sábado, 8 de octubre de 2016

MI ABUELO, MI AMIGO


El miércoles pasado falleció el abuelo de vuestro compañero Álvaro Sánchez. Álvaro me envía un texto que quiere que publique como homenaje a su abuelo. Aquí lo dejo, no sin antes dar el pésame a toda su familia.

Por mi parte,quería hacerle mi pequeño homenaje al abuelo Manuel, aportando una redacción que hace unos años publiqué, elaborada por el hermano de Álvaro, Alfonso, que coincidió con su hermano en voluntariamente enviarme un texto sobre su abuelo, al que se ve que querían muchísimo. Tuvo que ser una persona estupenda, ha sido una suerte que hayáis pasado estos años junto a él.


MI ABUELO, MI AMIGO

Esta semana se ha ido mi abuelo Manuel. Mi abuelo Manuel era para mí mucho más que un abuelo: era mi amigo, mi compañero de juego del dominó, el que me contaba historias maravillosas de su niñez y mi confidente.

Mi abuelo era una persona maravillosa y optimista, recuerdo que cuando llegaba a su casa y le contaba que en algún examen no había sacado la nota deseada él me daba ánimos y siempre me decía esa frase que jamás olvidaré “ Álvaro, tú no te achiques, yo sé que tú puedes con eso y con más, yo, tu abuelo me siento muy orgulloso de ti, ánimo, seguro que el próximo te sale mejor”.

Gracias señorita Diana, por permitirme rendirle este pequeño homenaje a través de su blog a este gran hombre que fue mi abuelo. Yo también me sentí y me siento muy orgulloso de que haya sido mi abuelo, él estará siempre conmigo en mis recuerdos.

Álvaro Sánchez, 4º ESO "B".


Mi abuelo y yo


Me gustaría narrarle una serie de experiencias que me han ocurrido con alguien muy especial para mí: mi abuelo Manuel.

Mi abuelo Manuel tiene ochenta y cuatro años y es un abuelo genial. Desde que yo era pequeño me ha contado infinidad de historias de su niñez, que a mí me gusta oír. Él siempre me dice:”Alfonso, hace nada yo era como tú y ya ves qué pronto pasa el tiempo, “ y es verdad porque cuando estoy con él el tiempo pasa sin darme cuenta.

Me llevaría mucho tiempo narrar la cantidad de historias que en estos años de mi vida me ha contado, pero, sin lugar a dudas, las que más me gustan son las de cómo eran sus años de estudiante. Él no tuvo la suerte que tengo yo de estar en un buen colegio, pues por las mañanas tenía que trabajar y eso que era más joven que yo cuando comenzó a hacerlo y por la tarde noche acudía a casa de un maestro jubilado, llamado don Juan, que le enseñaba lo más básico, a leer y a escribir. Yo pienso que si mi abuelo hubiese tenido la suerte que tengo yo, seguro, seguro que hubiese sido un buen licenciado. Aunque mi abuelo es licenciado en experiencias de la vida.

Los fines de semana me gusta llegar a su casa y verlo sentado en su butacón de color rojo y cuando me ve aparecer, se le ilumina la cara y me saluda con un “¡hombre! ¿cómo estás?", pero lo más curioso es que a él también le gusta que yo le cuente cosas mías del colegio, de los amigos. Y, al escucharme, sé que se siente feliz pues ya no puede caminar y con mis historias le hago pasar un rato agradable.

Mi abuelo es un hombre íntegro y de mayor me gustaría ser como él.
Alfonso Sánchez, 4º ESO "A".

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