sábado, 30 de enero de 2016

Paix, Peace, Paz


Este año la celebración del día de la Paz, que tuvo lugar el día de ayer, pivotó en torno a dos lugares del colegio: el patio árabe y el campo de fútbol.

En el patio árabe contemplamos una instalación, proyecto de don
Carlos Pérez y la señorita
Mariola, llevado a cabo por los alumnos de 4º C y Proyecto y por la señorita Cristina. Consistía en una figura central, la de Sadako Sasaki, y unas grullas que caían de una malla sujeta por tanza a las columnas del piso superior del patio árabe, envolviendo a la
figura femenina. Sadako fue una niña que murió de leucemia con doce años, como consecuencia de la bomba de Hiroshima, que fue lanzada cuando ella tenía dos años. Su compañera de habitiación le contó la leyenda de que a quien plegase  mil grullas de origami se le concedería culauier deseo. Se dice que ella consiguió hacer seiscientas cuarenta y cuatro, pero que sus compañeras completaron la cifra hasta las mil que ella se había propuesto y las enterraron con ella.

En el Parque de la Paz de Hiroshima fue construida la estatua dedicada a Sadako en 1958, con esta leyenda en la base: "Este es nuestro grito, esta es nuestra plegaria: paz en el mundo". La historia fue tan impactante que trascendió los límites de Japón, convirtiéndose en un referente mundial de los movimientos pacifistas.

Por otra parte, en el campo de fútbol, los alumnos de Primaria cantaron canciones en inglés alusivas a la Paz y alegraban la vista con coloridos globos de helio en los que cada alumno había escrito un mensaje de Paz. Por cierto, que cuanto terminó el acto, los globos salieron andando y los niños corrieron detrás de ellos.

Una paloma de la paz realizada en tiza sobre cartulina por cuatro alumnos d eSecundaria, presidió el acto y a los pies, unos carteles realizados por alumnos y profesores de Primaria, en que se leía el sustantivo "Paz" en varios idiomas, nos recordaban que la Paz es un concepto universal que tiene que convertirse en una realidad en todo el mundo.

Los alumnos de Secundaria construían mientras tanto "el muro de la Paz", con ladrillos en los que resultaron los tetrabriks que trajeron de casa y que forraron en el colegio, en los que cada alumno escribió una palabra útil para construír la paz.

Por último, rezamos una oración por la Paz y el capellán dijo unas palabras.

 El coro, con don Carlos Martínez (iba a decir que se apunta a un bombardeo, pero la expresión me parece poco adecuada en este contexto tan pacífico), ayudó a levantar el espíritu y alegrar el día. Las niñas estaban guapísimas y cantaron estupendamente.

Felicito a todos por la coordinación, eficacia y trabajo realizado.
































No hay comentarios: