viernes, 13 de enero de 2017

Cerca del Tajo, en soledad amena...


 ...de verdes sauces hay una espesura.

En 3º ESO estamos iniciándonos en el estudio del Renacimiento. Acabamos de entrar por una senda que nos alejaba del ruido (mundanal, por cierto) hacia un bonito prado que nos describía una égloga de Garcilaso.

Hoy quiero expresar las bondades de la poesía, que tanto puede aportarnos cuando es leída con el sosiego, detenimiento e interés que merecen estas composiciones, que son obras de arte.

Cuando lees una poesía como la que hemos leído hoy en clase (y eso que ha sido sólo un fragmento), una puede relajarse imaginando que está en un prado, tomando el sol, aspirando el aroma de las flores, en primavera. Nos alejamos del frío del colegio, de la monotonía de la rutina escolar, del ruido, de las obligaciones y por un momento la mente nos sitúa en un "locus amoenus". Como la imaginación es infinita, puede una vagar durante el tiempo que quiera por este paraíso fabulado de naturaleza idealizada.

En clase hemos aprendido geografía, pues no recordaban muy bien nuestros alumnos (a excepción de Antonio, de 3º B) por qué ciudades pasaba el Tajo y a qué vertiente del país correspondía, es decir, si vertía sus aguas en el Atlántico o en el Mediterráneo (en el mar Cantábrico sabían que no, estaban medianamente orientados -y más que los vamos a orientar-).


Han aprendido también algo sobre mitología, tema repetido en el Renacimiento, puesto que saben que las ninfas son diosas menores que habitan los ríos, fuentes, montañas y bosques. Además, hemos aprendido algo sobre biología, puesto que sabemos ahora que la ninfa es un tipo de ave, parecida a un agapornis. Irene, de 3° A, nos ha enviado  una fotografía de su ninfa, Kika, una minería. Gracias.

Hemos comentado algunas figuras expresivas que hemos detectado en los poemas, como la personificación (en el punto en que Garcilaso dice que el Tajo camina mansamente); la aliteración (qué bien suena el susurro de las abejas a través el micrófono que me han regalado los Reyes Magos, que nos hace apreciar una sugerente aliteración); y el hipérbaton ("de verdes sauces hay una espesura"). Ordenamos la oración según nuestros conocimientos de sintaxis para entender perfectamente el significado de los versos.

La botánica también la hemos explorado un poco, puesto que hemos aprendido cómo es un sauce. Lo que no sabéis es que en la hoja del sauce está presente el ácido acetilsalicílico (se llama así porque el sauce pertenece a la especie vegetal llamada "salix"), lo que conocemos normalmente con le nombre de aspirina, un fármaco antipirético, analgésico y antiinflamatorio. Hipócrates (siglos V y IV a. C.) ya escribió sobre el uso medicinal de la hoja del sauce para aliviar el dolor. El ácido acetilsalicílico, presente, como hemos dicho, en las hojas de sauce, ha sido empleado por la humanidad desde hace al menos 2.400 años.

También hemos aprendido el significado de palabras tales como "umbroso" y hemos refrescado el uso de adjetivos como "cristalino" o "florido".

Con el espíritu poético que me proporcionó la lectura de Garcilaso, recogí los libros, las pruebas que tengo que corregir el fin de semana y esperé a que me recogieran en la plaza de San Andrés, sin poder sustraerme de sentarme en uno de sus bancos junto a la fuente cuyo sonido me trajo la memoria del río Tajo caminando hacia el Atlántico (aun con sus diferencias, pues no quiero yo etiquetar la plaza de San Andrés como "locus amoenus") .


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