olor a turrón de chocolate, a pesar de que ya había volado de la bandeja...¡la bandeja!, la bandeja con los turrones y las peladillas, el cassette de los villancicos, con voces de niños, villancicos tradicionales, como "Campana sobre campana" y "Los peces en el río" (que revelaban una bendita ausencia de globalización); el hecho de vernos vestidos de particular porque esos días no había colegio; los centros con velas; la vajilla bonita; los christmas que escribía todos los años; el sabor de las "Deliciosas" de Estepa; y lo que más me emociona y lo que más añoro es una escena casera, aparentemente irrelevante y que  que es la primera que viene a la mente al recordar la Navidad de mi infancia: la de mi tío Juan discutiendo con su hermana, mi abuela, a la hora de poner el árbol en mi casa, porque uno trabajaba mientras la otra le daba órdenes, sacándolo de sus casillas, y nosotros, los niños, nos reíamos observándolos. Ojalá estuvieran aquí todavía. ¡Cuántas cosas vivimos sin apreciarlas plenamente y cuán plenamente las echamos de menos cuando desaparecen!

En fin, que ya llega la Navidad, y en el colegio la esperamos con los brazos abiertos por muchas razones, puesto que a la puramente cristiana, base de todo, se suma la necesidad de vacaciones y descanso.

Mercedes y Rogelia (o "Roge")
Esperamos que pronto volvamos con ganas de aprender mucho, y de convivir en armonía, como debe ser, en estos meses que nos quedan juntos.

¡Feliz Navidad a todos!

Las doce en el reloj...


Pero...¿Dónde están los camellos?


¿Cómo iban a imaginar los Reyes Magos que, dejando aparte todos los elementos que contribuyeron a crear la pompa y majestad de su entrada en el recibidor, los niños iban a preguntarles precisamente por eso? Por los camellos. Y es que los niños, como todos sabemos, son imprevisibles, seres llenos de fantasía, ilusión y entusiasmo por la vida.

niños de Infantil, en coro, comenzaron a cantar: "que los traigan, que los traigan"...Los Reyes Magos, después de tragar algo de bilis, les contestaron que los animales necesitaban descansar después de tan largo viaje, y que habían decidido para ello hacer una parada en el colegio de la Compañía de María.Previamente, los pajes de 4º ESO se repartieron entre las clases de los niños pequeños para anunciarles la legada de los Magos. ¡La cantidad de preguntas (y de qué indole) que les hicieron estos niños a los pajes en sus clases!
Enseguida, los Reyes salieron al paso diciéndoles que sus camellos estaban en la gruta, pero algún niño que sin duda no se vio muy intimidado por la presencia de tan notables invitados, pidió que los trajeran. Entonces, todos los 


Los Reyes atendieron a los niños y escucharon sus cantos (palabra que emple Baltasar, mostrándonos así su interés por la música); Gaspar, por otra parte, se fijó en los dibujos que los pequeños llevaban colgados del cuello, 
unos de las caras de los Reyes Magos, y también realizaron otros de un árbol de Navidad y uno más, con el Niño Jesús, todos coloreados por ellos. ¡Qué artístico es el Rey Gaspar! (Seguro que es un número cuatro). El rey Melchor nos habló del portal ("de Belén", completaron los niños), y seguro que estaba sufriendo por los destrozos que estarían ocasionando los camellos en la vegetación de la gruta.
Ha sido un día muy bonito, el colegio era puro nerviosismo, pues a los niños de Infantil con la ilusión de ver a los Reyes, se sumaban los nervios de los de Primaria, que hacían representaciones en inglés delante de los padres, mientras los de Secundaria hacían otras actividades, también, como el cine, en 3º ESO, el acompañamiento de los Reyes en 4º ESO, el amigo invisible en 4º B, etc.




























Christmas traditions X: Christmas stocking

According to legend, a poor man worried that his three daughters would not get married as he did not have dowry for them. St Nicholas, the Bishop of Myra, knew of their plight and wanted to help them. On Christmas Eve, after the girls had put their stockings out to dry on the fire place, he threw some gold coins down the chimney. The coins landed in the stockings and filled them. When news of this spread, other people began to hang stockings too in the hope that they would receive gifts.

St Nicholas is believed to be the inspiration for Father Christmas.

martes, 22 de diciembre de 2015

Convivir y cantar

Felices de la vida han venido los niños de la convivencia que hemos realizado los de 4° ESO en el convento de Madre de Dios, donde nos han dispuesto unas estancias para reunirnos y nos han permitido usar la capilla para realizar una eucaristía oficiada por el capellán del colegio, don Francisco Párraga.

Los niños llevaron alimentos al colegio, que fueron recogidos por unos voluntarios de Cáritas que les explicaron que eso que habían hecho hoy, el hecho de compartir con los que menos tienen, es Cáritas. Les explicaron las labores que se realizan en esta organización benéfica de la Iglesia.
Fuimos después a una habitación que nos encantó, puesto que había cómodas butacas (que no permití usar a los niños para que se mantuvieran despiertos), una mesa gandísima decorada con la flor de lis que revelaba que la habitación tenía que ver con las reuniones scouts, una serie de pañoletas scouts y lo que yo llamé "photocall", una pintura mural que representaba a los personajes de la película de Walt Disney "El libro de la selva".

Nos sentamos todos alrededor de la mesa y realizamos un actividad basada en la familiarización de los niños con el eneagrama, en el que la personalidad de cada niño se relaciona con uno de los nueve números.

Aún los alumnos no tienen la personalidad completamente desarrollada, de modo que aún pueden cambiar mucho, pero el eneagrama arrojó luz sobre cada uno de ellos.

Uno de los objetivos era ayudar a los alumnos a conocerse mejor, pues al conocer uno sus cualidades más relevantes, puede usarlas para el bien más conscientemente, sacándose más partido uno, y a la vez será más consciente de sus errores, de lo que ha de mejorar de él mismo. El eneagrama también nos ayuda a conocer cuestiones de nuestra personalidad de las que no éramos conscientes, así como las impresiones que causamos en el prójimo.

Tras un rato de recreo, volvimos con el eneagrama, después de lo cual hicimos una lectura conjunta de un texto de Jorge Buccay, del que extrajimos su significado e intención, intentando buscar en nuestra vida ejemplos de lo que se nos transmitía en el texto.

Nadie que haya visto los vídeos puede negar que volvimos contentos al colegio. Solemos ir más formalitos por la calle, pero tratándose de las fechas en las que estamos, sabiendo que eran canciones del colegio y teniendo en cuenta que iban mostrando su felicidad y alegrando a los transeúntes, ¿quién no disfruta también al verlos?

Creo que la convivencia mereció la pena. Espero que los niños piensen lo mismo. Ése fue nuestro objetivo.




Christmas traditions IX: Christmas cards

In the 18th century in England, children sent Christmas messages to their family on paper decorated with a border. But it wasn't until 1843, when a busy Sir Henry Cole commissioned a standard card greeting for all of his friends, that the modern day ritual of sending Christmas cards was invented. John Callcott Horsley designed the first.


The cards had a print run of 1,000 and were sold for a shilling each. They were expensive, but the idea caught on. The Penny Post, which had been introduced three years earlier, meant that a Christmas wish could be sent for just one penny.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Van llegando las tarjetas de Navidad


Aquellas que siempre hemos llamado pro aquí "Christmas", en inglés llamadas "Christmas cards", van llegando a casa de los alumnos, enviadas por otros compañeros de clase, el que le haya tocado como "amigo de Christmas" en el juego que hemos hecho en 4º ESO, al estilo del tradicional "amigo invisible".

Las tarjetas, que está escritas en inglés, han sido usadas en estos días para decorar los murales de las clases. Éstas son fotografías de la clase de 4º ESO "B".