miércoles, 19 de octubre de 2016

Los alumnos y las alumnas aprobados y aprobadas por los profesores y profesoras en los colegios y colegias.

La fijación que tienen algunos en ciertos aspectos de la lengua ridiculiza las expresiones lingüísticas al desnaturalizarlas.

En 3º ESO estamos estudiando el sintagma nominal y sus componentes. Al estudiar el género de los susntantivos hemos abordado el tema del plural en grupos mixtos, el cual coincide en forma con el plural del género masculino (mediante el sintagma "los alumnos"  puedo referirme a un grupo de chicos -plural masculino- o a un grupo mixto, de chicos y chicas-plural mixto-).

Hice en clase la siguiente reflexión: si nos indican a los profesores que el día de la Niña María, los niños saldrán al recreo después de la procesión, sobre las doce y media, a ninguno de mis compañeros se les ocurre dejar salir al recreo a los niños sólamente y dejar a las niñas en clase. Éso sí sería un acto de machismo o una injusticia, un trato inicuo, contrario a la equidad. El hecho de que cuando se refieran a mí dentro de un grupo de profesores lo hagan con la forma que se ha considerado siempre corrrecta y que sirve a la economía del lenguaje "profesores" y no "profesores y profesoras", una expresión nada vejatoria es lo normal (lo normal es lo que sigue la norma, en este caso, la norma lingüística).

Escribí hace unos años sobre esto y dejé el siguiente artículo del Diccionario Panhispánico de Dudas.


"Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.
La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.
El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. Así, los alumnos es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones."

Respondí al comentario que un alumno hizo a ese artículo diciéndole que en ese mismo momento estaba  escuchando en la radio a una persona muy conocida de Jerez que acababa de decir que "Osasuna está lleno de jerezanos y jerezanas y que los que quieren que gane el Xerez son muchísimos", cuando, si fuera coherente, debería haber dicho "los que quieren y las que quieren que gane el Xerez son muchísimos y muchísimas".  Como veis, es una ridiculez. Quien quiera hablar así, que lo haga, pero a mí que no me hagan comulgar con ruedas de molino.

Y, por favor, haced el favor de no usar la @ para referiros por escrito al plural neutro. No es una letra de nuestro abecedario.

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