miércoles, 23 de noviembre de 2016

¿Por qué nuestros antepasados hacían fotos a los muertos?


 En clase de 3º A no sé de qué hablábamos (estamos con el tema de la literatura medieval y ahora no veo mucho la relación, pero debe haberla) y surgió el tema de los retratos post mortem, que son fotografías que a mitad del siglo XIX se hacían a personas difuntas, bien por tener un recuerdo de ellas (el único que muchas familias podían costearse) o a efectos de hacer constar la defunción.

Os mando un enlace a este artículo por si estáis interesados en leer algo sobre ello: ¿Por qué nuestros antepasados hacían fotos a los muertos?

Como quiera que esto me recordó a las máscaras funerarias de los romanos, las que los romanos realizaban con el molde del rostro de la persona fallecida y luego colocaban en una habitación de la casa, como si fueran retratos o fotografías (no había móviles para hacer fotos en esos tiempos), Marta M. nos habló de su visita a uno de los museos de Madame Tussauds, donde se exhiben imágenes hechas de cera de muchas personas.

La historia de este museo es interesante. Madame Tussaud nació en Estrasburgo. Tussaud es el nombre de su esposo; ella se llamaba Marie Grosholtz. Modeló la cabeza de Voltair, uno de los intelectuales franceses del siglo XVIII que os he mencionado en clase cuando estudiamos la literatura en lengua castellana a través de la Historia. Como fue institutriz de la hermana de Luis XVI (el que fue decapitado en la Revolución francesa), se fue a vivir a Versalles, pero volvió a París cuando estaba a punto de estallar la Revolución. Fue encarcelada, como cabe esperar y para probar su apoyo a la causa revolucionaria, hizo las máscaras mortuorias de los nobles ejecutados y también del rey y la reina.

Heredó la exposición de cera de Philippe Curtis cuando éste falleció. Él era un doctor experto en hacer modelos de personas de cera, que usaba para ilustrar sus clases de anatomía.

Después, Marie Grosholtz se casó con François Tussaud, a quien dejó para llevar su exposición a las islas británicas. En Londres, en un edificio de Baker Street estableció su exposición, donde podían verse reliquias de la Revolución francesa.

Ella misma hizo un autorretrato que puede verse en el museo de Madame Tussaud´s.

Pues  de estos medios se valían nuestros antepasados para poder recordar los rostros de las personas a las que amaban: cuadros, esculturas, máscaras de cera, fotografías a partir del siglo XIX... No me digáis que no ha cambiado el panorama con la difusión de los móviles.

2 comentarios:

Sara Fernández Malvido dijo...

Buenas tardes Señorita, soy Sara Fernández de 3ºA.
Estas imágenes me parecen bastante impactantes, y sigo sin entender cómo era capaces de hacerlo. ¡Menos mal que ya existen las fotografías!
Un saludo, Sara.

Alba Salado dijo...

Buenas tardes señorita, hacía unos días que no miraba su blog y me acabo de acordar cuando hanblamos de esto en clase, me parece un tema muy interesante que antes se hiciera eso, también me sorprende la evolución del móvil cuando antes se hacían esculturas o retratos...etc, y ahora una simple foto.
Alba Salado de 3 A.