martes, 19 de enero de 2016

¿De dónde salen todas las palabras que utilizamos?


Escisión del indoeuropeo
Estudiamos morfología y lexicografía en este punto del curso. Ya hemos analizado, uno a uno, un número considerable de monemas griegos, raíces clásicas, sufijos y prefijos presentes en muchas de las palabras de nuestro idioma. La idea es, además de ampliar nuestra cultura general, fomentar el interés por los idiomas en general y el nuestro en particular, además de mejorar nuestro dominio de la lengua castellana, en la expresión y comprensión de la misma.

La inmensa base de palabras de nuestro idioma procede del latín, y son palabras patrimoniales o cultismos. Las primeras son palabras que han evolucionado mucho a partir de la forma original ("oculus" dio "ojo") y las otras son las voces que se parecen a la voz de procedencia porque se intordujeron en nuestra lengua en una etapa histórica en que nuestro idioma estaba ya bastante formado, por tanto, apenas experimentaron cambios ("ocular").

Lenguas romances
A esta olla de palabras se va añadiendo un número de voces que vienen de otros idiomas, bien porque sus hablantes vinieron a la península, o porque los españoles viajaron allí, o porque entraron en contacto de alguna forma, etc. Estas palabras son llamadas préstamos o extranjerismos y en castellano tenemos lusismos, galicismos, catalanismos, galleguismos, vasquismos, italianismos, arabismos, germanismos, anglicismos, etc. La comunicación es un acto físico y las palabras son portadas por los usuarios de una lengua, transmitidas en un periódico, en un libro, en internet ahora, oralmente o por escrito, las combinaciones son múltiples y es apasionante investigar sobre el origen o etimología de cada una de nuestras palabras. Supone descubrir los ancestros de las mismas y sus parientes cercanos o más alejados. Cuando una investiga el origen de las palabras se da cuenta de curiosidades tan interesantes como que "cálido" y "caldo" son hermanos, pues proceden del término latino "calidus" o que "pijama" entró en nuestro idioma a partir del inglés "pyjamas", pero éste lo tomó del hindi, el cual lo recibió del persa."Pae" y"Jama" significan respectivamente "pierna" y "prenda" (antiguamente los hombres llevaban camisones largos como las señoras). En el estudio de la etimología aprendemos que "mermelada" y "membrillo" son parientes porque proceden de la misma palabra "chevalier" o que "asesino" está relacionada léxicamente con "hashís"...

Otras palabras se forman por derivación, al añadir a una expresión un sufijo o prefijo, por ejemplo: "chiquillo","salvajada", etc.

Hay otros procedimientos de ampliación del léxico que hemos visto en clase (invenciones léxicas, onomatopeyas, eponimias, deformaciones fónicas, acortamientos, etc.) pero de lo que os quiero dejar constancia aquí es del verdadero origen de la mayoría de nuestras palabras castellanas, que es un origen indoeuropeo, pues el indoeuropeo fue un idioma que podemos considerar el padre del latín (y de otras muchas lenguas que comparten, pues base, aunque sea lejana, con la nuestra). El indoeuropeo es una lengua fechada hacia el 3000 a. C.

En este dibujo podéis ver representado el indoeuropeo en el centro y las flechas que salen de este letrero van a parar a las diferentes lenguas que derivaron de él (itáico, griego, céltico, germánic, báltico...) estas lenguas a su vez dieron otras, que aparecen igualmente en la imagen:

Por último, me gustaría añadir que se llaman lenguas romances a las derivadas del latín, que era una lengua del grupo itálico, el cual procedía del indoeuropeo. Las lenguas que provienen de la fragmentación del latín son el castellano, el gallego, el catalán, el francés, el rumano, el retorromano, el sardo, el provenzal y el portugués.

Éste es, pues, el árbol de familia de nuestro idioma.


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