miércoles, 17 de febrero de 2016

Análisis sintácticos...¿y eso sirve para algo?

En este mes de Febrero comenzamos el análisis sintáctico de oraciones, un punto en el temario cuya mención provoca simultáneamente satisfacción en algunos alumnos y cierta inquietud en otros.

Algunas de las ideas que tengo sobre la sintaxis, las cuales os he transmitido en clase, están ya expresadas en artículos que escribí otros años, como éstos que siguen. Añado una reflexión que hago este año:

Artículo 1:

La utilidad de la sintaxis


Alguien en internet, después de preguntar eso mismo, "¿para qué sirve la sintaxis?", obtuvo esta respuesta:

un mundo real cin taxis no cirve para nada como ivas ha ir ha los lugares???? imajinate nesecitas ir ha el trabajo i tu carro no prende nesecitarias un tasi para yegar ha tienpo ha trabajar bueno puedes agarrar el bus ho ingluso suburvano pero el tasi es lo mas rapido i efisiente

Cuando tenía vuestra edad me encantaba el estudio la sintaxis, eso de analizar oraciones, señalar sujetos y predicados, subrayar segmentos de oraciones compuestas que resultaban ser partes de una oración en la que cumplían una u otra función. No me preguntaba para qué servía; los alumnos a los que no se les daba bien los análisis sintácticos lo pasaban realmente mal.

Cuando me hice profesora, seguí pidiendo análisis sintácticos, primero, porque son parte del estudio de la lengua, y segundo, porque sentía una especie de inercia. Intentaba enseñar lo que me habían enseñado, que es lo que yo fundamentalmente sabía. Además, en Bachillerato exigían  (y siguen haciéndolo) estas nociones de sintaxis.

Después de que muchos alumnos, normalmente de ciencias, me preguntaran un año tras otro para qué sirven los análisis sintácticos, me planteo dejarles aquí una explicación satisfactoria para que entiendan la utilidad de la sintaxis y puedan así dedicarse a su estudio con más ahínco o más interés.

La sintaxis es el esqueleto, la radiografía del texto y de cada una de las oraciones. Para comprender el conjunto, he de ver cómo están esas oraciones ensambladas, cuál es la relación que las vincula. En este sentido la sintaxis sirve para recordar y fijar lo que se me dice, para poder reproducirlo, para sintetizar, es como un compresor, es algo que reduce el texto a los puros huesos para poder entenderlo mejor.Sirve también para comprender mejor otros idiomas y para expresarse mejor, pues conociendo la relación de causalidad o de adición que une a dos proposiciones, podemos cambiar la forma de expresión de una oración basándonos en la sintaxis, cambiar el tipo de nexo, etc.

¿Para qué sirve un esquema? Para hacer el texto más asequible, para manejar conceptos que , por ser más grandes , no podemos manejar, para razonar mejor, pues está relacionada con la lógica. Lo mismo ocurre con la sintaxis, para ello sirve.

Ahora que estamos viendo las subordinadas relativas en inglés, comprobamos que las explicaciones de sintaxis de la asignatura de lengua nos son útiles para saber cuándo se puede omitir el pronombre relativo en inglés y cuándo no. La sintaxis también nos facilita la adquisición de otras lenguas.

En este artículo podéis leer algunas reflexiones sobre la sintaxis e imprimir o descargar el documento que recoge gran número de nexos empleados en la formación de oraciones compuestas. Los nexos entran en examen.

Y aquí  tenéis otro documento con oraciones compuestas para analizar.





Artículo 2:

La sintaxis y la malversación de fondos



Me valgo de esta parodia para explicar que cada sintagma en una oración tiene una función, transmite una parte de la información en un acto comunicativo:

El sujeto es el ser que realiza la acción (si es sujeto activo, claro); el complemento del nombre aporta una información de especificación o explicación sobre el nombre al que acompaña, esto es, completa su significado, lo complementa, como su misma denominación indica; el verbo expresa la acción que realiza el sujeto activo,  etc.

Esos sintagmas mencionan realidades que existen en el mundo (real o imaginario, claro). Si vamos separando los referentes de estos sintagmas nos quedan los puros huesos del mensaje, esto es, la sintaxis.

Fijémonos en la oración inicial que pronuncia José Mota en el vídeo y veamos cómo va cambiando y por qué:

Es evidente que ha habido malversación por parte de los señores Quiró Guerrero y Jiménez Farnillo respecto de los fondos europeos de fomento en el ministerio...

Es evidente que ha habido malversación por parte de alguien respecto de los fondos europeos de fomento en el ministerio...

Es evidente que ha habido algo por parte de alguien respecto de los fondos europeos de fomento en el ministerio...

Es evidente que ha habido algo por parte de alguien respecto de algo en el ministerio...

Es evidente que ha habido algo por parte de alguien  respecto de algo en algún lado...

Si sustituimos cada uno de estos sintagmas que he señalado en un color diferente por otro cuyo núcleo sea un pronombre indefinido, conseguiremos una indefinición: se sabe que alguien ha hecho algo en algún sitio, pero nada más.

Lo que quiero poner de manifiesto con esto en primer lugar es la relación entre las realidades del mundo y los sintagmas de la lingüística, entended que la sintaxis no es algo ajeno a nosotros, sino que sirve para expresar realidades;  en segundo lugar me gustaría que pensarais en la facilidad que ofrece la lengua para quien la conoce bien de ser manipulada por medio de connotaciones, omisiones, etc. , de forma que de personas incultas y poco preparadas pueden conseguir una u otra cosa (función apelativa del lenguaje) según la forma que se dé al mensaje .

Detrás de cada mensaje suele haber una intención. Sabed encontrarla, que no os engañen. Estudiad y quered la lengua para no ser manipulados.

¿Cómo analizamos sintácticamente la oración inicial?


La reflexión que añado este año es la siguiente:

Hasta ahí, los dos artículos de otros cursos. Ene este curso me gustaría insistir en la idea de la comparación de la radiografía y el estudio sintáctico. Un traumatólogo, por ejemplo, necesita una radiografía de un brazo para saber si lo que tiene el paciente es una fisura, o para ver con claridad cómo es una rotura, o si ha soldado bien un hueso después de una fractura, etc. Para ver esto le estorba la carne, necesita una perspectiva diferente, ver el cuerpo humano de otra forma, ver el brazo de otra manera, por dentro, necesita ver el hueso, parte de la estructura ósea de nuestro cuerpo.

En este sentido, simplemente porque no veamos el hueso a simple vista, no significa que el hueso no exista. Igual que existe los huesos en un brazo, existen los sintagmas en una oración. Tenemos un esqueleto, un conjunto de piezas unidas entre sí y las palabras en las oraciones están unidas por medio de una serie de relaciones que conviene conocer, lo mismo que las oraciones en los textos.

Imaginemos una oración larga, como la del poema "A un olmo seco", de Antonio Machado, que hemos visto en clase.

Antes que te derribe, olmo del Duero.
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campaña.

lanza de carro o yugo de carreta:
antes que rojo en el hogar, mañana.
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino.
y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida
.



Cuando leemos estos versos, podemos alcanzar enseguida la idea principal de la frase teniendo en cuenta que todo lo escrito en azul (desde el principio hasta "barrancas"), es un complemento circunstancial que indica tiempo, y, puesto que son oraciones subordinadas a una principal, he de buscar la principal para encontrar la idea principal. La idea principal no es que el árbol va a arder o un torbellino lo va a arrancar, ésas son ideas secundarias que se refieren al tiempo del verbo principal.

La palabra "olmo", entre comas, es un vocativo que sugiere que el poeta habla con el árbol, tal es la identificación que tiene con él, pues compara este árbol enfermo con su esposa, aquejada de tuberculosis y próxima a morir.

El verbo principal es "quiero", y esa es la idea principal de la oración, que nos transmite un deseo. Ante todo, el poeta "quiere" algo. Lo que quiere es el objeto directo en forma de proposición subordinada sustantiva: "anotar en mi cartera la gracia de tu rama verdecida".

Todo esto me lleva a pensar que la oración es desiderativa y que lo que Machado expresa aquí ante todo es el deseo de que el árbol resucite a la vida antes de que ocurra lo inevitable, que nos viene dado en cuatro proposiciones subordinadas temporales diferentes, que dependen de la principal. La lectura connotativa es que Machado lo que en realidad desea es que Leonor se cure, aunque sabe que ocurrirá lo inevitable; quizás por eso coloque al principio de la oración esos complementos circunstanciales que transmiten ideas tan inquietantes.


Veamos ahora esta canción

Esta mañana me ha contado el gallo
que el elefante le contó al castor
que la culebra dijo a la piraña
que esta mañana esta más triste el sol.

 
Me ha dicho el pato que le diga al gato
que lobo dice que contó al raton
que la coneja dijo a la anaconda
que esta mañana esta más triste el sol


Estribillo:

Amigo Félix cuando llegues al cielo... ,amigo Félix hazme solo un favor:
quiero ir contigo a jugar un ratito
con el osito de la osa mayor. 


Dicen las focas que les dijo el cuco
que la ballena dijo al caracol
que la gaviota comento al lagarto
que esta mañana esta mas triste el sol.
Esta mañana no ha comido el loro
ni el hipopotamo que esta en el zoo.
le ha comentado la tortuga al cuervo
que esta mañana esta más triste el sol.


Entender este texto con tantos sustantivos y tant subordinación se hace difícil. La sintaxis puede ayudarnos. La idea principal es que el gallo me ha contado algo y lo ha hecho esta mañana. Lo que me cuenta, ese "algo", es un complemento directo y lo que me ha contado es una realidad subordinada a la oración principal.

En esta estrofa las proposiciones anidan unas en otras, puesto que lo que ocurrió en un principio es que la culebra dijo algo a la piraña: que esta mañana está más triste el sol. Eso que el cuenta y el hecho de que la culebra se lo haya contado a la piraña es lo que a su vez le dice el elefante al castor y a la vez, el gallo cuenta esto a la persona que canta la canción.

Por tanto hay tres diálogos: el de la culebra y la piraña, el del elefante y el castor y el del gallo y la primera persona que habla. El sujeto es el gallo, que es el que cuenta todo al emisor.

Vamos ahora a nalizar otro ejemplo literario, esta vez de Espronceda, también visto en clase:

"Y aún miro aquellos ojos que robaron
a los cielos su azul, y las rosadas
tintas sobre la nieve,
que envidiaron
las de mayo serenas alboradas;"

Existen hipérbatos en el tercer y cuarto verso, puesto que el sujeto de "envidiaron" se localiza al final del poema ("las serenas alboradas de mayo", sintagma también desordenado en el poema). Como sabemos, porque estudiamos sintaxis, que el sujeto ha de concordar en número con el verbo, al buscar el sujeto sabemos que ha de ser una sustantivo que vaya en plural. Deducimos entonces que las que envidian algo son las serenas alboradas de mayo. ¿Y qué envidian? Necesitamos un complemento directo, pues el verbo es transitivo (para envidiar, hay que envidiar algo). Las serenas alboradas de mayo envidian las rosadas tintas sobre la nieve.


La idea principal de este fragmento, de esta oración hecha poesía, es que "yo" (el poeta) miro unos ojos y miro también unas rosadas tintas. Lo demás es algo subordinado, es decir, la explicación de qué ojos son los que yo miro viene detrás en forma de subordinada adjetiva (los ojos que robaron a los cielos su azul) y la explicación de cuáles son las tintas rosadas también viene dado por una proposición subordinada adjetiva.

En el plano expresivo no es lo mismo decir: "he suspendido" que "me han suspendido", o "tu amigo me dijo" que "Dicen". Se refieren a una misma realidad, pero la forma de expresión varía, y mediante esta manipulación del lenguaje podemos manipular también a las personas (o pueden manipularnos a nosotros si no andamos listos).


Los políticos juegan con el lenguaje, con todos los planos, también con el sintáctico. Lo haccen también los abogados, los poetas y nosotros mismos cuando argumentamos. Conocer bien la sintaxis de una lengua es saber usarla mejor y conocer cuándo nos intentan transmitir determinadas ideas que van adheridas al texto.

No subestimemos la sintaxis y aprendámosla bien.

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