sábado, 11 de febrero de 2017

Etimología de la palabra "lavabo"


 En la hora de Latín de 4º ESO el pasado viernes hablé de la etimología de la palabra "lavabo", que se usa para nombrar la pila que se usa para lavarse las manos en el cuarto de baño.

Es lógico que la palabra contenga la raíz "lavare", un verbo latino que significa "lavar", pero me dispongo a explicar por qué la palabra tiene esa forma, lavabo.

El futuro de los verbos de la primera y segunda conjugación ("lavare" es de la primera) se forma con la partícula "-bo" en primera persona (lavabo, lavabis, lavabit, lavabimus, lavabitis, lavabunt). Quiere decir esto que la palabra "lavabo" significa "lavaré".

Procede la palabra del salmo pronunciado en el rito de las misas de tridentinas (Concilio de Trento) por el sacerdote, en el momento en que se lavaba las manos:

Lavabo inter inocentes manus meas
el cincumdabo altare tuum, Domine.

Lavabo de un anticuario, el abuelo de Sara, de 3º A
Significa: "Lavaré mis manos ante los inocentes y rodearé tu altar, Señor". Entonces un monaguillo se acercaba con una jarra y vertía agua sobre las manos del oficiante, la cual caía en un platillo. A esta escena se llamaba "lavabo" y después se extendió el nombre al de los utensilios que se usaban.

Aunque la misa tridentina desapareciera tras el Concilio Vaticano II, la palabra permanece en nuestro idioma. Y me ha dicho un pajarito que se llama Juan José que don Antonio Luis aún echa mano de la expresión latina en las misas que oficia.

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